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May 30 Viaje en el tiempo IITipos de viaje a través del tiempo en la ficciónLos viajes en el tiempo de la ciencia ficción y otros medios se pueden agrupar generalmente en dos tipos (ya que basados en la variedad de métodos serían extremadamente numerosos), que a su vez son subdivididos. Este tipo de clasificación no implica el mismo viaje en el tiempo -por ejemplo como viajar a través del tiempo-, sino llamando la atención de las diferentes reglas de la línea de tiempo. 1. La línea de tiempo es coherente y no se puede cambiar. 1.1 No se tiene el completo control del viaje en el tiempo. Un ejemplo de esto es el Efecto de Morphail. 1.2 El principio de autoconsistencia de Novikov se aplica (nombrado por el Dr. Ígor Dmitrievich Novikov, profesor de Astrofísica en la Universidad de Copenhague). 1.3 Cualquier evento que parece haber cambiado la línea de tiempo sólo ha creado una nueva línea de tiempo. 2. La línea de tiempo es flexible y está sujeta al cambio. 2.1 La línea de tiempo es extremadamente resistente al cambio y se requiere un gran esfuerzo para cambiarla. 2.2 La línea de tiempo se puede cambiar fácilmente. Líneas de tiempo inmutablesEl viaje en el tiempo en un universo tipo 1 no permite paradojas, aunque en el 1.3, los eventos puedan parecer paradójicos. En 1.1 el viaje en el tiempo obliga a prevenir una paradoja. Si alguien intenta crear una paradoja, tendrá un viaje temporal involuntario o fuera de control. Michael Moorcock utiliza esta forma como un principio y lo llama el Efecto Morphail. En 1.2, el principio de autoconsistencia de Novikov afirma que la existencia de un método de viaje en el tiempo mantiene los eventos para permanecer auto-consistente (i.e. sin paradojas). Esto provoca que falle cualquier intento de violar dicha consistencia, incluso si se requieren eventos extremadamente improbables. Ejemplo n.º 1 Se tiene un aparato que puede mandar una sola porción de información de regreso a un preciso momento del tiempo. Se recibe una porción a las 10:00:00 PM, y entonces no se recibe nada durante 30 segundos después, entonces si se manda información a las 10:00:00 PM, todo funcionará. Sin embargo, si se intenta mandar información a las 10:00:15 PM (un tiempo en el que se supone no se recibió nada), el transmisor fallará misteriosamente, o algún perro creara una distracción durante quince segundos, o quizás el transmisor sí envió la información pero este mismo no funcionó exactamente a las 10:00:15 PM, etc. Dos excelentes ejemplos de este tipo de universo se encuentran en Timemaster, una novela del Dr. Robert Forward, y en el filme de 1980 Somewhere In Time de Jeannot Szwarc (basada en la novela Bid Time Return de Richard Matheson). Ejemplo n.º 2 En el caso de la película Somewhere In Time, el filme trata sobre eventos que ya pasaron o están a punto de ocurrirle al personaje principal Richard Collier (actuado por Christopher Reeve) y no puede controlar. Una anciana desconocida (pero que declara haberlo conocido en el pasado) le entrega un reloj a Collier. Más tarde Collier está fascinado por una fotografía tomada en 1912 de una joven actriz. Finalmente el descubre que la joven en la fotografía es la misma anciana que le dio el reloj, y que él estuvo en el pasado para conocerla. Collier elige por propia voluntad en viajar 68 años atrás al pasado para cumplir con lo que ya está escrito por los libros de historia. Entonces la conoce y se enamora de ella. Pero un día toma una moneda de su bolsillo que es de 68 años en el futuro (y rompe una regla de no llevar nada anacrónico hacia el pasado), entonces es llevado de regreso al presente, y por lo tanto todo lo que él realizó/realiza/realizará está escrito en la historia y Collier ya no puede hacer nada para cambiarla. Si hubiese permanecido en 1912, la historia se habría alterado, y todo lo que ocurrió en el principio de la película no hubiese ocurrido. Otro ejemplo que puede caer concebiblemente en la opción 1.1 o 1.2 puede ser vista en las dos versiones (filme y novela) de Harry Potter y el Prisionero de Ázkaban. Harry y Hermione viajan atrás en el tiempo para cambiar la historia. Al hacerlo se hace aparente que sólo realizan acciones que se vieron previamente en la historia, sin embargo, ninguno de los personajes están enterados de las causas de esas acciones en su tiempo. Éste es otro ejemplo de una paradoja predestinada. Sin embargo es discutible que la mecánica del viaje en el tiempo pueda actualmente prevenir las paradojas, en primer lugar, evitando que se realicen a priori cuando ocurre el viaje en el tiempo y en segundo lugar, permitiéndoles recordar la acción exacta, ejecutarla en el momento exacto y mantener así la historia coherente. En un universo que permite el viaje en el tiempo retrógrado pero que no permite paradojas, cualquier momento presente es el pasado o el futuro de un observador, por lo tanto todos los eventos/historia se arreglan. La historia se puede pensar como un filme donde ya todo está previamente arreglado. Si desea ver un detallado estudio de esta manera de considerar la naturaleza del tiempo, vea "bloques del tiempo". En 1.3, cualquier evento que parece haber sido causado por una paradoja ha creado en su lugar una nueva línea temporal. El pasado de la línea temporal original permanece sin cambios, con la información o el viajero del tiempo simplemente desvanecidos, sin que puedan regresar. Una dificultad para esta explicación es que la observación de masa-energía sería violada por la línea temporal original y la línea temporal de destino. Una posible solución a esto es que la mecánica de viaje en el tiempo requiere un intercambio de masa-energía en un balance preciso entre pasado y futuro durante el momento del viaje, o que simplemente se expanda el alcance de la ley de conservación para abarcar todas las líneas temporales. Algunos ejemplos de este tipo de viaje a través del tiempo pueden encontrarse en el libro The Man Who Folded Himself ('el hombre que se autoplegó') de David Gerrold, el filme Regreso al futuro (II) de Robert Zemeckis (1989), y el filme Star Trek: Generations (1994). Ejemplo: en la segunda parte de Regreso al futuro, Marty McFly y el doctor Brown deciden (después de que el Doc regresa a 1985 desde el siglo XXI) viajar a 2015 para salvar al hijo futuro de McFly. Cuando están ahí McFly compra un almanaque de eventos deportivos con datos desde 1951 hasta ese presente, y decide usarlo para obtener ganancias en apuestas. Doc Brown le prohíbe llevarse el libro con él, e inadvertidamente lo deja cerca del anciano Biff Tannen. Durante esa noche, sin el conocimiento de Marty o del Doctor, Biff roba el auto Delorean (la máquina del tiempo) para cambiar la historia (utilizando el almanaque deportivo para obtener su propio éxito financiero). Desde el punto de vista de la audiencia, Tannen regresa al año 2015 unos cuantos momentos después de haber robado el Delorean y lo deja para que Marty y el Doctor Brown lo puedan usar para regresar a 1985. Sin embargo pronto descubren lo que Tannen provocó: Biff viajó a cierto punto de 1955, donde se encontró con sí mismo más joven y se quedó con el almanaque. Entonces el año 1985 al que McFly y Brown llegaron era el futuro de una tangente que inició en el 1955 alternativo. Ahora Hill Valley es un lugar corrupto y las vidas de sus ciudadanos han sido arruinadas debido a Tannen. Marty McFly y el Dr. Brown no pueden tan sólo regresar a 2015 a (a por 'alternativo') para detener a Tannen porque ya sería el 2015 de esa tangente en particular. Sin embargo, en este supuesto el viejo Biff debería haber regresado al año 2015 'a', en el cual sería rico y famoso, y no al 2015 'n' (de normal) en el que están nuestros amigos Doc y Marty Senior joven, con lo que sería una paradoja de cuidado. El hecho de que se creen líneas temporales alternativas ¿implicaría que un viajero del tiempo pudiese viajar al futuro de otra línea temporal? Lo mismo con que Doc y Marty viajasen al 1985 'a'. Si un viajero del tiempo pudiese a la vez viajar en universos paralelos (en el mismo viaje) sería conceptualmente inconexo (desde el punto de vista 'científico' del objetivo de la película). En pocas palabras, una vez que se viaja de regreso en el tiempo para cambiar la historia en ese momento en particular, cualquier cosa que ocurra será el futuro de esa tangente en particular que se ha alterado. Líneas de tiempo mutablesEl viaje a través del tiempo en un universo tipo 2 es más difícil de explicar. El problema mayor es cómo explicar los cambios en el pasado. Un método de explicación es que una vez que cambia el pasado, también lo hacen los recuerdos de todos los observadores. Esto significa que ningún observador puede percatarse de los cambios en el pasado (debido a que no recordarán el haber cambiado del pasado). Esto sería más difícil de explicar si se está en un universo tipo 1 o tipo 2. Sin embargo, se puede deducir que ya se conoce que: a) la comunicación con el pasado es posible y b) parece que la línea de tiempo nunca fue alterada como resultado de una acción que alguien recuerda haber realizado, aunque exista la evidencia de que otra gente está cambiando frecuentemente las líneas de tiempo. Un ejemplo de esta clase del universo se presenta en una novela de James P. Hogan, Thrice Upon a Time ('Había tres veces', parafraseando el «había una vez...»). Larry Niven sugiere que en un universo tipo 2.1, la forma más eficiente para que un universo corrija un cambio es que el viaje en el tiempo no sea descubierto, y en uno tipo 2.2, el gran número (o infinito número) de viajeros del tiempo de los interminables futuros provocarían cambios en la línea de tiempo hasta un punto en que la historia donde el viaje en el tiempo nunca sería descubierto. Sin embargo, muchas otras situaciones "estables" también existen en las que el viaje en el tiempo ocurre sin que se generen paradojas; si la línea de tiempo intercambiable del universo se encuentra en un estado donde ya no tendrá más cambio, a los habitantes de este universo les parecerá un escenario idéntico al 1.2. Instantáneo y gradualEn la literatura existen dos tipos de viaje en el tiempo como métodos: 1. En La máquina del tiempo, H. G. Wells explica que nos estamos moviendo a través del tiempo a una velocidad constante. Entonces, en palabras de Wells el viaje a través del tiempo sería: detener o aumentar la aceleración de alguien a través de la dimensión temporal, o incluso dar vuelta de regreso y viajar en el otro sentido. Este tipo de viaje en el tiempo gradual se ajusta mejor en la física cuántica, pero no es muy popular en la ciencia ficción moderna. Quizás el ejemplo más viejo de este ejemplo está en Alicia a través del espejo (1871) de Lewis Carroll: la Reina Blanca está viviendo en reversa, aunque su memoria funciona en ambas direcciones. Su tipo de viaje temporal es incontrolable: ella se mueve a través del tiempo a una velocidad constante de -1 y no lo puede cambiar. Esto podría hacer a Lewis Carroll el primer inventor del viaje en el tiempo. En la primera parte de la novela de Arthur - The Once and Future King, The Sword in the Stone (1938), de T. H. White, utilizó la misma idea: el mago Merlín vive en reversa, porque el nació en el “extremo equivocado del tiempo” y tiene que vivir de adelante hacia atrás. Algunas personas lo llaman “tener la segunda visión”. 2. El tipo más común de viaje en el tiempo de la ciencia ficción es el movimiento instantáneo de un punto a otro, como cuando un niño levanta un vagón de tren de juguete de las vías cuan las ruedas aún están en movimiento y lo coloca en otras vías. No existe siquiera una explicación científica para esto; pero su popularidad se debe probablemente al hecho de que es más espectacular y hace que el viaje en el tiempo se vea más fácil. ¿Viaje en el tiempo o viaje espacial en el tiempo?El problema más clásico con el concepto de "naves que viajan a través del tiempo" en la ciencia ficción es que invariablemente se trata a la tierra en el mismo marco de referencia que el espacio. La idea de que un viajero pueda entrar en una máquina en Poughkeepsie que lo manda a 1865 y salga de ella en el mismo punto en Poughkeepsie ignora el hecho de que la Tierra constantemente se está moviendo a través del espacio alrededor del Sol, y que éste a su vez se está moviendo a través de la galaxia, etc. Así que dado que el espaciotiempo tiene cuatro dimensiones, y el "viaje a través del tiempo" se refiere sólo a "moverse" en una de ellas, un viajero no podría permanecer en el mismo lugar respecto a la superficie de la Tierra, debido a que la Tierra es una plataforma acelerada con una trayectoria altamente compleja. Una nave que se moviera "5 segundos en el futuro" se materializaría en el aire, o quizás dentro de algún sólido (dependiendo el punto donde se ubicaba la Tierra "antes" y "después"). Si se moviera un año "antes", se terminaría en el espacio exterior, donde la órbita de la Tierra alrededor del Sol se ubicó un año antes... Así que, realmente: ¿lo que los cineastas hacen parecer tan fácil en los filmes es algo factible? ¿Pero cómo se puede desligar a la nave del momentum? Si se intenta moverse adelante en el tiempo, ¿La nave será automáticamente impulsada por el momentum adquirido al estar en la Tierra? ¿O será desligada? Pero, ¿acaso esto no trae la idea de un marco absoluto de referencia? Una vez más, incluso al moverse un milisegundo adelante o atrás en el tiempo, la nave tendría que aparecer más allá de cualquier cosa que los seres humanos puedan construir, sin mencionar que la aceleración y la desaceleración en el espacio-tiempo desafíe la integridad estructural no solamente de la nave sino también de los cuerpos de los pasajeros. Un teórico puede incluso utilizar esto para discutir al estilo de las paradojas de Zenón, sobre la imposibilidad de las máquinas del tiempo. Por supuesto, una refutación posible a esta crítica, es el hecho que los coches y los aeroplanos construidos por seres humanos se mueven alrededor de la superficie del Tierra junto con ella, a pesar de que la superficie misma se mueve con una velocidad astronómica. Es razonable asumir que un viajero del tiempo experimenta la combinación de la inercia temporal espacial junto con la cual le hace moverse al mismo tiempo que la tierra. En 1980 Robert Heinlein publicó una novela titulada The Number of the Beast, sobre una nave que permite marcar en las seis (no cuatro) coordenadas del espacio y tiempo e instantáneamente mueve al usuario a esas coordenadas sin explicar cómo tal dispositivo puede funcionar. La serie de televisión Seven Days también se ocupó de este problema; el crononauta pilotea una máquina del tiempo fuera de la superficie de la Tierra, y de regreso a ella por medio de un joystick. Otros puntos de vista y sus ejemplosEn el comic Al Feldstein and Joe Orlando's Weird Science de Bill Gaines, la historia Why Papa left Home (1952, basada en “Child by Chronos” de Charles L. Harness) un científico viajero del tiempo está grandemente impactado al darse cuenta de que es su propio padre. Sin embargo, en “El Restaurante en el Fin del Universo” de Douglas Adams, no ven ningún problema en el hecho de ser su propio padre, puesto que es esto nada con lo que una familia bien-ajustada no pueda lidiar. El problema mayor es ilustrar la tensión de los viajeros del tiempo. Otro problema en los libros es que el viaje en el tiempo es tan complejo que para entender completamente las ecuaciones relacionadas se debía tener una docena de vidas. Y como eso era posible solamente después que se inventara el viaje en el tiempo, nadie sabía quién era capaz de inventarlo. En la escena culminante de la película Superman (1978), Lois Lane muere como resultado de que su auto cae en una grieta creada por un terremoto y éste es enterrado por los escombros que caen. Dominado por la angustia, Superman decide desafiar los consejos de su padre kriptoniano Jor-El, al interferir con la historia terrícola. Superman entonces viaja velozmente alrededor del eje de la tierra para regresar al instante en que se inició el terremoto y anularlo físicamente. Como resultado, Lois (y la población de California) se salva como si este evento no hubiese ocurrido. En la película Timerider: The Adventure of Lyle Swan, el personaje Lyle Swan (Fred Ward) es un motociclista de cross country que se sale de curso y llega a un terreno de prueba de un dispositivo para viajar en el tiempo que lo manda a 1882. En ese tiempo monta a través del Viejo Oeste estadounidense, duerme con una mujer española y confronta a una banda de pistoleros antes de ser rescatado del pasado, no sin antes descubrir que él es su propio bisabuelo. En la historia de Robert Heinlein All You Zombies se muestra el posible resultado de tomar este concepto a su conclusión lógica y absurda: el protagonista viajero del tiempo es/fue/será su propio padre/hijo. En 1992 Harry Turtledove publicó la novela The Guns of the South, que se hizo popular con la historia de un sudafricano blanco racista que usa una máquina del tiempo para regresar a los días de la Guerra Civil estadounidense y equipar al ejército confederado (esclavista) con armas del siglo XX, como rifles de asalto AK-47. Con esta ayuda, pronto ganan cada batalla y marchan gustosos a Washington D.C. para capturar a Abraham Lincoln. Sin embargo, la máquina del tiempo está arbitrariamente limitada para poder llevar personas sólo un número de años al pasado, lo que permite que se prevenga las acciones del blanco racista al realizar otro viaje que impida los eventos del primer viaje. En la mayoría de los libros de ciencia ficción sobre en el tiempo, se incluye una máquina física para transportar personas a través del tiempo, pero también hay historias que incluyen el viaje en el tiempo como una disciplina mental, o "viaje en el tiempo psíquico". Un ejemplo de esto es Time and Again de Jack Finney, así como Bid Time Return de Richard Matheson. En House on the Strand, de Daphne du Maurier, el protagonista utiliza drogas que producen alteraciones que le permiten experimentar el viaje a través del tiempo aun cuando su cuerpo físico parece estar en el presente. En There Will Be Time de Poul Anderson, se retrata el viaje por el tiempo como una habilidad que algunos tienen de nacimiento, así como sucede en la película El Efecto Mariposa. Esta última muestra el viaje en el tiempo con un talento heredado, donde la mente o espíritu del individuo viaja al pasado y el viajero puede cambiar la historia, regresando al presente alterado. También algunas personas afiliadas a organizaciones de estudio de ovnis dicen que la habilidad de viajar en el tiempo es un talento que radica en el cerebro de cualquier persona, y que esta habilidad está "activada" en la mente de los Grises, que supuestamente también tienen la habilidad de activar los cerebros humanos. Otras personas creen que la teleportación y el viaje en el tiempo pueden ser aprendidas a través de práctica de una manera similar. Otro argumento común en las historias de ficción incluye el concepto de alterar la historia con intenciones malignas. En este tipo de historias, el villano intenta cambiar la historia para alterar el presente o futuro, y la historia debe se restaurada por el protagonista. En algunas ocasiones, se asume que sólo se tiene una cantidad de tiempo limitada disponible para el héroe antes de que la historia sea permanentemente alterada. Se puede argumentar que el Apocalipsis de san Juan describe una forma de viaje en el tiempo «espiritual». En contraste con la mayoría de conceptualizaciones de ciencia ficción de viaje en el tiempo, la Revelación dice que Juan (durante su exilio en la isla griega Patmos) tuvo una visión que se le presentó un espíritu, y que el futuro fin de los tiempos se le reveló por medio de un ángel enviado por Jesús. Viajes en el tiempo a través de los videojuegosEn el juego Fallout 2 hay un encuentro especial que incluye una estructura de piedra que es un portal del tiempo. Pasando a través de ella se transporta al jugador al pasado, a un periodo anterior al primer juego de Fallout, donde se encontrará una computadora con un chip de agua. Rompiendo el chip asegura que los eventos del primer juego ocurrirán, de modo que envuelve al jugador que experimentó el primer juego donde se buscaba un reemplazo de este chip. Esto también provoca que el personaje de los jugadores de Fallout 2 como descendiente del personaje del primer juego tenga un ciclo casual de tiempo como una paradoja predestinada. El encuentro se llama "The Guardian of Forever", una referencia a un episodio de Star Trek: "The City on the Edge of Forever" ('la ciudad al borde de la eternidad'). En el juego Command and Conquer Red Alert 2: Yuri's revenge, se retrocede al pasado para evitar que Yuri controle el mundo entero. Con ello consiguen remodelar el futuro. En Chrono Trigger (un juego de acción RPG), un grupo de héroes viajan a través del tiempo hacia el pasado y el futuro con la intención de prevenir el Apocalipsis. El juego Crash Bandicoot 3: warped de la consola Playstation implica el uso de portales temporales para viajar a varios puntos del tiempo (pasado y futuro) y así juntar cristales de poder que son capaces de abrir las nuevas áreas temporales de 5 niveles más el nivel de jefes que no tiene cristales pero concede un poder especial, además de 42 gemas y 37 zafiros para así lograr revertir el daño provocado por los villanos UKA-UKA el Dr. Nefarious Tropy (Dr. N. Tropy) y el archinemesis de Crash el Dr. Neo Cortex. En el juego The Day of the Tentacle uno de los protagonistas se mantiene en el presente mientras que uno de sus amigos viaja al pasado y otro al futuro. Así, las acciones de cada uno afectan a los otros. Un árbol recién cortado en el pasado desaparece en el futuro y el vino guardado en una cápsula del tiempo en el presente se recoge en el futuro como vinagre. En la serie de "The Legacy of Kain" indica que la "historia aborrece una paradoja". En estos juegos la línea de tiempo referida como "Timestream", es inmutable. Los cambios hechos por alguien en particular no tienen efecto en el flujo general del tiempo, pero se puede hacer cambios mayores al introducir una paradoja. Cuando se genera una paradoja, la línea de tiempo es forzada a modificarse a sí misma para ajustarse en los cambios de la historia. Además, nadie en la serie de Kain tiene voluntad libre excepto Raziel y aunque no confirmado la mesiánica figura conocida como el Scion del balance. En el juego "Where in Time is Carmen Sandiego?" ('¿En qué lugar del tiempo está Carmen Sandiego?') y dos series de televisión que se derivaron del mismo (Where in Time is Carmen Sandiego? y Where on Earth is Carmen Sandiego?) se presenta extensivamente el viaje a través del tiempo. Los juegos Freedom Force y su secuela, Freedom Force vs. the Third Reich, presentan un personaje llamado Time Master quien tiene poder absoluto sobre el tiempo. La línea de tiempo del universo de Freedom Force depende de una construcción llamada Celestial Clock (reloj celestial), la cual intenta destruir el Time Master durante las consecuencias del primer juego, que serían el final de toda la vida inteligente en el universo, con una precisión científica. En The Legend of Zelda: Ocarina of Time, Link, el personaje principal, puede viajar adelante y atrás en el tiempo con la ayuda de la Espada Maestra y el Templo del Tiempo, aunque también envejece y rejuvenece cuando lo hace. Un juego educacional titulado la Máquina del tiempo de Mario, implica a Bowser robando artefacto valiosos de la historia (como la pluma de Shakespeare y el timón del barco de Magallanes) para mostrarlos en su museo, por lo que Mario debe viajar al pasado para detenerlo. El defecto obvio dentro del esquema de Bowser es, sin embargo, que si él roba esos artefactos y altera historia (por ejemplo, que Shakespeare no pueda escribir sus obras sin su pluma preferida) entonces los artefactos no llegan a ser valiosos. En el juego Prince of Persia: Las Arenas del Tiempo y Prince of Persia 2: Warrior Whiting su protagonista, el Príncipe, usa una daga del tiempo (o un medallón, dependiendo del juego) que le hace retroceder al pasado durante 10 segundos. Esto permite a los jugadores rehacer constantemente las acciones que no se han llevado a cabo de la forma correcta o deseada, evitando caer en trampas, ataques de los enemigos... La historia contempla cómo el Príncipe por error libera las Arenas del Tiempo, lo cual es una catástrofe pues todas las personas se convierten en horripilantes criaturas. Tu misión es volver a encerrar las Arenas del Tiempo para devolver todo a la normalidad. Pero esto no acaba aquí puesto que en su segunda parte, el Príncipe, tiene que luchar contra su destino y destruir al guardián del tiempo, el Dahaka, que ha sido liberado para destruir al Príncipe y restablecer la línea del tiempo sin que haya existido jamás dicho protagonista. En la expansión del juego "Star Craft; Broodwar", se explica cómo también las dos razas creadas por los X'el Naga', pueden viajar al pasado o al futuro. Esto, en el caso de los Zerg lo realiza la entidad suprema de esta raza, la supermente, a través del enorme poder psíquico del que es poseedor. La otra Raza que también puede viajar por el tiempo son los Protoss, raza muy evolucionada en el aspecto espiritual y mental, los cuales gracias a sus inmensas habilidades psionicas pueden curvar el espacio-tiempo, e incluso ciertos maestros de esta raza -como Raszagal- pueden fabricar tormentas psionicas las cuales producen "disrupciones" en el espacio-tiempo y trasportar grandes ejércitos a antojo. En TimeSplitters 2 el protagonista, el sargento Cortez, debe viajar a través del tiempo para recuperar nueve cristales temporales con los que sus enemigos, los timesplitters, están sembrando el caos en el pasado (él vive en el 2401). Tras la huída con los cristales, los humanos crean una máquina del tiempo con la que evitarán la creación de los timesplitters, pero con un gran riesgo a una paradoja. Esto último sucede en la siguiente entrega, TimeSplitters futuro perfecto. Viaje a través del tiempo y religiónProfecías y teologíaEs interesante notar que cualquier religión que postula la existencia de una completa profecía requiere, en el último caso, un agente que pueda mover información desde el futuro hacia el pasado. En la teología judeo-cristiana, por ejemplo, se asume que Yahveh, conocido comúnmente como Jehová existe sin ser limitado por el espacio o el tiempo. En la doctrina, Yahvé es omnisciente y omnipresente. Declaraciones en la Biblia tales como la de Jesús "antes de que Abraham naciera, yo estuve" (Juan 8.58) y la de Pedro "[Jesús] fue elegido antes de la creación del mundo" (1 Pedro 1.20) (el asumir la creación del mundo comenzó en t = 0) implica que Yahvé no se rige por la misma línea temporal que la nuestra. Esto es apoyado por la aserción "Yo, el Señor, no cambio" (Malaquías 3.6), ya que un cambio requeriría desplazamiento de un lugar a otro y ser contenido por una serie temporal continua. Dos interpretaciones temporales de estas declaraciones son que Yahvé: 1) existe fuera del continuo espacio-tiempo; o que 2) Yahvé existe simultáneamente en cualquier punto del espacio-tempo. En cualquier caso, Yahvé puede transferir información de un punto del espacio-tiempo a cualquier otro punto sin restricciones. Trascendiendo el tiempo a través de la sabiduría antiguaSegún el físico Fred Alan Wolf —en su libro The Yoga of Time Travel ('el yoga del viaje en el tiempo')— los Yoga Sutras de Patañjali describen un proceso interno por el que podemos acceder al conocimiento del pasado y del futuro en nuestro presente. Wolf sugiere que esta forma de viaje en el tiempo se podría lograr si se superan las anclas terrenales del ego mental con que nuestro ser ilusorio nos bloquea desde dentro. El hinduismo cree que un ser puro de esta naturaleza es tri-kala-jñá ('conocedor de los tres tiempos'). ReferenciasReferencias científicas
Referencias literarias
Viajar en el tiempoAntes os hablaba de Jonh Titor, y me vino a la memoria varias "pelis", como regreso al futuro, la máquina del tiempo, time cop, el único, el final de la cuenta atrás, terminator, etc; siempre, nos habría gustado viajar en el tiempo, aquí os van unas consideraciones sobre ello.El viaje a través del tiempo es un concepto de desplazamiento hacia adelante o atrás en diferentes puntos del tiempo, así como lo hacemos en el espacio. Adicionalmente, algunas interpretaciones de viaje en el tiempo sugieren la posibilidad de viajes entre realidades o universos paralelos.¿Es teóricamente posible el viaje a través del tiempo? Y si es así, ¿podemos realizar paradojas durante un viaje en el tiempo (por ejemplo matar a los propios antepasados)? De hecho los humanos estamos constantemente viajando a través del tiempo, sólo que de una manera lineal, del presente al futuro inmediato, inexorablemente, hasta la muerte. Los viajes a través del tiempo en la físicaMovimientos en el tiempo y en el espacioAlgunas teorías predican en el hecho de que nos movemos hacia adelante en el tiempo, y hacia adelante y hacia atrás en el espacio. Debido a que el espacio y el tiempo están de alguna manera ligados, viajar hacia adelante o hacia atrás en el tiempo teóricamente no sería un imposible. Según un aspecto ya demostrado de la teoría de la relatividad, viajar a velocidades cercanas a la velocidad de la luz pueden ocasionar la dilatación del tiempo, lo que provoca que el tiempo del individuo que viaja a esa velocidad corra más lentamente. Desde la perspectiva del viajero, el tiempo "externo" parece fluir más rápidamente, causando que el viajero llegue a un lugar más adelante en el futuro. En física, el concepto de viaje en el tiempo ha sido frecuentemente utilizado para examinar las consecuencias de teorías físicas como la relatividad especial, la relatividad general y la mecánica cuántica. No existe evidencia experimental del viaje en el tiempo, y no se han entendido perfectamente las teorías actuales de la física que permiten cualquier clase de viaje en el tiempo. Aunque existen teorías sobre la posibilidad de brincar lapsos de tiempo a partir de un punto a otro. La posibilidad de los viajes en el tiempoLa teoría especial de la relatividad de Albert Einstein (y por extensión la teoría general) permite explícitamente un tipo de dilatación temporal que ordinariamente se denominaría como viaje en el tiempo. La teoría sostiene que relativamente a un observador estacionario, el tiempo parece fluir más lentamente para los cuerpos que se desplazan rápidamente: por ejemplo, un reloj que se desplaza cada vez parecerá correr más lento; al incrementar su velocidad y acercarse a la velocidad de la luz parecerá haberse detenido completamente. Sin embargo, este efecto sólo permite el "viaje en el tiempo" hacia adelante en el futuro, nunca hacia atrás. No es típico de la ciencia ficción, y se tienen pocas dudas alrededor de su existencia; sin embargo, de aquí en adelante "viaje en el tiempo" se referirá al recorrido con algún grado de libertad hacia el pasado o el futuro. En la comunidad científica muchos creen que el viaje a través del tiempo es imposible. Esta creencia es en gran parte debido a la teoría de la navaja de Occam (Occam's Razor). Cualquier teoría que permita el viaje en el tiempo requiere que algunas situaciones de causalidad sean resueltas. ¿Qué pasaría si alguien trata de viajar en el tiempo y mata a su propio abuelo? (Ver la paradoja del abuelo). Además en la ausencia de cualquier evidencia experimental de que el viaje en el tiempo existe, es teóricamente más simple asumir que no puede ocurrir. De hecho, Stephen Hawking ha sugerido que la ausencia de turistas del futuro constituye un fuerte argumento en contra de la existencia del viaje en el tiempo. Eso sería una variante de la paradoja de Fermi (si no hay visitantes extraterrestres es porque los extraterrestres no existen), pero en lugar de visitantes extraterrestres se hablaría de viajeros del tiempo. Dadas estas circunstancias, otros sugieren a los que sostienen la posición de Stephen Hawking que en el caso de que en un futuro el ser humano pudiese viajar al pasado, éste no podría regresar a un espacio temporal anterior al momento de la puesta a punto de dicha máquina del tiempo. También sugieren que al viajar al pasado estuviésemos <<creando>> un universo paralelo y no viajásemos a un pasado determinado sino a una copia de éste pero con una diferencia: un turista espacial. Teniendo así dos espacios temporales simultáneos: Donde aparece un turista del tiempo y donde no. Ésta sería una hipótesis para discutirnos la paradoja de "¿si planeo un viaje para mañana a hoy y ahora para decirme <<hola>> por qué no tengo un doble al lado mío diciéndome <<hola>>?". Sin embargo, asumiendo que el viaje temporal no pudiese ocurrir, también sería un tema interesante para los físicos porque les ofrecería la pregunta de por qué y qué leyes físicas evitan que ocurra el viaje temporal. Los equivalentes de viaje temporal y viaje a la velocidad de la luzAntes que nada, si alguien es capaz de mover información de un punto a otro más rápido que la velocidad de la luz, de acuerdo a la relatividad especial, se podrá observar la transferencia de información viajando al pasado. La teoría general de la relatividad de Einstein amplía la teoría especial para cubrir la gravedad. Se hace esto postulando que la materia "curva" al espacio que se encuentra a su alrededor. Pero bajo la relatividad, las propiedades del espacio son permutables con las propiedades del tiempo, dependiendo la perspectiva del observador, de modo que una trayectoria curvada a través del espacio puede ser una trayectoria curvada a través del tiempo. En una medida moderada, esto permite que trayectorias lineales de diferentes longitudes puedan conectarse los mismos puntos en el espacio; en una medida extrema, teóricamente, podrá permitir que líneas temporales se curven alrededor de un círculo y se reconecten con su propio pasado. La relatividad general describe al universo como un sistema complejo de "ecuaciones del campo", y existen soluciones para estas ecuaciones que permiten las llamadas "curvas temporales cerradas", y por lo tanto el viaje a través del tiempo hacia el pasado. La primera y más famosa fue propuesta por Kurt Gödel, pero todos los ejemplos actuales requieren que el universo tenga ciertas características físicas que no parece poseer. Se desconoce si la relatividad general prohíbe curvas temporales cerradas para todas las condiciones realistas. La mayoría de los físicos creen que así es, en gran parte porque si se asume un cierto principio en contra del viaje temporal se previenen el acontecimiento de situaciones paradójicas. El uso de los agujeros de gusanoUna máquina de viaje temporal propuesta que utilice un agujero de gusano funcionaría (hipotéticamente) de la siguiente manera: se crea de alguna manera un agujero de gusano. Un extremo del túnel es acelerado a una velocidad cercana a la de la luz, quizás con una nave espacial avanzada, y entonces se regresa de vuelta al punto de origen. Debido a la dilatación temporal, el extremo dilatado del túnel ha experimentado un pasaje menos subjetivo que el extremo estacionario. Un objeto que pasa a través del extremo estacionario saldría en el otro extremo en el pasado relativo al tiempo cuando entró. Una limitante significativa de tal máquina es que sólo es posible viajar hacia el pasado en el punto inicial cuando fue creada la máquina; en esencia, se considera más como un pasaje a través del tiempo que un dispositivo que se mueve a través del tiempo, y no permite que la propia tecnología en sí misma viaje a través del tiempo. Esto puede permitir una explicación alternativa a la paradoja de Hawking: algún día se podrá construir una de estas máquinas al pasado, pero todavía no han sido construidas, así que los turistas temporales no pueden llegar a este punto temporal. Crear un agujero de gusano de un tamaño apropiado para una nave macroscópica, mantenerlo estable y mover uno de sus extremos requeriría un nivel significativo de energía en un orden mucho mayor que la cantidad de energía que un sol como el nuestro puede generar en su periodo de vida. La creación de un agujero de gusano también requeriría la existencia de una sustancia llamada antimateria (o "materia negativa"), que, aun cuando no es imposible, no se sabe si existe en formas útiles para la generación de un agujero de gusano (ver por ejemplo el efecto Casimir). Por lo tanto es inverosímil que tal dispositivo sea construido, incluso con tecnología altamente avanzada. Por otra parte, agujeros de gusano microscópicos aún pueden ser útiles para enviar información de regreso al pasado a través del tiempo. En 1993 Matt Visser argumentó que las dos bocas de un túnel de gusano con tal diferencia temporal inducida no podrían ser reunidas sin inducir el campo cuántico y los efectos gravitacionales que provocarían el colapso del túnel o en otro caso el rechazo de los dos extremos. [1] Debido a esto, las dos bocas no podrían acercarse lo suficiente porque tendría lugar una violación de la causalidad. Sin embargo, en un diario de 1997, Visser realizó la hipótesis de que una configuración de un "anillo Roman" complejo (así nombrado por Tom Roman) de un número N de agujeros de gusano alineados en un polígono simétrico pueden actuar como una máquina del tiempo, aunque concluye que es probable que esto es más probable y no es un defecto en la teoría clásica de la gravedad cuántica, sino que más bien prueba que es posible la violación de la causalidad. [2] Utilización de cilindros rotatorios masivosOtra teoría, desarrollada por Frank Tipler, implica un cilindro rotatorio. Si un cilindro es largo y denso, y gira tan rápido en relación a su eje mayor, entonces una nave que vuele alrededor del cilindro en una trayectoria espiral puede viajar atrás en el tiempo (o hacia adelante, dependiendo de la dirección de la espiral). Sin embargo, la densidad y la velocidad requerida es tan grande que la materia ordinaria no es suficientemente fuerte para construirla. Un dispositivo similar puede ser construido de una espiral cósmica, pero no se sabe de la existencia de alguna, y no parece que sea posible crear una. El físico Robert Forward notó que una ingenua aplicación de la relatividad general en la mecánica cuántica sugiere otra manera de construir una máquina del tiempo. Un núcleo atómico pesado dentro de un fuerte campo magnético podría alargase en forma de cilindro, cuya densidad y rotación podrían ser suficientes para construir una máquina del tiempo. Los rayos gamma proyectados podrían permitir enviar información (y no materia) de regreso al pasado. Sin embargo, él precisó que hasta que no tengamos una sola teoría que combine la relatividad y la mecánica cuántica, no tendremos idea si tales especulaciones son absurdas. Uso del envolvimiento cuánticoLos fenómenos de la mecánica cuántica tales como el teletransporte cuántico, la paradoja EPR (nombrada por las iniciales de A. Einstein, B. Podolsky y N. Rosen), o envolvimiento cuántico puede parecer que genera un mecanismo que permite comunicación FTL (faster than light: más rápida que la luz) o viaje temporal, y de hecho algunas interpretaciones de la mecánica cuántica tales como la interpretación de Bohm presumen que alguna información está siendo intercambiada entre partículas instantáneamente con la intención de mantener correlaciones entre partículas. Einstein se refería a este efecto como una "temible acción a distancia". Sin embargo, las reglas de la mecánica cuántica curiosamente parecen evitar que alguien ajeno al uso de estos métodos transmita realmente información útil, y por lo tanto no aparece permitir el viaje en el tiempo o la comunicación FTL. Esta interpretación errónea parece ser extendida en los reportajes sobre teletransporte cuántico de la prensa popular. Al asumir que el viaje temporal o la comunicación superluminal son imposibles, se pueden derivar resultados interesantes tales como el teorema de la no clonación, y como las reglas de la mecánica cuántica funcionan con el fin de preservar la causalidad como un área activa de investigación. La posibilidad de las paradojasEl principio de auto-consistencia de Novikov y cálculos recientes de Kip S. Thorne indican que simples masas pasando en el tiempo a través de agujeros de gusano no podrían generar paradojas - no existen condiciones iniciales que induzcan una paradoja una vez que es introducido el viaje en el tiempo. Si sus resultados pueden ser generalizados sugerirían, curiosamente, que ninguna de las paradojas formuladas en las historias de viaje temporal puedan ser actualmente formuladas en un nivel físico: es decir, que cualquier situación que se provoque en una historia de viaje temporal puede permitir muchas soluciones consistentes. Las circunstancias podrían sin embargo, tornarse casi increíblemente extrañas. Universos paralelos pueden proveer una vía que permita evitar paradojas. La interpretación de mundos múltiples de Everett sugiere que todos los eventos cuánticos posibles pueden ocurrir simultáneamente en historias exclusivas. Estas historias alternas o paralelas, formarían un árbol ramificado que simbolizaría todos los posibles resultados de cualquier interacción. Debido a que todas las posibilidades existen, cualquier paradoja puede ser explicada al ocurrir los eventos paradójicos en un universo diferente. Este concepto es frecuentemente utilizado en la ciencia ficción. Sin embargo, en la actualidad, los físicos creen que dicha interacción o interferencia entre estas historias alternativas no es posible (ver la Conjetura de Proyección Cronológica). El viaje en el tiempo y el principio antrópicoSe ha sugerido por físicos como Max Tegmark que la ausencia del viaje en el tiempo y la existencia de causalidad pueden darse debido al principio antrópico. El argumento es que un universo que permite viajes en el tiempo y ciclos cerrados de tiempo es uno en la que la inteligencia no evolucionaría debido a que sería imposible para una entidad determinar (clasificar) los eventos en un pasado o en un futuro, hacer predicciones, o comprender el mundo a su alrededor. Observando que esto no impondría ninguna restricción ante agentes supernaturales (e.g. Dios) los cuales no son confinados por los límites del espacio-tiempo. Vea la siguiente sección para más detalles. Distancia en los viajes a través del tiempoDe acuerdo con la relatividad especial, las leyes físicas pueden ser invariables durante las transformaciones Lorentz. Estas mezclas de dimensiones espaciales como tiempo, pueden ser comparadas a una relación de distancia por la velocidad de la luz. Así que la segunda es comparable a una unidad de distancia igual a 299.792,458 km. Inversamente, la distancia de 1 metro es comparable a cerca de 3,34 nanosegundos. También se puede comparar un "año" a un "año luz" (ya que el cuadrado de una distancia señala lo opuesto al cuadrado de una época, el tiempo y el espacio no son realmente idénticos). Ahora, si se supone que las mismas distancias en espacio y tiempo presentan el mismo nivel de dificultad técnica, entonces moverse en el tiempo tan sólo por un segundo, adelante o atrás, sería como volar a la luna. Moverse algunos años sería como desplazarse a alguna de las estrellas cercanas. Y si se quisiera visitar la época de los dinosaurios, quizás sería como viajar a una galaxia lejana. Sobre la base de este argumento, algunas personas piensan que el viaje a través del tiempo requeriría un nivel muy avanzado de tecnología (a menos que se utilizara algo similar a la teleportación). Alternativamente, observadores remotos sugieren que todo el espacio-tiempo está conectado, quizás a través de las características cuánticas del condensado Bose-Einstein, y que se puede tener acceso a cualquier punto instantáneamente a través de una conciencia dirigida. El viaje en el tiempo en la ficciónLiteraturaLa primera mención en la literatura de una máquina para viajar en el tiempo proviene de la imaginación de Enrique Gaspar y Rimbau, un escritor español que la describe minuciosamente en su obra El anacronópete. La máquina del tiempo de H. G. Wells es considerada como una obra maestra de la literatura en su género. A Connecticut Yankee in King Arthur's Court (‘Un yanqui en la corte del rey Arturo’) de Mark Twain es otro clásico de viajes en el tiempo. Pero probablemente las más elaboradas supuestas demostraciones de los viajes temporales se encuentran en All You Zombies y en By His Bootstraps de A. Heinlein. Un reconocido escritor sobre viajes en el tiempo es Jack Finney. Sus novelas incluyen Time and Again, From Time to Time, The Third Level y otras. Timequake de Kurt Vonnegut, Harry Potter y el prisionero de Azkaban de J. K. Rowling (tanto la novela como su versión fílmica) muestra la paradoja del viaje en el tiempo. En los siete libros Caballo de Troya del español J. J. Benítez, el personaje principal viaja a la Palestina del año 30. Allí se describe el viaje en el tiempo en gran detalle, explicando cómo funcionaría exactamente una hipotética máquina de tiempo. Frecuentemente en muchas películas o libros de ciencia ficción se presenta la historia de un personaje que viaja a un tiempo distinto al suyo, donde se explora la interacción del personaje con las personas y tecnologías de ese tiempo como parte de un impacto cultural. Otras ramificaciones exploran los cambios en situaciones que generan reacciones, universos paralelos e historia alternativa donde algún insignificante evento que se suponía que tenía que ocurrir en determinado tiempo no tuvo lugar, y por lo tanto causa grandes cambios en el futuro. Entre las famosas máquinas del tiempo de la ficción se incluyen a Tardis de la serie Doctor Who de la BBC, cuyo aspecto exterior asemejaba una cabina de la policía londinense de los años 50. En la saga de Regreso al futuro, los protagonistas utilizaban un automóvil De Lorean alterado, que viajaba a través del tiempo gracias al condensador de flujo. En Bill and Ted's Excellent Adventure se utiliza una cabina telefónica. En Army of Darkness existe un portal espacio-temporal. También en la serie de televisión Stargate SG-1 se utiliza un presunto dispositivo alienígena que genera agujeros de gusano para, bajo ciertas condiciones, efectuar viajes en el tiempo (capítulos «1969» y «2010»). En la misma serie se muestran otros dispositivos en forma de naves espaciales capaces de realizar este tipo de viajes, aunque en todos los casos se muestran las complicaciones y paradojas que este tipo de viajes podrían ocasionar. Isaac Asimov en su novela El fin de la eternidad maneja un concepto de viaje en el tiempo donde existen unos agentes llamados "temporales" que se ubican en una zona especifica del tiempo y desde allí pueden ir hacia adelante o hacia atrás en el tiempo realizando cambios para ayudar a la humanidad y evitar de esta forma catástrofes realizando pequeños cambios en la vida de la humanidad. Cine y televisiónLa idea de viajes en el tiempo en películas y televisión es un tema que se ha explotado frecuentemente a través de la historia del entretenimiento. Ejemplos clave de filmes recientes son:
El viaje a través del tiempo ha sido representado en la televisión, con programas como Rocky & Bullwinkle's (1959-1964), WABAC Machine, Doctor Who (1963-1989, 2005-), El túnel del tiempo (1966-1967), Tomorrow's People (Gente del mañana) y Quantum Leap (1989-1993). Varios episodios de Enano Rojo, Star Trek (Viaje a las estrellas) y Stargate SG-1 muestran extensamente el viaje en el tiempo. También se ha representado en la serie de manga y anime Dragon Ball, en el personaje de Trunks. El cronovisorSinceramente, aunque me gustaría, me cuenta creer en ésta noticia aparecida muchos años, sin embargo, y como ya dije en otros posts, es más divertido,pensar que existe, que pensar que no lo hace, El 2 de mayo de 1972 el semanario italiano Domenica del Corriere sorprendía a sus lectores con un insólito titular: Inventada la máquina que fotografía el pasado». Era la primera información pública sobre un tema que activaría la polémica y, entre contradicciones y acusaciones de fraude, acabaría erigiéndose en un enigma que perdura hasta nuestros días. ¿Qué había de verdad en esa presunta tecnología que permitía ver y escuchar en directo a través del tiempo lo que ya no existe, incluyendo la vida de Jesús de Nazaret? La noticia era increíble. En el semanario Domenica del Corriere se afirmaba que un equipo de doce físicos, encabezados por un monje, había creado un artefacto capaz de fotografiar el pasado y que incluso había registrado la vida entera de Cristo. Y demostraba tan inaudito anuncio con una imagen del rostro sufriente de Jesús en la Crucifixión. Los fundamentos de este descubrimiento se basan en el conocido principio de la física clásica, según el cual «la energía no se crea ni se destruye, sólo se transforma». El inventor del aparato, Alfredo Pellegrino Ernetti, un benedictino, aseguraba haber construido su máquina basándose en el concepto de que las ondas sonoras y visuales son energía y, por tanto, están sometidas a las mismas leyes físicas que la materia. Igual que desde las partículas más ínfimas se puede recomponer un elemento en su forma primitiva, el artefacto sería capaz de acceder a las ondas luminosas y sonoras del pasado, reorganizándolas en las mismas imágenes y sonidos que las integraron en su origen.
«Para nosotros era sólo el tío Pellegrino», nos dijo su sobrino, Aprilio, cuando visitamos la casa familiar en Rocca Santo Stefano, pequeña localidad a unos 60 kilómetros de Roma, donde Ernetti nació el 13 de octubre de 1925. Con 16 años ingresó en la abadía veneciana de San Giorgio Maggiore, a la que siguió vinculado hasta su muerte, el 8 de abril de 1994, y donde trabajó como exorcista y como capellán de la cárcel del Suspiro. Pero durante sus 69 años de vida, Ernetti destacó por un sinfín de aptitudes. Fue licenciado en teología, lenguas orientales, filosofía y letras, física cuántica, diplomado en piano y escritor prolífico. Sin embargo, los mayores reconocimientos los obtuvo por su labor docente sobre la música prepolifónica, anterior al siglo XI, hasta el punto de que obtuvo la única cátedra que había sobre esta materia. En 1958, Giovanni Battista Montini, más tarde conocido como Pablo VI, conoció a Friedrich Jürgenson, un productor de cine sueco que le confesó haber comenzado a realizar sus primeros avances en el campo de la grabación de voces del más allá, y no se sorprendió, pues conocía las investigaciones que se habían hecho sobre este fenómeno en la Universidad Católica de Milán. Cuando Montini sucedió a Juan XXIII, en 1963, nombró a Jürgenson documentalista del Vaticano. Éste escribió a su colega británico Peter Brander: «He encontrado en el Vaticano oídos que simpatizan con el fenómeno de las voces. Hoy el puente está firme sobre sus cimientos». Aunque Jürgenson era un ateo convencido, probablemente fue esta condición la que le convirtió en el hombre que necesitaba la Iglesia para presentar el descubrimiento a la comunidad científica. De esta manera el clero encubría los atípicos trabajos que se habían efectuado en Milán, pero el control de los experimentos continuaba bajo su dominio y Jürgenson pasaba a la historia como el descubridor de las psicofonías. Este sensacional hallazgo tiene un nombre: cronovisión (del griego chronos, «tiempo»). En realidad, su creador no fue el Padre Ernetti, sino otro religioso, Luigi Borello, quien ha compaginado su labor pastoral con la física, desarrollando una técnica que permitiría ver y oír aquello que ha quedado memorizado en las partículas, de la materia inanimada, Su teoría es diferente a la de Ernetti: «No sólo los animales tienen una memoria. El rastro de una señal luminosa o de un sonido quedaría también impreso en la materia inanimada. Una piedra recuerda, pero no tiene manera de comunicarlos. Sin embargo, las conclusiones de ambos clérigos, son idénticas: «Cada vez que los sonidos o imágenes afectan a la materia, que se transforma en parte en energía estática, pueden ser de nuevo recreados como una forma de energía aún desconocidas. Cuando se hicieron públicos los trabajos de Ernetti, Borello se reunió con él en Roma y «en seguida pude comprobar que no había nada de preciso ni de cierto en todo aquello», explica a AÑO / CERO. Borello se convirtió en su principal crítico, porque Ernetti nunca mostró su máquina ni desveló su funcionamiento, ofreciendo como única descripción que su estructura estaba constituida por tres partes: una multitud de antenas que captaban todas las longitudes de onda imaginables, un selector que trabajaba a la velocidad de la luz, regulable gracias a unos circuitos que apuntaban hacia el lugar y la persona elegidos, y un equipo para visionar y registrar las imágenes y los sonidos. ¿«Ver» los milagros de Jesús? Pasaron años sin que Ernetti compareciera ante los medios de comunicación. Lo más obvio es pensar que estaba avergonzado; sin embargo, no todo resulta tan claro. Cuesta creer que un hombre de su elevada talla intelectual y moral se involucrara en un fraude tan burdo. A nadie le extrañaría que, de existir el ingenio capaz de recuperar el pasado, hubiera sido interceptado y vetada su difusión por las autoridades civiles o religiosas, temerosas de las consecuencias derivadas de su uso, ya que con él se podrían conocer los secretos de grandes personajes y se resolverían muchas incógnitas históricas. Como afirmaron algunos, «sería posible, por ejemplo, contemplar los milagros de Jesús». Pero ¿y si se descubriera, por ejemplo, que tales prodigios no sucedieron tal como nos han contado sino que fueron inventados por sus discípulos? Entonces se produciría una crisis religiosa sin precedentes. Ernetti declaró que la Iglesia le puso una mordaza que no le permitía hablar. Desprestigiar su trabajo resultaba fácil para la jerarquía eclesiástica. Así se garantizaba la burla de la opinión pública y se aseguraba el dominio omnipotente del Vaticano sobre el invento, Pero aún hay más. En 1965, el diario Il Giorno difundió que los servicios secretos del Vaticano, en colaboración con los del contraespionaje italiano, detuvieron a un ingeniero llamado Antonio Beretta, bajo la sospecha de que trabajaba para el KGB. Lo cierto es que el arrestado era un experto en la teoría de la Relatividad y que durante 8 años trabajó al servicio del Padre Ernetti. La única información que pudo haber vendido a los soviéticos habría sido la relacionada con las actividades desarrolladas en el laboratorio de Ernetti, en San Giorgio Maggiore. Por su parte, AÑO / CERO ha descubierto que Ernetti, estando muy enfermo y sabiendo que le quedaba poco tiempo de vida, envió una carta a Luigi Borello, su principal crítico. La misiva es una especie de testamento donde afirma que «la existencia del artefacto es una sacrosanta verdad; que se hayan captado tantas cosas del pasado es también verdad; que entre estas cosas estuviera la imagen de Jesús es verdad; y que las autoridades supremas han prohibido el uso del ingenio, es otra verdad». «Nuestro Cristo fue captado en 1953, mientras que el de Collevalenza fue realizado 6 años más tarde». Podemos pensar que era la palabra de un moribundo, la confesión de un religioso a otro, sin embargo demostraremos incoherencias difícilmente refutables. La fundadora del Santuario de Collevalenza resultó ser una mística estigmatizada. La obra obedecía a sus visiones, lo cual podía confirmar la validez de la evidencia presentada por Ernetti. De no ser porque el crucifijo, en realidad, data de 1930. Por cierto, ¿cómo es posible que la instantánea de Jesús sea de 1953, si el propio monje declaró que fue en 1963 cuando reunió al equipo que iba a ayudarle a construir la máquina? Pero, ¿por qué la Iglesia y los servicios secretos italianos se involucraron en algo que no era más que un delirio? Aún más importante, ¿por qué, en 1988, el Vaticano emitió un decreto según el cual serán excomulgados todos aquellos que capten o divulguen «con cualquier instrumento técnico acontecimientos pasados ... »? Borello dudó de Ernetti, pero aún sostiene que la materia recoge lo acaecido y es posible recuperarlo con la tecnología adecuada: «Actualmente coordino dos equipos que trabajan en el desarrollo del cronovisor, uno en la facultad de ingeniería de Tor Vergata, en Roma, y otro en un laboratorio de Treviso. Usamos una sonda bidireccional conectada a complejos amplificadores con los que se estimula un bloque de materia del que emana una energía. Esta experimentación es muy precisa, pero aún no podemos preguntarle a un objeto qué ha visto o ha escuchados. «No obstante -concluye-, no puedo ser más concreto. El trabajo que efectuamos en Roma y Treviso es top secret».
John Titor
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II
EVANGELIOS
76.
X Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo (4, 1-11)
Jesús fue llevado por el Espíritu al desierto, para ser tentado por el demonio.
Después de ayunar cuarenta días con sus cuarenta noches, sintió hambre. Y el tentador,
acercándose, le dijo: «Si tú eres Hijo de Dios, manda que estas piedras se conviertan en
panes». Jesús le respondió: «Está escrito: "El hombre no vive solamente de pan, sino de
toda palabra que sale de la boca de Dios"».
Luego el demonio llevó a Jesús a la Ciudad santa y lo puso en la parte más alta
del Templo, diciéndole: «Si tú eres Hijo de Dios, tírate abajo, porque está escrito: "Dios
dará órdenes a sus ángeles, y ellos te llevarán en sus manos para que tu pie no tropiece
con ninguna piedra"». Jesús le respondió: «También está escrito: "No tentarás al Señor,
tu Dios"».
El demonio lo llevó luego a una montaña muy alta; desde allí le hizo ver todos
los reinos del mundo con todo su esplendor, y le dijo: «Te daré todo esto, si te postras
para adorarme». Jesús le respondió: «Retírate, Satanás, porque está escrito: "Adorarás al
Señor, tu Dios, y a él solo rendirás culto"».
Entonces el demonio lo dejó, y unos ángeles se acercaron para servirlo.
77.
X Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Marcos (16, 15-18)
Jesús Resucitado se apareció a los Once y les dijo: «Vayan por todo el mundo,
anuncien la Buena Noticia a toda la creación. El que crea y se bautice, se salvará. El que
no crea, se condenará. Y estos prodigios acompañarán a los que crean: arrojarán a los
demonios en mi Nombre y hablarán nuevas lenguas; podrán tomar a las serpientes con
sus manos, y si beben un veneno mortal no les hará ningún daño; impondrán las manos
sobre los enfermos y los curarán».
78.
X Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Marcos (1, 21b-28)
En la ciudad de Cafarnaúm, cuando llegó el sábado, Jesús fue a la sinagoga y
comenzó a enseñar. Todos estaban asombrados de su enseñanza, porque les enseñaba
como quien tiene autoridad y no como los escribas. Había en la sinagoga un hombre
poseído de un espíritu impuro, que comenzó a gritar; «¿Qué quieres de nosotros, Jesús
Nazareno? ¿Has venido para acabar con nosotros? Ya sé quién eres: el Santo de Dios».
Pero Jesús lo increpó, diciendo: «Cállate y sal de este hombre». El espíritu impuro lo
sacudió violentamente, y dando un alarido, salió de ese hombre. Todos quedaron
asombrados y se preguntaban unos a otros: «¿Qué es esto? ¡Enseña de una manera
nueva, llena de autoridad; da órdenes a los espíritus impuros, y estos le obedecen!». Y
su fama se extendió rápidamente por todas partes, en toda la región de Galilea.
79.
X Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas (10, 17-20)
Los setenta y dos discípulos volvieron y le dijeron llenos de gozo: «Señor, hasta
los demonios se nos someten en tu Nombre». Él les dijo: «Yo veía a Satanás caer del
cielo como un rayo. Les he dado poder de caminar sobre serpientes y escorpiones y para
vencer todas las fuerzas del enemigo; y nada podrá dañarlos. No se alegren, sin
embargo, de que los espíritus se les sometan; alégrense más bien de que sus nombres
estén escritos en el cielo».
80.
X Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas (11, 14-23)
Jesús estaba expulsando a un demonio que era mudo. Apenas salió el demonio,
el mudo empezó a hablar. La muchedumbre quedó admirada, pero algunos de ellos
decían: «Este expulsa a los demonios por el poder de Belzebul, el Príncipe de los
demonios». Otros, para ponerlo a prueba, exigían de él un signo que viniera del cielo.
Jesús, que conocía sus pensamientos, les dijo: «Un reino donde hay luchas internas va a
la ruina y sus casa caen una sobre otra. Si Satanás lucha contra sí mismo, ¿cómo podrá
subsistir su reino? Porque -como ustedes dicen- yo expulso a los demonios con el poder
de Belzebul. Si yo expulso a los demonios con el poder de Belzebul, ¿con qué poder los
expulsan los discípulos de ustedes? Por eso, ustedes los tendrán a ellos como jueces.
Pero si yo expulso a los demonios con la fuerza del dedo de Dios, quiere decir que el
Reino de Dios ha llegado a ustedes. Cuando un hombre fuerte y bien armado hace
guardia en su palacio, todas sus posesiones están seguras, pero si viene otro más fuerte
que él y lo domina, le quita el arma en la que confiaba y reparte sus bienes. El que no
está conmigo, está contra mí; y el que no recoge conmigo, desparrama.
III
FÓRMULAS DEL EXORCISMO
81. Otra forma deprecativa (cfr. n. 61)
Dios del cielo, Dios de la tierra,
Dios de los ángeles, Dios de los arcángeles,
Dios de los patriarcas, Dios de los profetas,
Dios de los apóstoles, Dios de los mártires,
Dios de los sacerdotes, Dios de las vírgenes,
Dios de todos los santos y santas,
Dios que tienes poder
para dar vida después de la muerte, el descanso después del trabajo,
no hay otro Dios fuera de ti,
creador de todo lo visible e invisible,
Dios, que quieres que todos los hombres se salven
y amaste al mundo de tal modo que enviaste a tu Hijo Unigénito
para destruir las obras del diablo;
te suplicamos, Señor. humildemente,
apelando a la majestad de tu gloria,
que libres a este servidor tuyo (servidora tuya)
de todo poder de los espíritus infernales,
de sus lazos, de sus engaños, de sus malicias,
y que lo (la) custodies incólume.
Infunde, el Espíritu de la verdad,
Aquél que tu Hijo prometió a sus discípulos;
desde el cielo expulsaste al diablo como un rayo,
envía desde allí al Espíritu Paráclito,
para que expulse lejos al delator y opresor de nuestra naturaleza
y nos haga evitar todo daño.
Por Cristo, nuestro Señor.
Todos responden:
Amén.
82. Otra fórmula imperativa (cfr. n. 62)
Te exorciso, antiguo enemigo del hombre:
sal fuera de N. a quien Dios creó con amor.
Te lo manda, nuestro Señor Jesucristo,
cuya humildad venció tu soberbia
cuya prodigalidad prevaleció sobre tu enviada,
cuya mansedumbre aplastó tu crueldad.
Enmudece, padre de la mentira,
y no impidas que este siervo (esta sierva) de Dios
bendiga y alabe a su Señor.
Eso te ordena Jesucristo,
Sabiduría del Padre y esplendor de la Verdad,
cuyas palabras son espíritu y vida.
Sal de él (ella), espíritu inmundo,
deja el lugar al Espíritu Santo.
Eso te manda Jesucristo, Hijo de Dios e Hijo del hombre,
que naciendo puro del Espíritu y de la Virgen
purificó todas las cosas con su Sangre.
Por eso, retrocede, Satanás,
vuélvete atrás en el nombre de Jesucristo,
que te expulsó fuertemente con el dedo de Dios y destruyó tu reino.
Retírate, por la fe y la oración de la Iglesia,
huye de aquí, por la fuerza de la Santa X Cruz,
en la cual, el dulce Cordero inmolado por nosotros,
nuestro Señor Jesucristo,
nos libró de tu cruel potestad.
Él que vive y reina por los siglos de los siglos.
Todos responden:
Amén.
83. Otra fórmula deprecativa (cfr. n. 61)
Tú eres Santo, Señor de los ejércitos,
llenos están los cielos y la tierra de tu gloria,
porque creaste todas las cosas que existen en el universo.
Tú que sentado sobre los querubines no sólo habitas en lo alto
sino que miras con atención hacia el cielo y la tierra
y observas también los abismos.
Abre tus ojos, Señor,
y contempla la aflicción de N., a quien creaste por amor;
por él (ella) te rogamos suplicantes,
que despiertes tu poder,
envíes tu Espíritu Paráclito
para que este siervo tuyo (sierva tuya) no sólo ordenado (ordenada) en su corazón
sino también sincero (sincera) en su mente
pueda ofrecerte el debido servicio.
Dios, creador y redentor del género humano,
que desde el comienzo hiciste al hombre según tu imagen,
y le encomendaste el cuidado del mundo entero,
para que, sirviéndote a ti, su Creador,
dominara todo lo creado;
te pedimos que te apiades de la condición humana,
herida por el pecado,
y muestres tu bondad a este siervo tuyo (sierva tuya) N.
abatido (abatida) por el engaño diabólico
para que liberado (liberada) del enemigo,
te reconozca ti, el único Dios y Señor.
Dios de infinita misericordia,
que para nuestra redención enviaste bondadosamente a tu Hijo Unigénito
a fin de que todo el que crea en él no perezca
sino que tenga vida eterna;
Tú que levantaste en la Cruz a tu propio Hijo,
para que borrado el decreto de muerte atrajese a sí todas las cosas,
te pedimos que tengas compasión de tu Iglesia suplicante
y escuches su oración a favor de tu atribulado (atribulada) N.
de tal manera que, desaparecida toda adversidad,
tu derecha proteja a quien, con su Sangre derramada en la Cruz
redimió Jesucristo, tu Hijo y nuestro Señor
que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo
por los siglos de los siglos.
Todos responden:
Amén.
84. Otra fórmula imperativa (cfr. n. 62)
Por el Dios vivo, por el Dios verdadero, por el Dios santo,
yo te exorcizo, espíritu inmundo, enemigo de la fe,
enemigo del género humano, conductor de la muerte,
padre de la mentira, raíz de todos los males,
seductor de los hombres, provocador de los dolores.
Te adjuro, maldito dragón,
en el nombre de nuestro Señor Jesucristo,
para que abandones de raíz y que huyas
de este ser plasmado por Dios.
El mismo Jesucristo te lo ordena,
quien te mandó sumergirte desde lo alto de los cielos
a los lugares más bajos de la tierra.
El mismo Cristo te lo ordena,
que calmó al mar, a los vientos y a las tempestades .
El mismo Cristo te lo ordena,
que es la eterna Palabra de Dios hecha carne,
y que se humilló a sí mismo
y se hizo obediente hasta la muerte
por la salvación del género humano perdido por tu envidia.
Témelo a Él,
que en Isaac fue inmolado,
en José vendido,
en el Cordero, muerto,
en el hombre, crucificado,
y en el infierno, triunfador.
Dale lugar a Cristo,
en quien ninguna de tus obras has podido encontrar.
Humíllate bajo la potente mano de Dios;
tiembla y huye,
pues invocamos el santo nombre de Jesús,
ante quien tiemblan los infierno,
a quien están sujetas las Virtudes de los cielos,
las Potestades, las Dominaciones,
y a quien los Querubines y los Serafines
aclaman con una sola voz diciendo:
Santo, Santo, Santo, es el Señor, Dios de los ejércitos.
Retrocede ya,
en el nombre del Padre X y del Hijo X y del Espíritu X Santo.
Dale el lugar al Espíritu Santo
por este signo de la Santa X Cruz
de nuestro Señor Jesucristo
que vive y reina por los siglos de los siglos.
Todos responden:
Amén.
APÉNDICES
SÚPLICAS Y EXORCISMOS QUE PUEDEN AGREGARSE EN PECULIARES
CIRCUNSTANCIAS
1. La presencia del diablo y de otros demonios aparece no solamente en personas
tentadas o atormentadas, sino también en las cosas y en los lugares que están en
contacto, de algún modo, con ellas o su actividad. Asimismo pueden hacerse
presente en las variadas formas de oposición y persecución a la Iglesia. De
acuerdo a los sucesos y las circunstancias, el Obispo diocesano puede considerar
oportuno congregar a los fieles para orar, presididos y animados por un
sacerdote, para lo cual se disponen los elementos siguientes.
2. Congregada la asamblea de los fieles, el sacerdote dice:
En el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo.
Todos se signan y dicen:
Amén.
3. Luego el sacerdote, saluda a los presentes con las manos extendidas:
Dios, Padre omnipotente
que quiere que todos los hombres se salven
esté con todos ustedes.
Todos responden:
Y con tu espíritu.
O bien:
El Señor esté con ustedes.
Y con tu espíritu.
O bien:
Puede usarse otro saludo tomado de los libros litúrgicos aprobados.
4. Luego el sacerdote habla brevemente a los presentes, para disponer su atención a
la celebración. A continuación es conveniente dar lugar a una Liturgia de la
Palabra en la que se incluya una breve homilía del sacerdote que preside; en ella,
inspirado por los textos bíblicos que se proclamen, el sacerdote invite a los fieles
a la esperanza en la victoria de Cristo y las disposiciones de Dios a favor de los
hombres, como las angélicas. Los textos bíblicos a proclamarse y los salmos
responsoriales correspondientes pueden elegirse de entre los propuestos en los
Leccionarios aprobados.
5. Pueden recitarse las letanías de los santos, que el sacerdote puede concluir con la
oración siguiente:
Espíritu Santo Creador,
asiste bondadosamente a la Iglesia Católica;
fortalécela y confírmala con tu poder
contra los embates de los enemigos,
y renueva el espíritu de tus servidores fieles
a quienes ungiste con tu caridad y tu gracia
para que en ti glorifiquen al Padre
y a su Hijo Unigénito, Jesucristo, nuestro Señor.
Todos responden:
Amén.
6. Puede también, en lugar de las letanías, rezarse la Oración Universal con
intenciones apropiadas. Al final se dice el Padre nuestro.
7. Después el sacerdote, con las manos juntas, agrega:
En nombre de Jesucristo, Dios y Señor nuestro,
y con la intercesión de la Inmaculada Virgen María, Madre de Dios,
del bienaventurado Miguel Arcángel,
de los bienaventurados apóstoles, Pedro y Pablo, y de todos los santos,
y confiando en la sagrada autoridad del ministerio recibido de la Iglesia
me encamino seguro a enfrentar las vejaciones
producidas por el engaño diabólico que han de ser repelidas.
8. Todos recitan a la vez:
Se levanta Dios, y se dispersan sus enemigos
y huyen de su rostro quienes lo enfrentan.
Tú los disipas como se disipa el humo;
como se derrite la cera ante el fuego,
así desaparecen los pecadores delante del Señor.
V. Huyan de la Cruz de Cristo, enemigos del Señor.
R. Ha vencido el león de la tribu de Judá, la raíz de David.
V. Señor, que venga tu misericordia sobre nosotros.
R. Como lo esperamos de ti.
V. Señor, oye mi oración.
R. Y llegue a ti mi clamor.
9. El sacerdote dice con las manos juntas:
Oremos.
Y todos oran en silencio.
Entonces el sacerdote con las manos juntas dice la siguiente oración:
Dios del cielo, Dios de la tierra,
Dios de los ángeles, Dios de los arcángeles,
Dios de los patriarcas, Dios de los profetas,
Dios de los apóstoles, Dios de los mártires,
Dios de los sacerdotes, Dios de las vírgenes,
Dios de todos los santos y santas,
Dios que tienes poder
para dar vida después de la muerte, el descanso después del trabajo,
no hay otro Dios fuera de ti,
creador de todo lo visible e invisible, cuyo reino no tiene fin;
humildemente suplicamos a la majestad de tu gloria,
para que, con tu poder, libres a tus hijos
de toda potestad, engaño y perversidad
de los espíritus del infierno
y nos custodies incólumes.
Todos responden:
Amén.
10. Luego, si parece oportuno, el sacerdote con las manos extendidas pronuncia la
siguiente fórmula imperativa, al modo de un exorcismo.
Te exorcizo, todo espíritu inmundo,
toda potestad de las tinieblas,
toda embestida del infernal adversario,
toda legión, congregación y secta diabólica,
en el nombre y el poder de nuestro Señor Jesucristo,
para que salgas y huyas fuera de la Iglesia de Dios
y de los hombres creados a imagen de Dios
y redimidos por la preciosa Sangre del Cordero divino.
No te atrevas más, astuta serpiente,
que engañas al género humano,
persigues a la Iglesia de Dios,
que sacudes y tamizas como al trigo a los elegidos de Dios.
Te ordena el Dios altísimo,
que quiere que todos los hombres se salven
y lleguen al conocimiento de la verdad,
de quien te presumes semejante por tu gran soberbia.
Te ordena Dios Padre,
te ordena Dios Hijo,
te orden Dios Espíritu Santo.
Te ordena Cristo, eterna Palabra hecha carne,
quien por la salvación del género humano, perdido por tu envidia,
se humilló a sí mismo
hecho obediente hasta la muerte,
que edificó su Iglesia sobre una piedra firme
y manifestó que nunca las fuerzas del infierno prevalecerían contra ella,
con la cual él mismo estará todos los días hasta la consumación del mundo.
Te ordena el sacramento X de la Cruz,
y la fuerza de todos los misterios de la fe cristiana.
Te ordena la excelsa Virgen María, Madre de Dios,
que con su humildad aplastó tu cabeza soberbia
desde el primer instante de su Inmaculada Concepción.
Te ordena la fe de los santos Apóstoles Pedro y Pablo
y de los demás Apóstoles.
Te ordena la sangre de los Mártires
y la piadosa intercesión de todos los Santos y Santas.
Por tanto, legión diabólica,
te conjuro por el Dios vivo,
por el Dios verdadero, por el Dios santo,
por el Dios que amó al mundo hasta dar a su Hijo Unigénito
para que todo el que crea en Él no perezca
sino que tenga la vida eterna:
deja de engañar a las criaturas humanas,
deja de infectarlas con el veneno de la perdición eterna,
deja de dañar a la Iglesia,
deja de echarle lazos a su libertad.
Vete, Satanás, padre de la mentira,
enemigo de la salvación humana.
Deja el lugar a Cristo
en quien nada de tus obras encontraste;
deja el lugar a la Iglesia una, santa, católica y apostólica
a la cual Cristo mismo adquirió con su Sangre.
Humíllate bajo la potente mano de Dios,
tiembla y huye,
por el santo nombre de Jesús
ante quien se estremecen temerosos los infiernos,
y a quien están sujetos las Potestades y las Dominaciones,
a quien alaban con incansables voces los Querubines y Serafines,
diciendo: Santo, Santo, Santo, es el Señor, Dios de los ejércitos.
11. Después se recita o canta esta antífona:
Bajo tu amparo, nos refugiamos
santa Madre de Dios,
no desprecies las oraciones que te dirigimos en nuestras necesidades.
Antes bien, líbranos de todos los males,
Virgen gloriosa y bendita.
También puede recitarse la siguiente súplica a san Miguel Arcángel u otra súplica
más conocida por el pueblo:
Príncipe glorioso de la celestial milicia,
san Miguel Arcángel,
defiéndenos en la batalla contra los Principados y Potestades
contra los conductores de las tinieblas del mundo,
contra todo aquello que pervierta lo celestial.
Ven en auxilio de los hombres a quien Dios hizo a su imagen y semejanza
y rescató con alto precio de las tiranías del diablo.
A ti te venera la Iglesia como custodio y patrono,
a ti te entregó el Señor las almas de los redimidos
que han de ser hospedadas en la suprema felicidad.
Ruégale al Dios de la paz,
para que quebrante a Satanás bajo nuestros pies
y no pueda, en adelante, mantener cautivos a los hombres
y dañar a la Iglesia.
Ofrece nuestras plegarias en presencia del Altísimo
para que alcancemos pronto las misericordias del Señor,
y apreses al dragón, la antigua serpiente,
que es el diablo y Satanás,
y lo envíes al abismo
para que deje de seducir a los puebos.
Amén.
12. El sacerdote rocía el lugar con agua bendita. Luego bendice a los presentes y los
despide, como se acostumbra normalmente.
II
SÚPLICAS QUE PUEDEN SER EMPLEADAS PRIVADAMENTE POR LOS
FIELES EN LA LUCHA CONTRA LAS POTESTADES DE LAS TINIEBLAS
Oraciones
1. Señor Dios, ten misericordia de mí, tu siervo,
que por la multitud de las asechanzas
estoy como un vaso resquebrajado;
líbrame de la mano de mis enemigos,
asísteme para que busque al que está perdido,
lo pueda encontrar y restituirlo para ti,
lo pueda restituir y entregártelo para que no lo abandones.
Concédeme que te agrade en todo
ya que he podido conocerte y saber que me has redimido.
Amén.
2. Dios omnipotente,
que refugias a los desolados
y confortas a los prisioneros,
mira mi aflicción y manifiesta tu poder para auxiliarme;
vence al detestable enemigo;
y haz que, superada la presencia del adversario,
pueda recuperar la paz y la libertad
y así, sirviéndote con sincera piedad,
pueda confesar que tú eres admirable
y manifestar la grandeza de tus obras.
Por Cristo, nuestro Señor. Amén.
3. Dios, creador y defensor del género humano
tú formaste al hombre a tu imagen
y lo recreaste admirablemente con la gracia del Bautismo;
vuelve tu mirada sobre este siervo tuyo,
y escucha bondadosamente mis súplicas.
Te pido que brote en mi corazón el esplendor de tu gloria
para que, eliminado todo terror, miedo y temor,
sereno en mente y alma
junto a los hermanos en tu Iglesia
pueda alabarte eternamente. Amén.
4. Padre Dios, autor de la misericordia y de todo amor,
que quisiste que tu Hijo sufriera por nosotros el patíbulo de la Cruz
para expulsar de nosotros el poder del enemigo,
mira atentamente mi humillación y dolor,
y mantente firme, te pido,
para que a quien renovaste en la fuente del Bautismo
vencido el combate del Maligno,
lo llenes con la gracia de tu bendición
Por Cristo, nuestro Señor. Amén.
5. Señor y Dios mío, que me adoptaste por la gracia
y quisiste que fuera hijo de la luz,
concédeme, te pido, que no sea envuelto por las tinieblas de los demonios
y siempre pueda permanecer en el esplendor de la libertad recibida de ti.
Por Cristo, nuestro Señor. Amén.
6. Invocaciones a la Santísima Trinidad
Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo.
Honor y gloria al único Dios.
Bendigamos al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo,
alabémoslo y exaltémoslo por los siglos.
Te invocamos, te alabamos, te adoramos, oh bienaventurada Trinidad.
Esperanza nuestra, salvación nuestra, honor nuestro, oh bienaventurada Trinidad.
Líbrame, sálvame, vivifícame, oh bienaventurada Trinidad.
Santo, Santo, Santo, Señor Dios omnipotente
el que es, el que era y el que vendrá.
A ti la honra y el imperio, oh bienaventurada Trinidad.
A ti la gloria y el poder por los siglos de los siglos.
A ti la alabanza, a ti la gloria, a ti la acción de gracias por los siglos de los siglos, oh
bienaventurada Trinidad.
Santo Dios, Santo y fuerte, Santo e inmortal, ten compasión de mí.
7. Invocaciones a nuestro Señor Jesucristo
a.
Jesús, Hijo del Dios vivo, ten compasión de mí.
Jesús, imagen del Padre, ten compasión de mí.
Jesús, sabiduría eterna, ten compasión de mí.
Jesús, esplendor de la luz eterna, ten compasión de mí.
Jesús, Palabra de vida, ten compasión de mí.
Jesús, Hijo de la Virgen María, ten compasión de mí.
Jesús, Dios y hombre, ten compasión de mí.
Jesús, Sumo Sacerdote, ten compasión de mí.
Jesús, pregonero del Reino de Dios, ten compasión de mí.
Jesús, camino, verdad y vida, ten compasión de mí.
Jesús, pan de Vida, ten compasión de mí.
Jesús, Vida verdadera, ten compasión de mí.
Jesús, hermano de los pobres, ten compasión de mí.
Jesús, amigo de los pecadores, ten compasión de mí.
Jesús, médico del alma y del cuerpo, ten compasión de mí.
Jesús, salvación de los oprimidos, ten compasión de mí.
Jesús, consuelo de los desamparados, ten compasión de mí.
Tú, que viniste a este mundo, ten compasión de mí.
Tú, que libraste a los oprimidos por el diablo, ten compasión de mí.
Tú, que estuviste colgado en la cruz, ten compasión de mí.
Tú, que aceptaste la muerte por nosotros, ten compasión de mí.
Tú, que yaciste en el sepulcro, ten compasión de mí.
Tú, que descendiste a los infiernos, ten compasión de mí.
Tú, que resucitaste de entre los muertos, ten compasión de mí.
Tú, que subiste a los cielos, ten compasión de mí.
Tú, que enviaste el Espíritu Santo a los apóstoles, ten compasión de mí.
Tú, que estás sentado a la derecha del Padre, ten compasión de mí.
Tú, que vendrás a juzgar a los vivos y muertos, ten compasión de mí.
b.
Por tu encarnación, líbrame, Señor.
Por tu nacimiento, líbrame, Señor.
Por tu bautismo y ayuno santo, líbrame, Señor.
Por tu cruz y tu pasión, líbrame, Señor.
Por tu muerte y sepultura, líbrame, Señor.
Por tu santa resurrección, líbrame, Señor.
Por tu admirable ascensión, líbrame, Señor.
Por la efusión del Espíritu Santo, líbrame, Señor.
Por tu gloriosa venida, líbrame, Señor.
c
Cuando nombra a la cruz, el fiel puede signarse.
Sálvame, Cristo Salvador, por el poder de la Cruz X
tú que salvaste a Pedro en el mar, ten misericordia de mí.
Por la señal de la Cruz X
líbranos de nuestros enemigos, Dios nuestro.
Por tu Cruz X sálvanos, Cristo redentor,
tú que muriendo destruiste nuestra muerte
y resucitando restableciste la vida.
Tu Cruz X adoramos, Señor,
tu gloriosa Pasión recordamos,
ten compasión, tú que padeciste por nosotros.
Te adoramos, Cristo, y te bendecimos
porque por tu Cruz X redimiste al mundo.
8. Invocaciones a la Virgen María
Bajo tu amparo, nos refugiamos
santa Madre de Dios,
no desprecies las oraciones que te dirigimos en nuestras necesidades.
Antes bien, líbranos de todos los males,
Virgen gloriosa y bendita.
Consuelo de los afligidos, ruega por nosotros.
Auxilio de los cristianos, ruega por nosotros.
Hazme digno de alabarte, Virgen santa;
dame poder contra tus enemigos.
Madre mía, confianza mía.
Virgen Madre de Dios, María, ruega a Cristo por mí.
Dignísima Reina del mundo,
siempre Virgen María,
intercede por nuestra paz y salvación
tú que engendraste a Cristo Señor, Salvador de todos.
María, Madre de gracia,
Madre de misericordia,
protégenos del enemigo
y recíbenos en la hora de la muerte.
Socórreme, piadosísima Virgen María,
en todas mis tribulaciones,
angustias y necesidades
y alcánzame de tu amado Hijo
la liberación de todos los males
y de los peligros del alma y del cuerpo.
Recuerda, piadosa Virgen María,
que no se ha oído en el mundo
que alguien que ha recurrido a tu apoyo,
que haya implorado tu auxilio,
que haya pedido tu ayuda,
haya sido abandonado.
Yo animado por tal confianza
corro hacia ti, Madre, Virgen de las vírgenes
y como un pecador que llora sus culpas comparezco ante ti.
No quieras desdeñar mis palabras, Madre de Dios,
sino que óyelas bondadosamente y recíbelas.
9. Invocación a san Miguel Arcángel
San Miguel Arcángel, defiéndenos en la batalla
sé un refugio contra la malicia y las insidias del diablo.
Te rogamos, suplicantes, que Dios lo domine
y tú, que presides la milicia celestial,
arrojes al infierno, con el divino poder,
a Satanás y a los espíritus malignos
que vagan por el mundo para la perdición de los hombres.
10. Preces litánicas
Señor, ten piedad.
Cristo, ten piedad.
Señor, ten piedad.
Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros (por mí).
San Miguel, ruega por nosotros (por mí).
San Gabriel, ruega por nosotros (por mí).
San Rafael, ruega por nosotros (por mí).
Santos Ángeles custodios, rueguen por nosotros (por mí).
San Juan Bautista, ruega por nosotros (por mí).
San José, ruega por nosotros (por mí).
San Pedro, ruega por nosotros (por mí).
San Pablo, ruega por nosotros (por mí).
San Juan, ruega por nosotros (por mí).
Todos los Apóstoles, rueguen por nosotros (por mí).
Santa María Magdalena, ruega por nosotros (por mí).
(Pueden añadirse los nombres de otros santos o beatos)
De todo mal, líbranos (líbrame), Señor.
De todo pecado, líbranos (líbrame), Señor.
De las insidias del diablo, líbranos (líbrame), Señor.
De la muerte eterna, líbranos (líbrame), Señor.
Cristo, óyenos (óyeme).
Cristo, escúchanos (escúchame
72.
Salmo 34
Fortalézcanse en el Señor con la fuerza de su poder. Revístanse con la armadura de
Dios, para que puedan resistir las insidias del demonio (Ef. 6, 10-11).
R. Despiértate, Señor, y ven en mi ayuda.
Combate, Señor, a los que me atacan,
pelea contra los que me hacen la guerra.
Toma el escudo y el broquel,
levántate y ven en mi ayuda;
empuña la lanza y la jabalina
para enfrentar a mis perseguidores;
dime: «Yo soy tu salvación».
R. Despiértate, Señor, y ven en mi ayuda.
Que sufran una derrota humillante
los que intentan quitarme la vida;
que vuelvan la espalda confundidos
los que traman mi perdición.
Que sean como la paja ante el viento,
mientras el Ángel del Señor los arrastra;
que su camino sea oscuro y resbaladizo,
mientras el Ángel del Señor los persigue.
R. Despiértate, Señor, y ven en mi ayuda.
Porque me tendieron sus redes sin motivo
y me cavaron una fosa mortal:
¡que los sorprenda un desastre imprevisto;
que sean atrapados por sus propias redes,
y caigan en la fosa que ellos mismos cavaron!
R. Despiértate, Señor, y ven en mi ayuda.
Pero yo me alegraré en el Señor,
me regocijaré por su victoria;
todo mi ser proclamará:
«Señor, no hay nadie igual a ti;
tú libras al débil de las manos del más fuerte,
y al pobre, de aquel que lo despoja».
R. Despiértate, Señor, y ven en mi ayuda.
Se presentan contra mí testigos falsos;
me piden cuenta de cosas que ignoro;
me devuelven mal por bien,
dejando mi alma desolada.
R. Despiértate, Señor, y ven en mi ayuda.
Yo, en cambio, cuando ellos estaban enfermos,
me cubría con ropas de penitente,
afligía mi alma con ayunos
y oraba con la cabeza inclinada.
Ellos eran para mí como un amigo o un hermano,
y yo andaba triste y abatido,
como quien llora la muerte de su madre.
R. Despiértate, Señor, y ven en mi ayuda.
Pero cuando tropecé ellos se alegraron,
se juntaron todos contra mí
y me golpearon sorpresivamente;
me desgarraban sin cesar,
se burlaban de mí con crueldad
y rechinaban contra mí sus dientes.
R. Despiértate, Señor, y ven en mi ayuda.
Señor, ¿cuánto tiempo vas a tolerarlo?
Líbrame de los animales rugientes,
salva mi vida de los leones;
y te daré gracias en la gran asamblea,
te alabaré en medio de una multitud.
R. Despiértate, Señor, y ven en mi ayuda.
¡Que no canten victoria mis enemigos traicioneros,
ni se guiñen el ojo los que me odian sin motivo!
Ellos no hablan de paz,
sino que atacan a los oprimidos de la tierra;
traman planes engañosos
y se ríen de mí a carcajadas, diciendo:
«Lo hemos visto con nuestros propios ojos».
R. Despiértate, Señor, y ven en mi ayuda.
Tú también lo has visto, Señor, no te calles;
no te quedes lejos de mí, Señor;
¡despiértate, levántate, Dios mío,
Señor mío, defiende mi causa!
R. Despiértate, Señor, y ven en mi ayuda.
Júzgame según tu justicia, Señor;
Dios mío, que no canten victoria sobre mí;
que no piensen: «Se cumplió nuestro deseo»,
ni digan: «Lo hemos devorado».
R. Despiértate, Señor, y ven en mi ayuda.
Que sufran una derrota humillante
los que se alegran de mi desgracia;
que se cubran de confusión y de vergüenza
los que se envalentonan contra mí.
Canten, en cambio, y alégrense,
los que desean mi triunfo;
los que desean mi felicidad,
repitan siempre: «¡Qué grande es el Señor!».
R. Despiértate, Señor, y ven en mi ayuda.
Entonces mi lengua pregonará tu justicia,
y cada día proclamaré tu alabanza.
Oración
Dios y Señor nuestro, que proteges a los que esperan en ti;
con tu auxilio y escudo levántate a favor de tu siervo (sierva) N.,
rescátalo (rescátala) de las asechanzas del enemigo
y combate con tu fuerza poderosa a quienes lo (la) atacan.
Por Cristo, nuestro Señor.
Todos responden:
Amén.
73.
Salmo 53, 3-9
Confíen, soy yo… no tengan miedo
(Mc. 6, 50).R. El Señor sostiene mi alma.
Dios mío, sálvame por tu Nombre,
defiéndeme con tu poder,
Dios mío, escucha mi súplica,
presta atención a las palabras de mi boca.
R. El Señor sostiene mi alma.
Porque gente soberbia se ha alzado contra mí,
hombres violentos atentan contra mi vida,
sin tener presente a Dios.
Pero Dios es mi ayuda,
el Señor es mi verdadero sostén.
R. El Señor sostiene mi alma.
Que el mal recaiga sobre mis adversarios,
¡destrúyelos, Señor, por tu felicidad!
Te ofreceré un sacrificio voluntario,
daré gracias a tu Nombre, porque es bueno,
porque me has librado de todos mis adversarios
y he visto la derrota de mis enemigos.
R. El Señor sostiene mi alma.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo
como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
R. El Señor sostiene mi alma.
Oración
Señor, salva a tu siervo (tu sierva) N.,
y juzga con tu poder al enemigo que persigue su alma,
para que despojado (despojada) de toda tribulación
engrandezca tu santo nombre con el testimonio de su fe.
Por Cristo, nuestro Señor.
Todos responden:
Amén.
74.
Salmo 67, 2-4.29.33-36
"Cuando Cristo subió a lo alto, llevó consigo a los cautivos y repartió dones a los
hombres"
(Ef. 4, 8).R. Se levanta el Señor y sus enemigos se dispersan.
¡Se levanta el Señor!
Sus enemigos se dispersan
y sus adversarios huyen delante de él.
Tú los disipas como se disipa el humo;
como se derrite la cera ante el fuego,
así desaparecen los impíos delante del /Señor.
Pero los justos se regocijan,
gritan de gozo delante del Señor
y se llenan de alegría.
R. Se levanta el Señor y sus enemigos se dispersan.
Tu Dios ha desplegado tu poder:
¡sé fuerte, Dios, tú que has actuado por nosotros!
R. Se levanta el Señor y sus enemigos se dispersan.
¡Canten al Señor, reinos de la tierra,
entonen un himno al Señor,
al que cabalga por el cielo,
por el cielo antiquísimo!
El hace oír su voz poderosa.
R. Se levanta el Señor y sus enemigos se dispersan.
¡Reconozcan el poder del Señor!
Su majestad brilla sobre Israel
y su poder, sobre las nubes.
Tú eres temible, Señor, desde tus santuarios.
El Dios de Israel concede a su pueblo
el poder y la fuerza.
¡Bendito sea Dios!
R. Se levanta el Señor y sus enemigos se dispersan.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo
como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
R. Se levanta el Señor y sus enemigos se dispersan.
Oración
Mira, Señor, la aflicción de tu servidor (servidora) N.,
y levántate para auxiliarlo (auxiliarla);
para que liberado (liberada) de la esclavitud del demonio
y recuperada su paz y su piedad
reconozca que Tú eres admirable.
Por Cristo, nuestro Señor.
Todos responden:
Amén.
75.
Salmo 69
Señor, sálvanos que perecemos
(Mt. 8, 25).R. Tú eres, Señor, mi ayuda y mi liberador.
¡Líbrame, Dios mío!
¡Señor, ven pronto a socorrerme!
R. Tú eres, Señor, mi ayuda y mi liberador.
Que se avergüencen y sean humillados
los que quieren acabar con mi vida.
Que retrocedan confundidos
los que desean mi ruina;
que vuelvan la espalda avergonzados los que se ríen de mí.
R. Tú eres, Señor, mi ayuda y mi liberador.
Que se alegren y regocijen en ti
todos los que te buscan;
y digan siempre los que desean tu victoria:
«¡Qué grande es nuestro Dios!».
R. Tú eres, Señor, mi ayuda y mi liberador.
Yo soy pobre y miserable:
ven pronto, Dios mío;
tú eres mi ayuda y mi libertador,
¡no tardes, Señor!
R. Tú eres, Señor, mi ayuda y mi liberador.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo
como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
R. Tú eres, Señor, mi ayuda y mi liberador.
Oración
Ven a nuestra ayuda, Señor,
y apresúrate a socorrer a este hijo tuyo (esta hija tuya) N.,
para que, vencidas las insidias del diablo
permanezca siempre protegido (protegida) con tu presencia.
Por Cristo, nuestro Señor.
Todos responden:
Amén.
CAPÍTULO II
DIVERSOS TEXTOS FACULTATIVOS PARA AÑADIR EN EL RITO
I
SALMOS
67.
Salmo 3
No ponemos nuestra confianza en nosotros mismos, sino en Dios que resucita a los
muertos (2 Cor 1,9).
R. Tú, Señor, eres mi protector.
Señor, ¡qué numerosos son mis adversarios,
cuántos los que se levantan contra mí!
¡Cuántos son los que dicen de mí:
«Dios ya no quiere salvarlo»!
R. Tú, Señor, eres mi protector.
Pero Tú eres mi escudo protector y mi gloria,
tú mantienes erguida mi cabeza.
Invoco al Señor en alta voz,
y él me responde desde su santa Montaña.
R. Tú, Señor, eres mi protector.
Yo me acuesto y me duermo,
y me despierto tranquilo
porque el Señor me sostiene.
No temo a la multitud innumerable,
apostada contra mí por todas partes.
R. Tú, Señor, eres mi protector.
¡Levántate, Señor! ¡Sálvame, Dios mío!
Tú golpeas en la mejilla a mis enemigos
y rompes los dientes de los malvados.
¡En ti, Señor, está la salvación,
y tu bendición sobre tu pueblo!
R. Tú, Señor, eres mi protector.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo
como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
R. Tú, Señor, eres mi protector.
Oración.
Señor y protector nuestro,
atiende nuestra aflicción,
porque se han multiplicado quienes atormentan
a tu servidor (tu servidora) N.;
tú que sostienes al que persevera,
derrama tu bendición abundante sobre él (ella)
para que conozca a tu Salvador, Jesucristo,
que venció las insidias del diablo.
Por el mismo Jesucristo, nuestro Señor.
68.
Salmo 10
No teman, porque valen más que muchos pájaros
(Mt. 10,31).R. Confío en el Señor.
Yo tengo mi refugio en el Señor,
¿Cómo pueden decirme entonces:
«Escapa a la montaña como un pájaro?
R. Confío en el Señor.
Porque los malvados tienden su arco
y ajustan sus flechas a la cuerda,
para disparar desde la penumbra
contra los rectos de corazón.
Cuando ceden los cimientos,
¿qué puede hacer el justo?»
R. Confío en el Señor.
Pero el Señor está en su santo Templo,
el Señor tiene su trono en el cielo.
Sus ojos observan el mundo,
sus pupilas examinan a los hombres:
el Señor examina al justo y al culpable,
y odia al que ama la violencia.
Que él haga llover brasas y azufre sobre los impíos,
y les toque en suerte un viento abrasador.
R. Confío en el Señor.
Porque el Señor es justo y ama la justicia,
y los son rectos verán su rostro.
R. Confío en el Señor.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo
como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
R. Confío en el Señor.
Oración.
Dios, que amas la justicia y miras atentamente al pobre;
libra a tu servidor (tu servidora) N. de los lazos ocultos
y defiéndelo (defiéndela) de los que se ven;
para que siguiendo tras las cosas que te agradan,
merezca ver tu rostro.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Todos responden:
Amén.
69.
Salmo 12
Que el Dios de la esperanza los llene de alegría y de paz en la fe, para que la esperanza
sobreabunde en ustedes por obra del Espíritu Santo
(Rom. 15,13).R. Mi corazón se alegrará en tu salvación.
¿Hasta cuándo me tendrás olvidado, Señor? ¿Eternamente?
¿Hasta cuándo me ocultarás tu rostro?
¿Hasta cuándo mi alma estará acongojada
y habrá pesar en mi corazón, día tras día?
¿Hasta cuándo mi enemigo prevalecerá sobre mí?
¡Mírame, respóndeme, Señor, Dios mío!
Ilumina mis ojos,
para que no caiga en el sueño de la muerte,
para que mi enemigo no pueda decir: «Lo he vencido»,
ni mi adversario se alegre de mi fracaso.
R. Mi corazón se alegrará en tu salvación.
Yo confío en tu misericordia:
que mi corazón se alegre porque me salvaste.
¡Cantaré al Señor porque me ha favorecido!
R. Mi corazón se alegrará en tu salvación.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo
como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
R. Mi corazón se alegrará en tu salvación.
Oración
Dios omnipotente,
no apartes tu rostro de este servidor tuyo (esta servidora tuya) N.
para que nuestro enemigo no se levante contra él (contra ella);
llena de tal manera su corazón con el gozo de tu salvación
que prevalezca sobre el mar de la muerte.
Por Cristo nuestro Señor.
Todos responden:
Amén.
70.
Salmo 21
El dirigió durante su vida terrena súplicas y plegarias, con fuertes gritos y lágrimas, a
aquel que podía salvarlo de la muerte, y fue escuchado por su humilde sumisión. (Heb
5,7)
R. Sálvame de la boca del león.
Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?
¿Por qué estás lejos de mi clamor y mis gemidos?
Te invoco de día, y no respondes,
de noche, y no encuentro descanso;
R. Sálvame de la boca del león.
Y sin embargo, tú eres el Santo,
que reinas entre las alabanzas de Israel.
En ti confiaron nuestros padres:
confiaron, y tú los libraste;
clamaron a ti y fueron salvados,
confiaron en ti y no quedaron defraudados.
R. Sálvame de la boca del león.
Pero yo soy un gusano, no un hombre;
la gente me escarnece y el pueblo me desprecia;
los que me ven, se burlan de mí,
hacen una mueca y mueven la cabeza, diciendo:
«Confió en el Señor, que él lo libre;
que lo salve, si lo quiere tanto».
R. Sálvame de la boca del león.
Tú, Señor, me sacaste del seno materno,
me confiaste al regazo de mi madre;
a ti fui entregado desde mi nacimiento,
desde el seno de mi madre, tú eres mi Dios.
No te quedes lejos, porque acecha el peligro
y no hay nadie para socorrerme.
R. Sálvame de la boca del león.
Me rodea una manada de novillos,
me acorralan toros de Basán;
abren sus fauces contra mí
como leones rapaces y rugientes.
Soy como agua que se derrama
y todos mis huesos están dislocados;
mi corazón se ha vuelto como cera
y se derrite en mi interior;
mi garganta está seca como una teja
y la lengua se me pega al paladar.
R. Sálvame de la boca del león.
Me rodea una jauría de perros,
me asalta una banda de malhechores;
taladran mis manos y mis pies
y me hunden en el polvo de la muerte.
Yo puedo contar todos mis huesos;
ellos me miran con aire de triunfo,
se reparten entre sí mi ropa
y sortean mi túnica.
R. Sálvame de la boca del león.
Pero tú, Señor, no te quedes lejos;
tú que eres mi fuerza, ven pronto a socorrerme
Libra mi cuello de la espada
y mi vida de las garras del perro.
Sálvame de la boca del león,
salva a este pobre de los toros salvajes.
Yo anunciaré tu Nombre a mis hermanos,
te alabaré en medio de la asamblea:
R. Sálvame de la boca del león.
«Alábenlo, los que temen al Señor;
glorifíquenlo, descendientes de Jacob;
témanlo, descendientes de Israel.
Porque él no ha mirado con desdén
ni ha despreciado la miseria del pobre:
no le ocultó su rostro
y lo escuchó cuando pidió auxilio»
R. Sálvame de la boca del león.
Por eso te alabaré en la gran asamblea
y cumpliré mis votos delante de los fieles:
los pobres comerán hasta saciarse
y los que buscan al Señor lo alabarán.
¡Que sus corazones vivan para siempre!
Todos los confines de la tierra
se acordarán y volverán al Señor;
todas las familias de los pueblos
se postrarán en su presencia.
R. Sálvame de la boca del león.
Porque sólo el Señor es rey
y él gobierna a las naciones.
Todos los que duermen en el sepulcro
se postrarán en su presencia;
R. Sálvame de la boca del león.
Todos los que bajaron a la tierra
doblarán la rodilla ante él,
y los que no tienen vida
glorificarán su poder.
Hablarán del Señor a la generación futura,
anunciarán su justicia a los que nacerán después,
porque esta es la obra del Señor.
R. Sálvame de la boca del león.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo
como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
R. Sálvame de la boca del león.
Oración
Dios, que reconciliaste contigo al mundo por la pasión de tu Hijo,
te suplicamos humildemente
que no postergues el auxilio que necesita de ti, este hijo tuyo (hija tuya) N.;
defiéndelo (defiéndela) y líbralo (líbrala) de la boca del león
que busca arrebatarlo (arrebatarla).
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Todos responden:
Amén.
71.
Salmo 30
Jesús, con un grito, exclamó: «Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu». Y
diciendo esto, expiró
(Lc. 23,46).R. Líbrame del poder de mis enemigos.
Yo me refugio en ti, Señor,
¡que nunca me vea defraudado!
Líbrame, por tu justicia
inclina tu oído hacia mí
y ven pronto a socorrerme.
Sé para mí una roca protectora,
un baluarte donde me encuentre a salvo,
R. Líbrame del poder de mis enemigos.
Porque tú eres mi Roca y mi baluarte:
por tu Nombre, guíame y condúceme.
Sácame de la red que me han tendido,
porque tú eres mi refugio.
R. Líbrame del poder de mis enemigos.
Yo pongo mi vida en tus manos:
tú me rescatarás, Señor, Dios fiel.
Yo detesto a los que veneran ídolos vanos
y confío en el Señor.
¡Tu amor será mi gozo y mi alegría!
Cuando tú viste mi aflicción
y supiste que mi vida peligraba,
no me entregaste al poder del enemigo,
me pusiste en un lugar espacioso.
R. Líbrame del poder de mis enemigos.
Ten piedad de mí, Señor,
porque estoy angustiado:
mis ojos, mi garganta y mis entrañas
están extenuados de dolor.
Mi vida se consume de tristeza,
mis años, entre gemidos;
mis fuerzas decaen por la aflicción
y muy huesos están extenuados.
R. Líbrame del poder de mis enemigos.
Soy la burla de todos mis enemigos
y la irrisión de mis propios vecinos;
para mis amigos soy motivo de espanto,
los que me ven por la calle huyen de mí,
Como un muerto, he caído en el olvido,
me he convertido en una cosa inútil.
Oigo los rumores de la gente
y amenazas por todas partes,
mientras se confabulan contra mí
y traman quitarme la vida.
R. Líbrame del poder de mis enemigos.
Pero yo confío en ti, Señor,
y te digo: «Tú eres mi Dios,
mi destino está en tus manos».
Líbrame del poder de mis enemigos
y de aquellos que me persiguen.
Que brille tu rostro sobre tu servidor,
sálvame por tu misericordia;
R. Líbrame del poder de mis enemigos.
Señor, que no me avergüence
de haberte invocado.
Que se avergüencen los malvados
y bajen mudos al Abismo;
que enmudezcan los labios mentirosos,
los que profieren insolencias contra el justo
con soberbia y menosprecio.
R. Líbrame del poder de mis enemigos.
¡Qué grande es tu bondad, Señor!
Tú la reservas para tus fieles;
y la brindas a los que se refugian en ti,
en la presencia de todos.
Tú los ocultas al amparo de tu rostro
de las intrigas de los hombres;
y los escondes en tu Tienda de campaña,
lejos de las lenguas pendencieras.
R. Líbrame del poder de mis enemigos.
¡Bendito sea el Señor!
El me mostró las maravillas de su amor
en el momento del peligro.
En mi turbación llegué a decir:
«He sido arrojado de tu presencia».
Pero tú escuchaste la voz de mi súplica,
cuando yo te invocaba.
R. Líbrame del poder de mis enemigos.
Amen al Señor, todos sus fieles,
porque él protege a los que son leales
y castiga con severidad a los soberbios.
Sean fuertes y valerosos,
todos los que esperan en el Señor.
R. Líbrame del poder de mis enemigos.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo
como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
R. Líbrame del poder de mis enemigos.
Oración
Señor, sé una roca protectora para tu servidor (servidora) N.,
y ya que lo (la) redimiste con la preciosa Sangre de tu Hijo,
líbralo (líbrala) del lazo del enemigo que lo (la) persigue;
ilumina tu rostro sobre él (ella) y sálvalo (sálavala) por tu misericordia,
Tú que conoces las ansiedades de su alma.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Todos responden:
Amén.
57. Luego el exorcista introduce a la oración del Señor diciendo con las manos juntas:
Unidos como hermanos y junto a N., invoquemos a Dios como Jesucristo nos enseñó
para que Él nos libre de todo mal.
O bien:
No sabemos orar como conviene, pero el Espíritu viene en ayuda de nuestra debilidad y
Él mismo interpela y ruega a Dios por nosotros. Movidos por el Espíritu digamos
juntos:
Padre nuestro,
que estás en el cielo,
santificado sea tu Nombre,
venga a nosotros tu Reino;
hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo,
danos hoy nuestro pan de cada día.
Perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en la tentación
y líbranos el mal.
Junta las manos y los presentes concluyen la oración aclamando:
Porque tuyo es el Reino, tuyo el poder y la gloria,
por siempre, Señor.
Señal de la cruz.
58. Luego el exorcista muestra la cruz y, con ella, bendice al fiel atormentado mientras
dice:
Ante la Cruz de nuestro Señor
aléjense de aquí,
todas las fuerzas enemigas.
O bien:
Por medio del signo de la Cruz,
nuestro Señor te libre del enemigo.
O bien:
La santa Cruz sea, para ti, luz y vida.
Soplo.
59. Si parece conveniente, el exorcista sopla sobre el rostro del fiel atormentado,
diciendo:
Con el Espíritu de tu boca, Señor
expulsa los espíritus malignos,
mándales alejarse
porque se aproxima tu Reino.
Oración del exorcismo
60. Luego el exorcista pronuncia la fórmula deprecativa del exorcismo mayor (n.61). Si
es oportuno también añade la fórmula imperativa. Otras fórmulas tanto deprecativas
como imperativas, se proponen en el capítulo II, nn.81-84
61. Fórmula deprecativa
Dios, creador y defensor del género humano,
dirige tu mirada sobre este siervo tuyo (sierva tuya) N.
a quien formaste a tu imagen
y llamas a ser partícipe de tu gloria.
El antiguo adversario lo (la) atormenta cruelmente,
lo (la) oprime con fuerte violencia
y lo (la) inquieta con cruel terror.
Envía sobre él (ella) tu Espíritu Santo
para que lo (la) haga fuerte en la lucha
le enseñe a rogar en la tribulación
y lo (la) defienda con su poderosa protección.
Escucha, Padre santo,
el gemido de tu Iglesia suplicante;
no permitas que tu hijo (hija)
sea poseída por el padre de la mentira;
no dejes que este servidor (servidora)
a quien Cristo redimió con su Sangre
sea retenido (retenida) por la cautividad del diablo;
impide que el templo de tu Espíritu
sea inhabitado por los espíritus inmundos.
Escucha, Dios misericordioso,
la oración de la bienaventurada Virgen María,
cuyo Hijo, muriendo en la Cruz,
aplastó la cabeza de la antigua serpiente
y encomendó a la Madre todos los hombres como hijos.
Que resplandezca en este siervo tuyo (sierva tuya) la luz de la verdad
entre en él (ella) el gozo de la paz,
lo (la) posea el Espíritu de la paz
y llenando su corazón le dé la serenidad y la paz.
Escucha, Señor. la oración de San Miguel Arcángel
y de todos los ángeles que te sirven.
Dios de todo bien, impide decididamente la acción diabólica;
tú que eres la fuente de la verdad y del perdón,
expulsa las falaces insidias del diablo;
Señor de la libertad y de la gracia,
desata los lazos de la perversidad.
Tú que amas y salvas al hombre
que escuchas paternalmente la oración de los apóstoles Pedro y Pablo
y de todos los santos que con tu gracia vencieron las asechanzas del Maligno.
Libra a este siervo tuyo (esta sierva tuya)
de toda potestad ajena
y custodia la firmeza que necesita.
para que restituido (restituida) a la serenidad espiritual
te ame de corazón y te sirva con sus obras,
te glorifique con sus alabanzas y te celebre con su vida.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Y todos responden:
Amén.
62. Fórmula imperativa
Te declaro anatema, Satanás, enemigo de la salvación humana;
reconoce la justicia y la bondad de Dios Padre,
que, con justo juicio, condenó tu soberbia y tu envidia:
apártate de este siervo (esta sierva) N.,
a quien Dios hizo a su imagen,
colmó con sus dones
y adoptó como hijo (hija) de su misericordia.
Te conjuro, Satanás, príncipe de este mundo:
reconoce el poder y la fuerza de Jesucristo,
que te venció en el desierto,
superó tus insidias en el Huerto,
te despojó en la Cruz,
y resucitado del sepulcro
transfirió tus trofeos al reino de la luz:
retírate de esta criatura N.,
a la cual Cristo al nacer hizo su hermano (hermana)
y al morir lo (la) redimió con su Sangre.
Te conjuro, Satanás, que engañas al género humano,
reconoce al Espíritu de la verdad y de la gracia
que repele tus insidias y confunde tus mentiras.
Sal de N., criatura plasmada por Dios,
a quien el mismo Espíritu marcó con su sello poderoso;
retírate de este hombre (esta mujer),
a quien Dios hizo templo sagrado
con una unción espiritual.
Por eso, retírate, Satanás,
en el nombre del Padre X, y del Hijo X, y del Espíritu X Santo;
retírate por la fe y la oración de la Iglesia;
retírate por la señal de la santa Cruz,
de nuestro Señor Jesucristo,
que vive y reina por los siglos de los siglos.
Todos responden:
Amén.
Otras fórmulas deprecativas e imperativas que pueden añadirse o cambiarse con
aquéllas que aquí se han indicado, pueden verse en el capítulo II, nn. 81-83.
Acción de gracias
63. Después de la liberación del fiel atormentado, el exorcista y los presentes entonan el
siguiente cántico:
«Mi alma canta la grandeza del Señor,
y mi espíritu se estremce de gozo en Dios, mi salvador,
porque el miró con bondad la pequeñez de tu servidora.
En adelante todas las generaciones me llamarán feliz,
porque el Todopoderoso ha hecho en mí grandes cosas: ¡su Nombre es santo!
Su misericordia se extiende de generación en generación sobre aquellos que lo temen.
Desplegó la fuerza de su brazo, dispersó a los soberbios de corazón.
Derribó a los poderosos de su trono y elevó a los humildes.
Colmó de bienes a los hambrientos y despidió a los ricos con las manos vacías.
Socorrió a Israel, su servidor, acordándose de su misericordia,
como lo había prometido a nuestros padres,
en favor de Abraham y de su descendencia para siempre».
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo
como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
O bien:
«Bendito sea el Señor, el Dios de Israel,
porque ha visitado y redimido a su Pueblo,
y nos ha dado un poderoso Salvador en la casa de David, su servidor,
como lo había anunciado mucho tiempo antes,
por boca de sus santos profetas,
para salvarnos de nuestros enemigos
y de las manos de todos los que nos odian.
Así tuvo misericordia de nuestros padres
y se acordó de su santa Alianza,
del juramento que hizo a nuestro padre Abraham
de concedernos que, libres de temor, arrancados de las manos de nuestros enemigos,
lo sirvamos en santidad y justicia, bajo su mirada, durante toda nuestra vida.
Y tú, niño, serás llamado Profeta del Altísimo,
porque irás delante del Señor preparando sus caminos,
para hacer conocer a su Pueblo la salvación
mediante el perdón de los pecados;
gracias a la misericordiosa ternura de nuestro Dios,
que nos traerá del cielo la visita del Sol naciente,
para iluminar a los que están en las tinieblas y en la sombra de la muerte,
y guiar nuestros pasos por el camino de la paz».
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo
como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
64. Luego el exorcista pronuncia la siguiente oración:
Señor y Dios, creador y salvador de todo hombre,
que a este amado siervo tuyo (esta amada sierva tuya) N.
recibiste con misericordia;
te pedimos que lo (la) conserves con tu providencia
y lo (la) custodies en la libertad que le concedió tu Hijo.
Garantiza, Señor, que el espíritu de impiedad
no tenga poder en adelante sobre él (ella);
ordena, Señor, que lo (la) colmen
la bondad y la paz del Espíritu Santo,
de tal manera que nunca tema al Maligno,
porque el Señor Jesucristo permanece entre nosotros,
Él que vive y reina contigo por los siglos de los siglos.
Todos responden:
Amén.
Rito de conclusión
65. Luego se procede a la despedida. El exorcista, dirigiéndose a los presentes dice con
las manos extendidas:
El Señor esté con ustedes.
Todos responden:
Y con tu espíritu.
El exorcista bendice a los presentes:
Que el Señor los bendiga y los proteja.
R. Amén.
Haga brillar su rostro sobre ustedes y los bendiga.
R. Amén.
Les descubra su rostro y les conceda la paz.
R. Amén.
Y que la bendición de Dios todopoderoso,
del Padre, del Hijo X y del Espíritu Santo,
descienda sobre ustedes.
Todos responden:
Amén.
O bien:
La paz de Dios,
que supera todo lo que podemos pensar,
tome bajo su cuidado los corazones y pensamientos de ustedes,
en el conocimiento y el amor de Dios
y de su Hijo, nuestro Señor Jesucristo.
R. Amén.
Y que la bendición de Dios todopoderoso,
del Padre, del Hijo X y del Espíritu Santo,
descienda sobre ustedes.
Todos responden:
Amén.
66. Si el exorcismo debe ser reiterado, el exorcista reserva la bendición indicada en el n.
65 para el final.
44. Luego, el exorcista, asperge con el agua bendita al fiel atormentado, a los
presentes y al lugar, diciendo:
Esta es el agua que Dios ha bendecido.
Que ella sea para nosotros fuente de salvación y de vida.
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
Todos responden:
Amén.
O bien:
Que esta agua nos recuerde que hemos sido bautizados
y con ella, hagamos memoria de Jesucristo,
que nos redimió con su muerte y resurrección.
Todos responden:
Amén.
Súplica litánica
45. Después el exorcista, con estas u otras palabras semejantes, se dirige a los
presentes y los invita a la oración:
Queridos hermanos,
supliquemos intensamente la misericordia de Dios
para que movido por la intercesión de todos los santos
atienda bondadosamente la invocación de su Iglesia
a favor de nuestro hermano(a) N.
que sufre gravemente.
46. Enseguida el exorcista y los fieles, en la medida de las posibilidades, se
arrodillan. Quien preside la celebración u otra persona comienza las letanías.
Pueden agregarse, en el lugar correspondiente, algunos nombres de santos o
santas (por ejemplo, del patrono del lugar, del fiel atormentado, etc.) y también
alguna intención especialmente apta para la situación. Quienes participan se
unen en las respuestas comunes.
Señor, ten piedad.
Señor, ten piedad.
Cristo, ten piedad.
Cristo, ten piedad.
Señor, ten piedad.
Señor, ten piedad.
Santa María, Madre de Dios, ruega por él (por ella).
San Miguel, Gabriel y Rafael, rueguen por él (por ella).
Todos los santos Ángeles de Dios, rueguen por él (por ella).
San Elías, ruega por él (por ella).
San Juan Bautista, ruega por él (por ella).
San José, ruega por él (por ella).
Todos los santos Patriarcas y Profetas, rueguen por él (por ella).
Santos Pedro y Pablo, rueguen por él (por ella).
San Andrés, ruega por él (por ella).
Santos Juan y Santiago, rueguen por él (por ella).
Todos los santos Apóstoles y Evangelistas, rueguen por él (por ella).
Santa María Magdalena, ruega por él (por ella).
Todos los santos Discípulos del Señor, rueguen por él (por ella).
San Esteban, ruega por él (por ella).
San Lorenzo, ruega por él (por ella).
Santas Perpetua y Felicidad, rueguen por él (por ella).
Todos los santos Mártires, rueguen por él (por ella).
San Gregorio, ruega por él (por ella).
San Ambrosio, ruega por él (por ella).
San Jerónimo, ruega por él (por ella).
San Agustín, ruega por él (por ella).
San Martín, ruega por él (por ella).
San Antonio, ruega por él (por ella).
San Benito, ruega por él (por ella).
Santos Francisco y Domingo, rueguen por él (por ella).
Santos Ignacio (de Loyola) y Francisco (Javier), rueguen por él (por ella).
San Juan María (Vianney), ruega por él (por ella).
Santa Catalina (de Siena), ruega por él (por ella).
Santa Teresa de Jesús, ruega por él (por ella).
Todos los Santos y Santas de Dios, rueguen por él (por ella).
Muéstrate propicio, líbranos (líbralo[a]), Señor.
De todo mal, líbranos (líbralo[a]), Señor.
De todo pecado, líbranos (líbralo[a]), Señor.
De las insidias del diablo, líbranos (líbralo[a]), Señor.
De la muerte eterna, líbranos (líbralo[a]), Señor.
Por tu nacimiento, líbranos (líbralo[a]), Señor.
Por tu santo ayuno, líbranos (líbralo[a]), Señor.
Por tu cruz y tu pasión, líbranos (líbralo[a]), Señor.
Por tu muerte y sepultura, líbranos (líbralo[a]), Señor.
Por tu santa resurrección, líbranos (líbralo[a]), Señor.
Por tu admirable ascensión, líbranos (líbralo[a]), Señor.
Por la venida del Espíritu Santo, Paráclito, líbranos (líbralo[a]), Señor.
Cristo, Hijo de Dios vivo, ten piedad de nosotros.
Tú que por nosotros fuiste tentado por el diablo, ten piedad de nosotros.
Tú que libraste a los atormentados de los espíritus inmundos, ten piedad de
nosotros.
Tú que diste a tus discípulos el poder sobre los demonios, ten piedad de
nosotros.
Tú que sentado a la derecha del Padre intercedes por nosotros, ten piedad de
nosotros.
Tú que vendrás a juzgar a vivos y muertos, ten piedad de nosotros.
Nosotros, que somos pecadores, te rogamos, óyenos.
Para que nos perdones, te rogamos, óyenos.
Para que nos indultes, te rogamos, óyenos.
Para que nos confortes y conserves en tu santo servicio, te rogamos, óyenos.
Para que eleves nuestras mentes hacia deseos celestiales, te rogamos, óyenos.
Para que concedas a tu Iglesia servirte con plena libertad, te rogamos, óyenos.
Para que le concedas la paz y la verdadera concordia a todos los pueblos, te
rogamos, óyenos.
Para que nos escuches, te rogamos, óyenos.
Cristo, óyenos.
Cristo, óyenos.
Cristo, escúchanos,
Cristo, escúchanos.
47. Concluidas las letanías, el exorcista dice, de pie, la siguiente oración:
Señor y Dios nuestro,
a quien pertenece compadecerse siempre y perdonar,
escucha nuestra súplica
para que la compasión de tu misericordia
libere a este servidor tuyo N. (servidora tuya N.)
que está sujeto(a) por las cadenas del dominio diabólico.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Todos responden:
Amén.
Todos se ponen de pie.
48. O bien:
Dios y Padre nuestro,
que nos ves quebrantados por nuestra fragilidad,
te rogamos suplicantes
por este hermano nuestra N. (hermana nuestra N.),
para que apartes de él (ella) el espíritu del mal
y lo (la) restituyas a la plena libertad de tus hijos
para que así, te alabe siempre
con la multitud de tus santos.
Por Cristo, nuestro Señor.
Todos responden:
Amén.
Todos se ponen de pie.
Oración con salmos
49. Después el exorcista puede recitar, según las circunstancias, uno o varios
salmos, o bien algunos versículos o estrofas escogidas. Aquí se propone un solo
salmo pero pueden añadirse otros, según los textos indicados en el capítulo II.
Los salmos pueden ser introducidos con una sentencia neotestamentaria y
concluidos con una oración, tal como puede verse a continuación.
Quienes están presentes en la celebración pueden participar de los modos
acostumbrados en la Liturgia para la oración con salmos.
50.Salmo 90
Bajo la protección del Altísimo
Les he dado poder de caminar sobre serpientes y para vencer todas las fuerzas del
enemigo. (Lc. 10,19)
R. Tú eres, Señor, mi refugio.
Tú que vives al amparo del Altísimo
y resides a la sombra del Todopoderoso,
di al Señor: «Mi refugio y mi baluarte,
mi Dios, en quien confío».
R. Tú eres, Señor, mi refugio.
Él te librará de la red del cazador
y de la peste perniciosa;
te cubrirá con sus plumas,
y hallarás un refugio bajo sus alas.
No temerás los terrores de la noche,
ni la flecha que vuela de día,
ni la peste que acecha en las tinieblas,
ni la plaga que devasta a pleno sol.
R. Tú eres, Señor, mi refugio.
Aunque caigan mil a tu izquierda
y diez mil a tu derecha,
tú no serás alcanzado:
su brazo es escudo y coraza.
Con sólo dirigir una mirada,
verás el castigo de los malos,
porque hiciste del Señor tu refugio
y pusiste como defensa al Altísimo.
R. Tú eres, Señor, mi refugio.
No te alcanzará ningún mal,
ninguna plaga se acercará a tu carpa,
porque hiciste del Señor tu refugio
y pusiste como defensa al Altísimo
R. Tú eres, Señor, mi refugio.
Ellos te llevarán en sus manos
para que no tropieces contra ninguna piedra;
caminarás sobre leones y víboras,
pisotearás cachorros de león y serpientes.
R. Tú eres, Señor, mi refugio.
«Él se entregó a mí, por eso, yo lo glorificaré;
lo protegeré, porque conoce mi Nombre;
me invocará, y yo le responderé. Estaré con él en el peligro,
lo defenderé y lo glorificaré;
le haré gozar de una larga vida
y le haré ver mi salvación».
R. Tú eres, Señor, mi refugio.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo
como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
R. Tú eres, Señor, mi refugio.
Oración
Señor, tú eres nuestra defensa y nuestro refugio;
te pedimos que libres a tu hijo(a) N.
de la trampa de los demonios
y de la palabra cruel de los perseguidores.
Protégelo(a) bajo la sombra de tus alas
rodéalo(a) con el escudo de tu fortaleza
y muéstrale la clemencia de tu salvación.
Por Cristo, nuestro Señor.
Todos responden:
Amén.
51. A continuación el exorcista proclama el Evangelio; todos lo escuchan de pie.
Puede tomarse también una perícopa de las propuestas en el capítulo II (nn.76-80).
52. El Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros.
X Evangelio de nuestro Señor Jesucristo, según san Juan 1,1-14
Al principio existía la Palabra,
y la Palabra estaba junto a Dios,
y la Palabra era Dios.
Al principio estaba junto a Dios.
Todas las cosas fueron hechas por medio de la Palabra
y sin ella no se hizo nada de todo lo que existe.
En ella estaba la vida,
y la vida era la luz de los hombres.
La luz brilla en las tinieblas,
y las tinieblas no la percibieron.
Apareció un hombre enviado por Dios, que se llamaba Juan.
Vino como testigo, para dar testimonio de la luz, para que todos creyeran por medio
de él.
Él no era luz, sino el testigo de la luz.
La Palabra era la luz verdadera
que, al venir a este mundo,
ilumina a todo hombre.
Ella estaba en el mundo,
y el mundo fue hecho por medio de ella,
y el mundo no la conoció.
Vino a los suyos,
y los suyos no la recibieron.
Pero a todos los que la recibieron,
a los que creen en su Nombre,
les dio el poder de llegar a ser hijos de Dios.
Ellos no nacieron de la sangre,
ni por obra de la carne,
ni de la voluntad del hombre,
sino que fueron engendrados por Dios.
Y la Palabra se hizo carne
y habitó entre nosotros.
Y nosotros hemos visto su gloria,
la gloria que recibe del Padre como Hijo único,
lleno de gracia y de verdad.
Imposición de las manos
53. Luego, el exorcista impone las manos sobre la cabeza del fiel atormentado, mientras
dice:
V. Hágase tu Voluntad, Señor, sobre nosotros
del modo como todos esperan de ti.
Todos dicen:
Señor, ten piedad.
V. Envía tu Espíritu y las cosas serán creadas, y renovarás la faz de la tierra.
Todos dicen:
Señor, ten piedad.
V. Salva a tu siervo(a) que espera en ti, Dios mío.
Todos dicen:
Señor, ten piedad.
V. Sé para él (ella), Señor, una torre de fortaleza frente al enemigo,
Todos dicen:
Señor, ten piedad.
V. Que el enemigo no se aproveche de él (ella), y que el hijo de la impiedad no añada
más dolor.
Todos dicen:
Señor, ten piedad.
V. Envíale, Señor, tu auxilio y cuídalo desde tu morada.
Todos dicen:
Señor, ten piedad.
Símbolo de fe o promesas bautismales
El exorcista invita a profesar la fe. Si se usa para ello el Símbolo, se invita a recitarlo
con las siguientes palabras:
Profesemos nuestra fe, que es la victoria que vence al mundo.
Si se emplean las renuncias y promesas bautismales, se dice:
Renovemos ahora las promesas de nuestro bautismo, con las cuales, un día,
renunciamos a Satanás y a sus obras y prometimos servir a Dios en la santa Iglesia
católica.
Primera forma.
Todos juntos recitan el Símbolo:
Creo en Dios, Padre todopoderoso,
Creador del cielo y de la tierra.
Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor,
En las palabras que siguen, hasta "María Virgen", todos se inclinan.
que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo,
nació de Santa María Virgen,
padeció bajo el poder de Poncio Pilato,
fue crucificado, muerto y sepultado,
descendió a los infiernos,
al tercer día resucitó de entre los muertos,
subió a los cielos
y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso.
Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos.
Creo en el Espíritu Santo,
la santa Iglesia católica,
la comunión de los santos,
el perdón de los pecados,
la resurrección de la carne
y la vida eterna. Amén.
O bien:
Creo en un solo Dios,
Padre todopoderoso,
Creador del cielo y de la tierra,
de todo lo visible y lo invisible.
Creo en un solo Señor, Jesucristo,
Hijo único de Dios,
nacido del Padre antes de todos los siglos:
Dios de Dios,
Luz de Luz,
Dios verdadero de Dios verdadero,
engendrado, no creado,
de la misma naturaleza del Padre,
por quien todo fue hecho;
que por nosotros, los hombres,
y por nuestra salvación
bajó del cielo,
En las palabras que siguen, hasta "se hizo hombre", todos se inclinan.
y por obra del Espíritu Santo
se encarnó de María, la Virgen,
y se hizo hombre;
y por nuestra causa fue crucificado
en tiempos de Poncio Pilato;
padeció y fue sepultado,
y resucitó al tercer día, según las Escrituras,
y subió al cielo,
y está sentado a la derecha del Padre;
y de nuevo vendrá con gloria
para juzgar a vivos y muertos,
y su reino no tendrá fin.
Creo en el Espíritu Santo,
Señor y dador de vida,
que procede del Padre y del Hijo,
que con el Padre y el Hijo
recibe una misma adoración y gloria,
y que habló por los profetas.
Creo en la Iglesia,
que es una, santa, católica y apostólica.
Confieso que hay un solo bautismo
para el perdón de los pecados.
Espero la resurrección de los muertos
y la vida del mundo futuro.
Amén.
56.Otra forma:
Exorcista:
¿Renuncian a Satanás?
Todos:
Sí, renuncio.
Exorcista:
¿Renuncian a todas sus obras?
Todos:
Sí, renuncio.
Exorcista:
¿Renuncian a todas sus vanidades?
Todos:
Sí, renuncio.
Exorcista:
¿Renuncian al pecado, para vivir en la libertad de los hijos de Dios?
Todos:
Sí, renuncio.
Exorcista:
¿Renuncian a las seducciones de la iniquidad, para que no los domine el pecado?
Todos:
Sí, renuncio.
Exorcista:
¿Renuncian a Satanás, que es el autor y el príncipe del pecado?
Todos:
Sí, renuncio.
¿Creen en Dios Padre todopoderoso,
creador del cielo y de la tierra?
Todos:
Sí, creo.
¿Creen en Jesucristo,
su único Hijo, nuestro Señor,
que nació de la Virgen María,
padeció y fue sepultado,
resucitó de entre los muertos
y está sentado a la derecha del Padre?
Todos:
Sí, creo.
¿Creen en el Espíritu Santo,
la santa Iglesia católica,
la comunión de los santos,
el perdón de los pecados,
la resurrección de la carne
y la Vida eterna?
Todos:
Sí, creo.
VI
ADAPTACIONES QUE COMPETEN A LAS CONFERENCIAS EPISCOPALES
37. Pertenece a las Conferencias Episcopales:
a. Preparar las versiones de los textos, observando su integridad y cuidando
su fidelidad.
b. Si se juzga oportuno, adaptar signos y gestos del mismo rito atendiendo a
la cultura y al genio del pueblo, sometiendo las variaciones al
consentimiento de la Santa Sede.
38. Además de la versión propia de los Prenotandos, que debe ser íntegra, si parece
oportuno, las Conferencias Episcopales pueden añadir un "Directorio pastoral
para el uso del exorcismo mayor", con el cual los exorcistas puedan entender
más profundamente la doctrina de los prenotandos, comprendan más plenamente
la significación de los ritos y, con indicaciones de autores probados, conozcan el
mejor modo de obrar, de hablar, de interrogar y de juzgar. Estos directorios, que
pueden componerse con la colaboración de sacerdotes versados en ciencia y
madura experiencia por un largo ejercicio del ministerio del exorcismo, deben
ser reconocidos por la Sede Apostólica, según la norma del derecho.
CAPÍTULO I
RITO DEL EXORCISMO MAYOR
39. Antes de comenzar el rito del exorcismo, el ministro que ha de ejercerlo debe
disponerse adecuadamente, según las circunstancias, diciendo la siguiente
oración en secreto:
Señor Jesucristo, Verbo de Dios Padre,
Dios de toda criatura
que diste a tus santos Apóstoles la potestad
de someter a los demonios en tu nombre
y de aplastar todo poder del enemigo;
Dios santo,
que al realizar tus milagros
ordenaste: "huyan de los demonios";
Dios fuerte,
por cuyo poder
Satanás, derrotado,
cayó del cielo como un rayo;
ruego humildemente con temor y temblor
a tu santo nombre
para que fortalecido con tu poder,
pueda arremeter con seguridad contra el espíritu maligno
que atormenta a esta criatura tuya.
Tú que vendrás a juzgar al mundo por el fuego purificador
y en él a los vivos y los muertos.
Amén.
El exorcista puede añadir también otras oraciones, como por ejemplo "En el nombre
de Jesucristo…" (Apéndice II, 7), "Bajo tu amparo" (Apéndice II, 8), "San Miguel
Arcángel…" (Apéndice II, 9), "Príncipe gloriosísimo…" (Apéndice II, 6).
Ritos iniciales
40. El sacerdote exorcista accede al lugar de la celebración, con los ornamentos
adecuados que, según la costumbre será el alba, o el sobrepelliz sobre la
vestidura talar, y la estola morada. Hecha la debida reverencia al altar o, faltando
éste, a la cruz, se encamina a la sede. El sacerdote y los fieles hacen la señal de
la cruz de la manera habitual:
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Todos responden:
Amén.
Luego el exorcista saluda a los fieles extendiendo las manos:
Dios, Padre omnipotente
que quiere que todos los hombres se salven
esté con todos ustedes.
Todos responden:
Y con tu espíritu.
O bien:
El Señor esté con ustedes.
Todos responden:
Y con tu espíritu.
Entonces, el sacerdote puede preparar al fiel atormentado por el diablo y a los demás
presentes con delicada humanidad a través de breves palabras.
41. Si fuera oportuno, el exorcista bendice el agua, diciendo con las manos juntas
una de las siguientes oraciones:
Dios, que para la salvación del género humano,
hiciste brotar de las aguas el sacramento de la nueva vida,
escucha, con bondad, nuestra oración
e infunde el poder de tu bendición X sobre esta agua,
para que sirviendo a tus misterios,
asuma el efecto de la divina gracia
que espante los demonios y expulse las dolencias
y así, al ser rociados, tus fieles sean liberados de todo daño;
que en el sitio que será aspegido con esta agua,
no resida el espíritu del mal y se alejen todas las insidias del oculto enemigo;
haz que tus fieles,
manteniéndose firmes por la invocación de tu santo nombre
sean libres de todas las asechanzas.
Te lo pedimos, por Cristo, nuestro Señor.
Todos responden:
Amén.
42. O bien:
Dios todopoderoso,
fuente y origen de la vida del alma y del cuerpo,
bendice X esta agua,
que vamos a usar con fe para implorar el perdón de nuestros pecados
y alcanzar la ayuda de tu gracia
contra toda enfermedad y asechanza del enemigo.
Concédenos, Señor, por tu misericordia,
que las aguas vivas siempre broten salvadoras,
para que podamos acercarnos a ti con el corazón limpio
y evitemos todo peligro de alma y cuerpo.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Todos responden:
Amén.
43. Si se hace la mezcla de la sal, en la bendición del agua, el exorcista la bendice
diciendo:
Te suplicamos, Dios todopoderoso,
que bendigas ? en tu bondad esta sal creada por ti.
Tú mandaste al profeta Eliseo
arrojarla en el agua estéril para hacerla fecunda.
Concédenos, Señor,
que al recibir la aspersión
de esta agua mezclada con sal
nos veamos libres de los ataques del enemigo,
y la presencia del Espíritu Santo nos proteja siempre.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Todos responden:
Amén.
Luego mezcla la sal con el agua, sin decir nada.
16. El exorcista, por lo tanto, debe proceder a celebrar el exorcismo sólo cuando
tenga seguridad de la verdadera posesión demoníaca33 y, si fuera posible, con el
consentimiento del mismo sujeto. Según una probada praxis se juzgan como
signos de la posesión demoníaca hablar con muchas palabras en una lengua
desconocida o entender al que la habla, movilizar cosas distantes u ocultas,
manifestar fuerzas por encima de la naturaleza de la edad o condición del sujeto
poseso. Estos signos pueden ser un indicio pero podrían no ser atribuidos
necesariamente a la posesión diabólica en cuyo caso debe prestarse atención a
otros posibles signos de índole espiritual o moral que pudieren manifestar, de
algún modo, la intervención diabólica, como por ejemplo la aversión vehemente
a Dios, al Santísimo Nombre de Jesús, a la Bienaventurada Virgen María y a los
santos, a la Iglesia, a la Palabra de Dios, a los objetos sagrados, a los ritos,
especialmente sacramentales y a las imágenes sagradas. Conviene, finalmente,
examinar la relación que existe de todos los signos indicados con la fe y la vida
espiritual teniendo en cuenta que el Maligno es enemigo de Dios y de todo
aquello que los fieles tienen para experimentar la acción salvífica de Dios en
ellos.
17. Corresponde al exorcista juzgar con respecto a la necesidad de apelar al rito del
exorcismo, después de realizar una diligente investigación, guardando siempre el
secreto de confesión, y consultados, en cuanto sea posible, los expertos de vida
espiritual; también, si fuere necesario podrá consultar a expertos en la ciencia
médica y psiquiátrica que tengan sentido de las cosas espirituales.
18. En los casos que afecten a personas no católicas y en todo lo que parezca más
difícil de discernir, llévese el asunto al obispo diocesano, quien por razones
prudenciales podrá reclamar el parecer de algunos expertos antes de tomar la
decisión acerca del exorcismo.
19. El exorcismo se realiza de tal manera que manifieste la fe de la Iglesia y que por
nadie pueda ser considerado como una acción mágica o supersticiosa. Debe
cuidarse que el rito no se convierta en un espectáculo para los presentes. De
ningún modo se dé espacio a los medios de comunicación social mientras se
realiza el exorcismo; tampoco corresponde divulgar la noticia del exorcismo
antes o después de realizado, pues debe guardarse la debida discreción.
IV
EL RITO QUE DEBE EMPLEARSE
20. En el rito que se propone, fuera de las fórmulas mismas del exorcismo, préstese
una atención especial a aquellos gestos y aspectos rituales que tienen el primer
lugar y sentido, por ejemplo aquellos que forman parte de la purificación en el
33
Cf. Benedicto XIV, Ep. "Sollicitudini", 1 oct. 1745, n. 43; cf. C.I.C. 1917, can. 1152 §2.camino catecumenal (el signo de la cruz, la imposición de las manos, el soplo, la
aspersión con el agua bendita, etc.).
21. El rito comienza con la aspersión del agua bendita, con la cual se recuerda la
purificación bautismal y el atormentado se defiende de las insidias del enemigo.
El agua puede bendecidse fuera del rito o dentro del rito antes de la aspersión y,
si es oportuno, junto con una mezcla de sal.
22. Sigue la oración letánica con la cual se implora la intercesión de todos los santos
sobre el atormentado.
23. Después de las preces letánicas el exorcista puede recitar uno o varios salmos
que imploran la protección del Altísimo y proclaman la victoria de Cristo sobre
el Maligno. Los salmos pueden decirse de modo corrido o responsorial.
Terminado cada salmo, el exorcista puede añadir una oración sálmica.
24. Luego se proclama el Evangelio, como signo de la presencia de Cristo quien, por
su propia Palabra en la proclamación de la Iglesia cura las enfermedades de los
hombres.
25. A continuación el exorcista impone las manos sobre el atormentado, con lo cual
se invoca el poder del Espíritu Santo, para que el diablo salga de aquel que por
el bautismo fue hecho templo de Dios. Al mismo tiempo puede soplar sobre el
rostro del atormentado.
26. Se recita, entonces, el símbolo de la fe, o bien, se renueva la promesa de fe
bautismal con la abjuración previa a Satanás. Sigue la oración dominical, con la
cual se implora al Dios y Padre nuestro que nos libre de todo mal.
27. Terminados los ritos precedentes, el exorcista muestra al atormentado el
crucifijo que es fuente de toda bendición y gracia, y se hace la señal de la cruz
sobre él señalando así la potestad de Cristo sobre el diablo.
28. Finalmente dice la fórmula deprecativa, con la cual se ruega a Dios, así como la
fórmula imperativa, con la que el diablo, en nombre de Cristo, es conjurado
directamente para que salga del atormentado. No debe utilizarse la fórmula
imperativa si no precedió la fórmula deprecativa, en cambio ésta puede
emplearse sin aquélla.
29. Todos los pasos del rito indicados pueden repetirse cuantas veces sean
necesarias tanto en la misma celebración (atendiendo a lo que se indica en el
n.34) como en otro momento, hasta que el atormentado sea liberado totalmente.
30. El rito concluye con el canto de acción de gracias, con la oración y la bendición.
V
OBSERVACIONES Y ADAPTACIONES
31. Conviene recordar que la raza de los demonios no puede ser expulsada sin ayuno
y oración, por lo cual se recomienda, siguiendo el ejemplo de los Santos Padres,
emplear estos dos remedios para pedir la ayuda divina, tanto por el mismo
exorcista como por otros en cuanto sea posible.
32. Si fuera posible, el fiel atormentado debe rogar a Dios, ejercitar la mortificación,
renovar frecuentemente la fe recibida en el bautismo, acudir al sacramento de la
Reconciliación frecuentemente y fortalecerse con la sagrada Eucaristía, todo esto
sobre todo, antes del exorcismo. Del mismo modo pueden ayudar con la oración,
los familiares, amigos, el confesor o director espiritual, sobre todo si al sujeto le
facilita rezar con la ayuda y la presencia de otros fieles.
33. Si es posible, realícese el exorcismo en un oratorio o en otro lugar oportuno,
apartado de la multitud, en donde esté destacada la imagen del crucifijo.
También debe tenerse en el lugar una imagen de la Bienaventurada Virgen
María.
34. Teniendo en cuenta las características del atormentado, el exorcista puede usar
de las varias opciones que le ofrece el rito, siempre siguiendo la estructura
básica y optando por las fórmulas y oraciones que mejor se acomoden a las
condiciones de la persona.
a. En primer lugar debe tenerse en cuenta el estado físico y psicofísico de la
persona como también atender las variaciones posibles dentro del día y
aun dentro de una misma hora.
b. Cuando no hay presencia ni siquiera de unos pocos fieles –que por
prudencia y sabiduría podrían requerirse-, el exorcista debe recordar que
la Iglesia está presente en él mismo y en el fiel atormentado y esto
recuérdeselo a éste.
c. Procúrese siempre que el fiel atormentado, mientras es exorcizado, se
concentre lo mejor posible y se convierta a Dios, reclamándole con
profunda humildad y con fe firme la liberación. Exhórteselo a tolerar con
paciencia su situación sin desconfiar en el auxilio de Dios y en el
ministerio de la Iglesia.
35. Si para la celebración del exorcismo parece oportuno que deba admitirse un
grupo elegido de personas, debe indicarse a éstas que rueguen con empeño por el
hermano atormentado ya sea de manera privada ya uniéndose en el rito, pero
absteniéndose siempre de emitir cualquier fórmula de exorcismo tanto
deprecativas como imperativas dado que éstas quedan reservadas al exorcista y
solamente él puede pronunciarlas.
36. Es muy conveniente que el fiel librado del tormento exprese su acción de gracias
a Dios por la paz recibida, haciéndolo solo o unido a sus familiares. Además
debe inducirse al fiel recuperado para que persevere en la oración, con ayuda de
la Sagrada Escritura y que frecuente la celebración de la Reconciliación y la
Eucaristía; invíteselo también a llevar una vida cristiana caracterizada por las
obras de caridad y de amor fraterno hacia todos.
6. En el ejercicio de su ministerio, Cristo entregó a sus Apóstoles y a otros
discípulos el poder para expulsar los espíritus inmundos (cf. Mt. 10, 1.8; Mc. 3,
14-15; 6, 7.13; Lc. 9, 1; 10, 17.18-20). A ellos mismos, el Señor prometió el
Espíritu Santo Paráclito, procedente del Padre por el Hijo, el cual argüiría al
mundo acerca del juicio, porque el príncipe de este mundo ya fue juzgado (cf.
Jn. 16, 7-11). El Evangelio atestigua que entre los signos que caracterizarían a
los creyentes, se encuentra la expulsión de los demonios (cf. Mc. 16, 17).
7. Por tanto, la Iglesia ejerció la potestad, recibida de Cristo, de expulsar a los
demonios y repeler su influjo ya desde la época apostólica (cf. Hech. 5, 16; 8, 7;
16, 18; 19, 12) por lo cual, en el nombre de Jesús, ora continua y confiadamente,
para ser ella misma librada del Maligno (cf. Mt. 6, 13).17 También en el mismo
nombre, por virtud del Espíritu Santo, manda de diversos modos a los demonios
que no impidan la tarea de la evangelización (cf. 1 Tes. 2, 18), y que restituya
"al más fuerte" (cf. Lc. 11, 21-22) el dominio tanto del universo entero como de
cada hombre. "Cuando la Iglesia pide públicamente y con autoridad, en nombre
de Jesucristo, que una persona o un objeto sea protegido contra las asechanzas
del Maligno y sustraída de su dominio, se habla de exorcismo".18
12
Cf. Conc. Trid., sesión V, Decretum de peccato originali, nn. 1-2, DS 1511-1512.13
Conc. Vat. II, Const. "Gaudium et Spes", n. 37 ; cf. ibidem, n. 13 ; 1 Jn 5, 19 ; Catecismo de la IglesiaCatólica, nn. 401, 407, 409, 1717.
14
Cf. 2 Cor 5, 17.15
Cf. Catecismo de la Iglesia Católica, nn. 517, 549-550.16
Cf. Misal Romano, Prefacio I de Pasión.17
Cf. Catecismo de la Iglesia Católica, nn. 2850-2854.18
Catecismo de la Iglesia Católica, n. 1673II
LOS EXORCISMOS EN EL MINISTERIO SANTIFICADOR DE LA IGLESIA
8. La antigua tradición de la Iglesia, guardada sin interrupción, atestigua que en el
camino de la iniciación cristiana se anuncia con claridad y, de hecho comienza,
la lucha espiritual contra la potestad del diablo (cf. Ef. 6, 12). Los exorcismos
que han de ser hechos de forma simple en el tiempo del catecumenado sobre los
elegidos, se llaman exorcismos menores19; son las preces de la Iglesia para que
aquellos elegidos, instruidos con el misterio liberador de Cristo, se libren de las
secuelas del pecado y de la influencia del diablo, se fortalezcan en su camino
espiritual y abran los corazones a los dones que el Salvador les ofrece.20
Finalmente, en la celebración del bautismo, los elegidos renuncian a Satanás y a
sus fuerzas y poderes, y le oponen su propia fe en Dios uno y trino. También en
el bautismo de niños, se eleva la plegaria del exorcismo sobre los párvulos, "que
habrán de experimentar las seducciones de este mundo y lucharán contra las
insidias del demonio" para ser fortalecidos por la presencia de Cristo "en el
camino de la vida".21 Por el lavado de la regeneración bautismal, el hombre
participa sobre la victoria de Cristo sobre el diablo y el pecado, cuando pasa "del
estado de hijo del primer Adán al estado de gracia y "de adopción de los hijos"
de Dios por obra del segundo Adán, Jesucristo,"22 y es liberado de la esclavitud
del pecado, con la libertad con la que Cristo nos liberó (cf. Gal. 5, 1).
9. Los fieles, si bien han renacido en Cristo, experimentan sin embargo las
tentaciones que hay en el mundo y, por lo tanto, deben vigilar en oración y
sobriedad de vida, porque su enemigo "el demonio, ronda como un león
rugiente, buscando a quién devorar" (1 Ped. 5, 8). A él le deben resistir firmes en
la fe "fortalecidos en el Señor con la fuerza de su poder" (Ef. 6, 10) y, sostenidos
por la Iglesia que ruega para que sus hijos estén protegidos de toda
perturbación,23 tomar fuerzas por la gracia de los sacramentos, en especial,
mediante la asidua celebración de la penitencia, para llegar así a la plena libertad
de los hijos de Dios (Cf. Rom. 8, 21)24.
10. Con todo, el misterio de la divina piedad resulta para nosotros bastante difícil de
comprender25 cuando, permitiéndolo Dios, algunas veces ocurren casos de
peculiares asechanzas o posesiones de parte del demonio sobre algún miembro
del pueblo de Dios, iluminado por Cristo y llamado a caminar como hijo de la
luz hacia la vida eterna. Aun cuando el diablo no pueda traspasar los límites
puestos por Dios, es entonces que se manifiesta claramente el misterio de la
iniquidad que obra en el mundo (Cf. 2 Tes. 2, 7; Ef. 6, 12). Esta forma de
potestad del diablo sobre el hombre difiere de aquella otra que llamamos pecado
y que deriva del pecado original.26 Sucediendo estas cosas, la Iglesia implora a
Cristo, Señor y Salvador, y confiando en su virtud, otorga muchas ayudas al fiel
atormentado o poseído para que sea liberado de estos males.
19
Cf. Ritual Romano, Iniciación cristiana de adultos, n. 101; Cf. Catecismo de la Iglesia Católica, n.1673.
20
Cf. Ibidem n. 15621
Cf. Ritual Romano, Bautismo de niños, nn. 49, 86, 115, 221.22
Conc. Trid., sesión VI, Decretum de iustificatione, Cap. IV, DS 1524.23
Cf. Misal Romano, Embolismo que prolonga la Oración del Señor.24
Cf. Gal. 5, 1; Ritual Romano de la Reconciliación, n.7.25
Cf. Juan Pablo II, Exhortación apostólica "Reconciliatio et paenitentiae", nn. 14-22; AAS 77 (1985)206-207, y carta encíclica "Dominum et vivificantem", n. 18; AAS 78 (1986) 826.
26
Cf. Conc. Trid. Sesión V, Decretum de peccato originali, cann. 4 y 5; DS 1514-1515.11. Entre estas ayudas, hay una de carácter más solemne, el exorcismo mayor,27 que
es una celebración litúrgica. El exorcismo, que "procura expulsar los demonios o
librar del influjo demoníaco y constante con la autoridad espiritual que Cristo
confió a su Iglesia"28 es una petición del género de los sacramentales, por lo
tanto, es un signo sagrado con el cual "los efectos, especialmente espirituales, se
significan y se obtienen por la impetración de la Iglesia".29
12. En los exorcismos mayores, la Iglesia unida al Espíritu Santo, suplica para que
Él mismo ayude nuestra debilidad (Cf. Rom. 8, 26) a fin de rechazar a los
demonios para que no dañen a los fieles. Confiada en aquél soplo divino con el
cual el Hijo de Dios donó el Espíritu Santo después de su resurrección, la Iglesia
obra en los exorcismos no en nombre propio sino únicamente en el nombre de
Dios o de Cristo el Señor a quien deben obedecer todas las cosas, incluidos el
diablo y los demonios.
III
EL MINISTRO Y LAS CONDICIONES PARA EFECTUAR EL EXORCISMO
MAYOR
13. El ministerio de exorcizar a los poseídos se concede por especial y expresa
licencia del Ordinario, que regularmente será el mismo obispo diocesano.30
Dicha licencia debe concederse únicamente a un sacerdote dotado de piedad,
ciencia, prudencia e integridad de vida.31 Además debe estar preparado
específicamente para este oficio. Se exhorta al sacerdote, a quien se le
encomiende el oficio de exorcista de manera estable o por un caso aislado,
ejercitar esta delicada y caritativa tarea con humildad y confianza, bajo la
dirección del obispo diocesano. En este Ritual cuando se indica "exorcista",
siempre debe entenderse como el "sacerdote exorcista" que aquí se ha
mencionado.
14. El exorcista, en caso de alguna, así llamada, intervención diabólica, debe
observar la máxima circunspección y prudencia, imprescindible en estos casos.
En primer lugar no debe creer fácilmente que alguien que padece alguna
enfermedad, especialmente psicológica, esté poseído por el demonio.32 Del
mismo modo, no debe creer que hay posesión por la sola afirmación de alguien
que expresa estar especialmente tentado, desolado o atormentado por el diablo,
pues la persona podría estar engañada por la propia imaginación. Por el
contrario, es necesario advertir también, para no equivocarse, que el diablo usa
artes y fraudes para engañar al hombre, para persuadir al endemoniado que no es
necesario someterse a exorcismo alguno, que su padecimiento es natural y debe
someterse simplemente a la ciencia médica. Por lo tanto, siempre debe indagarse
y quien es tenido como endemoniado debe ser especialmente tenido en cuenta
para verificar si está realmente atormentado por el diablo.
15. También deben distinguirse los ataques diabólicos de los casos de credulidad
mediante la cual algunos fieles juzgan que son objeto de maleficios, de mala
27
Cf. Catecismo de la Iglesia Católica, n. 1673.28
Cf. Ibidem29
Conc. Vat. II, Const. "Sacrosanctum Concilium", n. 60.30
Cf. C.I.C., can. 1172 § 1.31
Cf. Ibidem § 2.32
Cf. Catecismo de la Iglesia Católica, n. 1673.suerte o maldiciones, ya sea ocasionados por otras personas contra ellos mismos
o bien allegados contra sus bienes. En estos casos, no debe acudirse de modo
alguno al exorcismo, si bien no debe negarse la ayuda espiritual necesaria, sobre
todo con oraciones aptas, de tal manera que encuentren la paz de Dios. Tampoco
ha de rehusarse la ayuda espiritual a los creyentes que quieren guardar fidelidad
al Señor Jesús y al Evangelio y en quienes el Maligno sin entrar (cf. 1 Jn. 5, 18)
tienta fuertemente. En estos casos, pueden ser empleadas las preces y las
súplicas adecuadas por un presbítero que no es exorcista e incluso por un
diácono.
La Cienciología es un sistema de creencias y enseñanzas, originalmente propuesto como una filosofía laica en 1952 por L. Ron Hubbard, y posteriormente reorientado desde 1953 como una «filosofía religiosa aplicada».
Está principalmente representada por la Iglesia de la Cienciología. Puesto que La Iglesia de la Cienciología ha mantenido una práctica de defender sus técnicas por medio de la legislación sobre derechos de autor y secretos comerciales, algunos críticos la llaman una organización comercial. Como todo nuevo movimiento religioso, la Cienciología ha sido atacada. A partir de los años 80 la Iglesia de Cienciología ha usado pleitos jurídicos para defender sus derechos contra organizaciones y particulares que la atacaron, pero esto también ha creado una crítica de no estar en consonancia con la imagen de una religión.
La Cienciología está reconocida como religión protegida por las constituciones de Estados Unidos, Sudáfrica, Venezuela, Suecia y Australia. El gobierno Francés considera oficialmente la Cienciología como una secta y le ha negado el estatus de religión. La naturaleza de la Cienciología es objeto de acalorado debate en todos estos países, independientemente de la postura oficial.
En 1993, la Hacienda Pública de los Estados Unidos, tras estudiar la voluminosa información sobre sus operaciones financieras y de otra, reconoció a la Iglesia como una «organización dirigida exclusivamente hacia fines religiosos y caritativos».
En 1982, el Tribunal Supremo de Australia dictaminó que el gobierno estatal de Victoria no podía declarar que la Iglesia de la Cienciología no era una religión (La Iglesia de la Nueva Fe contra la Oficina de Impuestos (Victoria) 1983, 154 CLR 120). El Tribunal trató el asunto de la fe, más que de la posible charlatanería: «La charlatanería es un precio necesario de la libertad religiosa, y si un autoproclamado profesor persuade a otros a creer en una religión que él propone, la falta de sinceridad o integridad por su parte no es incompatible con el carácter religioso de las creencias, prácticas y ejercicios aceptados por sus seguidores.»
La Iglesia de la Cienciología ha gastado grandes cantidades de tiempo, esfuerzo y recursos en una ambiciosa campaña de relaciones públicas para proclamar al mundo que la Cienciología es un religión bona fide. La organización ha recopilado una considerable cantidad de recursos que señala como «prueba» de que es una religión, y los portavoces de la Cienciología a menudo emplean algún tiempo subrayándolo. Como ejemplo, la organización señala los siguientes estudios sobre las doctrinas religiosas de la Cienciología realizados por prominentes expertos en religión de diversas fes:
Los críticos suelen rechazar estos estudios al no considerarlos imparciales, pues consideran que los estudios fueron encargados por la Cienciología para presentar los resultados que la Cienciología quiere que el público escuche.
La Iglesia de la Cienciología también señala con frecuencia la excepción fiscal otorgada a la organización por la Hacienda Pública estadounidense en octubre de 1993 como prueba de que es una religión. Este asunto se examina en el artículo Iglesia de la Cienciología.
La Cienciología fue extendida y revisada a partir de la Dianética, un sistema anterior de técnicas de autoayuda originalmente propuesto en el libro de 1950 Dianética: La ciencia moderna de la salud mental. A mediados de los años 1950, Hubbard había relegado la Dianética a un subestudio de la Cienciología, si bien sigue siendo promocionada y difundida por la organizaciones cienciológicas. La principal diferencia entre ambas es que la Dianética es explícitamente secular, está centrada en la vida actual del individuo y trata de problemas físicos, mientras que la Cienciología adopta un enfoque más abiertamente religioso centrado en el tratamiento de cuestiones espirituales que abarcan múltiples vidas pasadas además de la actual. Hubbard fue acusado repetidamente de levantar una fachada religiosa a la Cienciología para que la organización mantuviese el estatus de excepción de impuestos y evitase la persecución por afirmaciones médicas falsas. Estas acusaciones han perseguido hasta hoy a la Iglesia de la Cienciología.
La palabra cienciología tiene su propia historia. Aunque actualmente está asociada casi exclusivamente con la obra de Hubbard, fue acuñada por el filólogo Alan Upward en 1907 como sinónimo de «pseudociencia». [1] En 1934, el escritor germano-argentino Anastasius Nordenholz publicó un libro usando la palabra positivamente: Scientologie, Wissenschaft von der Beschaffenheit und der Tauglichkeit des Wissens o Cienciología, Ciencia de la Constitución y la Utilidad del Conocimiento. [2] El libro de Nordenholz es un estudio de la consciencia, y su uso de la palabra no es demasiado diferente a la definición de Hubbard, «saber cómo saber». Sin embargo, no está claro si Hubbard estaba al tanto de estos usos anteriores. La palabra en sí es la unión de la palabra latina scio («saber» o «distinguir») y la griega λόγος lógos («la propia razón» o «pensamiento interno»). Parece plausible que el significado de Hubbard derive, como el de Nordenholz, de la simple traducción de estas raíces.
Las doctrinas de la Cienciología fueron establecidas por Hubbard durante cerca de 33 años desde 1952 hasta su muerte en enero de 1986 y difundidas en forma de miles de conferencias, libros, ensayos y políticas. La mayoría de los principios básicos de la Cienciología se presentaron durante los primeros 15 años de su existencia, dedicando posteriormente Hubbard la mayor parte de su tiempo a los más esotéricos niveles superiores (o «Tecnología Avanzadas») del sistemas de creencias cienciológico. La Iglesia describe sus acciones como una mejora y ampliación de la factibilidad y uso de estos principios.
Las creencias centrales de la Cienciología son que cada persona es un ser espiritual inmortal (llamado thetan) que posee una mente y un cuerpo, y que las personas son básicamente buenas. La vida que cada uno debería llevar es la de educación, conocimiento y mejora espiritual y ética continua, para poder así ser feliz y alcanzar la salvación definitiva, así como ser más efectivos en la creación de un mundo mejor. La Cienciología afirma ofrecer metodologías específicas para ayudar a la persona a conseguir esto.
Otro principio básico de la Cienciología es que hay tres componentes básicos interrelacionados (e intrínsecamente espirituales) que son el verdadero fundamento del «estado de vivir» (livingness) exitoso: afinidad, realidad (o acuerdo) y comunicación, que se equiparan al entendimiento. Hubbard llamó a esto «triángulo ARC». Los cienciólogos utilizan el ARC para mejorar sus vidas, basándose ante todo en la creencia de que elevar un aspecto del triángulo incrementa los otros dos.
En un intento de clarificar el concepto de mentes consciente, subconsciente e inconsciente, Hubbard escribió que la mente del hombre está estructurada en dos partes: la «mente analítica» y la «mente reactiva». Describió la mente analítica como la parte positiva, racional y calculadores, mientras la reactiva, de acuerdo con él, funciona sobre la base de estímulos y respuestas. Los cienciólogos creen que la mente reactiva es la raíz de la angustia individual, así como el origen de la atrocidad de la humanidad y su incapacidad para crear sociedades duraderas, prósperas y saludables
La metodología central de la Cienciología se denomina «auditación» (de la raíz latina aud-, «escuchar») y consiste en una comunicación personalizada con un «auditor» o ministro de la Iglesia. El auditor ayuda a la persona a llegar a comprenderse a sí mismo y a desentrañar la parte reactiva de su mente, es decir, «cargas» emocionales, incidentes traumáticos específicos, sus propias transgresiones éticas y malas decisiones del pasado que tienden a encerrarle en una vida que no queda totalmente bajo su propio control.
La Iglesia sostiene que la finalidad de la Cienciología es un mundo sin guerra, crímenes ni locura, donde la gente buena y decente tenga la libertad de alcanzar sus metas.
La Iglesia de la Cienciología se constituyó inicialmente en los Estados Unidos como una organización sin ánimo de lucro en 1953. Actualmente constituye el centro de una compleja red mundial de organizaciones dedicada a la promoción de las filosofías de L. Ron Hubbard en todos los ámbitos de la vida. Esto incluye centros de tratamiento contra la drogadicción (Narconon), programas de rehabilitación de delincuentes (Criminon), actividades para reformar el campo de la salud mental (Comisión de Ciudadanos para los Derechos Humanos), proyectos para implantar métodos educativos factibles y efectivos en las escuelas (Applied Scholastics), una campaña para devolver los valores morales a la vida (The Way to Happiness), una organización para educar y ayudar a los negocios a triunfar (World Institute of Scientology Enterprises o WISE) y una cruzada dirigida a los líderes mundiales así como al público en general para poner en práctica el documento de la ONU de 1948, la Declaración Universal de los Derechos Humanos.
La Iglesia de la Cienciología ha sido y continúa siendo una organización muy controvertida. Los distintos países han adoptado posiciones marcadamente diferentes hacia la Cienciología. El gobierno de los Estados Unidos considera a la Cienciología una religión protegida bajo la Primera Enmienda de su constitución. Otros países, notablemente en Europa, ha considerado a la Cienciología una secta potencialmente peligrosa y han restringido significativamente sus actividades en diversas ocasiones. Por ejemplo, el gobierno alemán no la considera una religión sino una organización financiera. La Cienciología también ha sido blanco de críticas de los defensores antisectas y ha provocado controversia por sus llamativas campañas contra la psiquiatría y la medicación psiquiátrica.
Las numerosas batallas legales libradas por la Iglesia de la Cienciología desde su fundación le han dado la reputación de una de las organizaciones religiosas más litigantes en existencia. (Ver también: Cienciología y el sistema legal.)
Aunque «Cienciología» se usa la mayoría de las veces como abreviatura de la Iglesia de la Cienciología, cierto número de grupos practican la Cienciología y la Dianética fuera del redil de la Iglesia oficial. Dichos grupos están siempre formados por disidentes de la Iglesia oficial y suele argüir que ésta ha corrompido los principios de L. Ron Hubbard o bien que se ha vuelto excesivamente dominante. La Iglesia adopta un comportamiento extremadamente duro con los grupos disidentes, tachándolos de «apóstatas» (o «ardillas» en la jerga cienciológica) y sometiéndolos a menudo a una considerable presión legal y social. Los grupos disidentes evitan el nombre «Cienciología» para lograr así evitar ser demandados, y en su lugar se refieren a sí mismos colectivamente como la Zona Libre.
Los grupos de la Zona Libre son extremadamente heterogéneos en términos de doctrina, muy al contrario que la Iglesia oficial. Algunos de ellos practican una Cienciología más o menos pura, basada en los textos y principios originales (publicados por la Iglesia) de Hubbard pero sin la supervisión ni el sistema de tasas de la Iglesia oficial. Otros han desarrollado las ideas de Hubbard en formas radicalmente nuevas, algunas de las cuales son apenas reconocibles como relacionadas con la Cienciología.,
De los muchos nuevos movimientos religiosos que surgieron durante el siglo XX, la Cienciología ha sido uno de los más controvertidos desde prácticamente su fundación. La Iglesia de la Cienciología ha entrado en conflicto con los gobiernos de varios países (incluyendo los Estados Unidos, el Reino Unido y Alemania) en numerosas ocasiones a lo largo de los años. Otro punto de controversia es la infiltración de la Cienciología en la Hacienda Pública de los Estados Unidos en la llamada «Operación Blancanieves». Once cienciólogos de elevado rango, incluida Mary Sue Hubbard (esposa de L. Ron Hubbard), fueron condenados a prisión por su participación en esta infiltración.
La actual controversia entre la Iglesia de la Cienciología y sus críticos incluye los siguientes aspectos:
Los líderes de la Cienciología han emprendido amplias operaciones en Internet para ocuparse de las crecientes acusaciones de fraude y revelaciones de falta de escrúpulos dentro de la Cienciología. La organización sostiene que está tomando medidas para evitar la distribución de documentos y publicaciones en línea cienciológicas protegidas por derechos de autor. Sin embargo, sus críticos (y muchos usuarios de Internet) denuncian que la organización está intentando abolir la libertad de expresión. En enero de 1995 la Iglesia intentó silenciar las discusiones que se mantenían en el grupo de noticias alt.religion.scientology publicando un mensaje de control destinado a eliminar el grupo de todos los servidores de Usenet, y empezó a demandar a individuos por enviar copias de sus escrituras a éste, acciones que provocaron que miles de usuarios de Internet de todo el mundo echasen un atento vistazo a la Cienciología. Durante varios años desde mediados de 1996, el grupo de noticias fue blanco de otro intento de supresión, esta vez en la forma de cientos de mensajes basura enviados al grupo. Aunque la Iglesia no confirmó ni negó que estuviese tras todo ese «spam», algunos investigadores denunciaron que parte de él había sido rastreado hasta miembros de ella. La respuesta de la Cienciología a las críticas fue emitir un comunicado insistiendo en que sus acciones eran en realidad un ataque contra las expresiones de odio, que hacía numerosas afirmaciones de odio y violencia dirigidos contra la Cienciología.
Ayer me alquilé la película "El exorcismo de Emily Rose" , si bien no creo que pase a la historia del cine, si que está entretenida, para aquel, que no la haya visto, no penseis que es una peli de terror al uso, sino más bien , un apeli de juicios, con toques de terror.
Aún así, toca un tema que siempre me pareció interesante, el exorcismo, y ¿qué dice la iglesia al respecto?, seguid leyendo.
El Papa recuerda la importancia del exorcismo
El Exorcismo, según el cardenal Medina
El Rito de los Exorcismos -Anuncio de publicación del decreto, 1998.
Oraciones de liberación:
Nota: solo un sacerdote autorizado por su obispo puede hacer exorcizar, pero los laicos pueden con prudencia orar por liberación privadamente según las siguientes oraciones:
Súplicas que pueden utilizar privadamente por los fieles vs. el poder de las tinieblas
Oraciones de liberación del Padre Amorth
-El Ateneo Pontificio «Regina Apostolorum» (www.upra.org) ofrece el curso «Exorcismo y oración de liberación»
El exorcismo es una antigua y particular forma de oración que la Iglesia emplea contra el poder del diablo. Jesús vino a liberarnos del poder de Satanás y darnos la gracia de ser hijos de Dios.
Jesús le increpó y el demonio salió de él; y quedó sano el niño desde aquel momento. Mateo 17,18
Jesús impartió su poder liberador a sus discípulos para que ellos y sus sucesores continuaran la misión de liberación y exorcismo en su nombre. Por lo tanto el protagonista en el exorcismo es Dios a través de su ministro y no el demonio.
El les dijo: «Yo veía a Satanás caer del cielo como un rayo. Mirad, os he dado el poder de pisar sobre serpientes y escorpiones, y sobre todo poder del enemigo, y nada os podrá hacer daño» Lucas 10,18-19
El exorcista ante todo busca llevar la persona atribulada a un encuentro con Jesús. Para ello es necesario apertura a los canales de gracia en la Iglesia: la confesión, la eucaristía, la meditación de la Palabra, la comunidad, la catequesis... Es un camino de fe en al que se invita también a la familia Cf. Mc 9, 14-29.
Solo sacerdotes autorizados
El exorcismo es oración para liberar del poder de Satanás, hecha en nombre de Jesús con el poder que El ha otorgado a la Iglesia. Por lo tanto no es oración personal sino de la Iglesia y solo un sacerdote nombrado para ello por su obispo esta autorizado para hacer exorcismos.
En algunas diócesis hay laicos que han sido preparados para el ministerio de liberación (no exorcismo) bajo la dirección de un sacerdote. La liberación es oración para liberar de la opresión del demonio pero sin utilizar el rito de exorcismo. Nadie debe ejercer este ministerio sin autorización de la Iglesia.
El Padre Gramolazzo comenta:
Actualmente muchos viven una fe supersticiosa o de superstición y muchos tienden a no hacerse responsables, no saben afrontar el sufrimiento y atribuyen todo trastorno físico o espiritual a la acción del demonio. Pero frecuentemente el remedio es una verdadera y sincera confesión. Cuando en cambio se percibe aversión a lo sagrado, enfermedades desconocidas o incluso síntomas difíciles de identificar, es posible que sea necesario el exorcismo. La presencia demoníaca de cualquier forma hay que diagnosticarla en cada caso. En cambio debería haber más dedicación a la ascesis, a la oración, a la penitencia. La mentalidad popular ha exagerado los poderes de Satanás, que son los de un ángel común.
En la vida diaria para defenderse del mal basta con ser coherentes con el Evangelio, no tener miedo de testimoniar la propia fe y cuidar la propia relación con Dios. A veces es Dios mismo quien permite que algunos sean vejados u obsesionados; piénsese en algunos santos. Pero en estos casos nos hallamos ante planes divinos para nosotros impenetrables.
Juan Pablo II recuerda la importancia del exorcismo
El Padre Amorth, exorcista oficial de Roma, se lamenta de que por tres siglos, los exorcismos fueron casi abandonados por la Iglesia. Juan Pablo II, ha vuelto a recordar la importancia de estos. Durante la audiencia pública del 3 de Junio de 1998, El Papa Juan Pablo II habló de los deberes del exorcista y en 1999 se publicó el rito de exorcismo que remplaza al del 1614. El Papa, según el Padre Amorth, ha hecho al menos dos exorcismos durante su pontificado. El primer caso fue en abril del 1982, el segundo durante el año jubilar. Ambos casos se tratan de personas no identificadas que manifestaron señales de posesión durante una audiencia con el Papa. El mas tarde las rezó las oraciones del exorcismo por ellas en privado.
El Exorcismo, según el Cardenal Medina
La Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, presentó el nuevo rito de exorcismos en enero del 1999. El prefecto de dicha congregación, el Cardenal Medina, enseñó en dicha ocasión los siguientes puntos (todas las citas son del mismo cardenal o según indicado)
Según el Cardenal Jorge Medina Estevez, el nuevo ritual es una edición actualizada de la versión del texto de 1614. Añadió que las oraciones oficiales reconocían la realidad del demonio "en su forma substancial, como el maligno, el enemigo de Dios".
¿QUÉ ES EL EXORCISMO?: "El exorcismo es una antigua y particular forma de oración que la Iglesia emplea contra el poder del diablo".
Catecismo #1673:
"Cuando la Iglesia pide públicamente y con autoridad, en nombre de Jesucristo, que una persona o un objeto sea protegido contra las asechanzas del maligno y sustraída a su dominio, se habla de exorcismo. Jesús lo practicó (cf. Mc 1:25s), de El tiene la Iglesia el poder y el oficio de exorcizar. (cf. Mc 3:15; 6:7.13; 16:17). En forma simple, el exorcismo tiene lugar en la celebración del Bautismo. El exorcismo solemne sólo puede ser practicado por un sacerdote y con el permiso del obispo. En estos casos es preciso proceder con prudencia, observando estrictamente las reglas establecidas por la Iglesia. El exorcismo intenta expulsar a los demonios o liberar del dominio demoníaco gracias a la autoridad espiritual que Jesús ha confiado a su Iglesia."
"Muy distinto es el caso de las enfermedades, sobre todo psíquicas, cuyo cuidado pertenece a la ciencia médica. Por tanto, es importante asegurarse, antes de celebrar el exorcismo, de que se trata de una presencia del Maligno y no de una enfermedad." (cf. CIC can. 1172).
En que se fundamenta: El exorcismo tiene como punto de partida la fe de la Iglesia, según la cual existen Satanás y los otros espíritus malignos. La doctrina católica nos enseña que los demonios son ángeles caídos a causa de sus pecados, que son seres espirituales de gran inteligencia y poder".
¿Por qué hace falta?: La capacidad del hombre de acoger a Dios "es ofuscada por el pecado, y a veces el mal ocupa el puesto en el que Dios quiere vivir. Por eso, Jesucristo ha venido a liberar al hombre del dominio del mal y del pecado. (...) Jesucristo expulsaba los demonios y liberaba a los hombres de las posesiones de los espíritus malignos para hacerse espacio en el hombre".
¿Cuánto poder tiene Satanás? "El poder de Satanás no es infinito", sin embargo el que Dios permita que seamos tentados "es un gran misterio".
¿Cómo nos influencia el demonio? "El influjo nefasto del demonio y de sus secuaces es habitualmente ejercitado por medio del engaño, la mentira y la confusión. Así como Jesús es la Verdad, el diablo es el mentiroso por excelencia. Desde siempre, desde el inicio, la mentira ha sido su estrategia preferida".
¿Ha cambiado la doctrina de la Iglesia sobre el exorcismo? No ha cambiado. Solo han habido algunos cambios en el lenguaje del rito. "Entre el rito anterior y el nuevo hay una gran continuidad; no existe un cambio radical. El lenguaje es más sobrio; hay menos adjetivos, pero la expresión de la fe en el poder de Dios para expulsar al demonio es la misma en ambos casos".
Criterios para discernir posesión diabólica según el nuevo ritual del exorcismo.
La principal es:
-Aversión vehemente hacia Dios, la Virgen, los Santos, la cruz y las imágenes sagradas.
Junto con esta pueden darse otros fenómenos que por si solos podrían ser don de Dios pero en el caso de posesión se manifiestan para el mal:
-El hablar con muchas palabras de lenguas desconocidas o entenderlas.
-Hacer presentes cosas distantes o escondidas.
-Demostrar más fuerzas de lo normal.
¿Puede el demonio tener influencia sobre lugares, objetos y personas? Si. Esta realidad se reconoce en el ritual de exorcismos.
¿Hay diferentes formas de influencia demoníaca además de la posesión? Si. En el presente ritual se encuentran el rito el exorcismo propiamente dicho y las oraciones que hay que recitar públicamente cuando se juzga prudentemente que existe una influencia de Satanás sobre lugares, objetos o personas, sin llegar a la fase de una posesión verdadera y propia. Además, existe una serie de oraciones que los fieles deben rezar privadamente cuando tienen fundadas sospechas de que son sometidos a influencias diabólicas.
¿Quién puede practicar el exorcismo? En la pregunta anterior vimos que el nuevo ritual contiene oraciones que los fieles pueden rezar cuando están sometidos a influencias diabólicas. Sin embargo, "Para practicar el exorcismo es necesaria la autorización del obispo diocesano, que puede ser concedida para un caso específico o de un modo general y permanente al sacerdote que ejercita el ministerio de exorcista en la diócesis".
¿Por qué un nuevo ritual? En el último capítulo del ritual romano se ilustraban las indicaciones y el texto litúrgico de los exorcismos, pero se quedó sin ser revisado después del Concilio Vaticano II. Tras un trabajo de 10 años, en enero de 1999 se hizo oficial el texto actual aprobado por el Pontífice.
EL RITO DE EXORCISMO
-Publicado por el Vaticano en Enero de 1999
CONGREGACION DEL CULTO DIVINO Y DISCIPLINA DE LOS SACRAMENTOS Prot. N. 1280 / 98 / L
DECRETO
La Iglesia obediente a la oración del Padre Nuestro, ya desde tiempos antiguos proveyó con misericordia entre los sacramentales el que por piadosas oraciones dirigidas a Dios se buscara que los cristianos fueran liberados de diversos peligros y especialmente de las asechanzas del demonio. De una manera muy especial instituyó exorcistas en la Iglesia, los que, imitando la caridad de Cristo, pusieran remedio a las posesiones del maligno, incluso ordenando en nombre de Dios a los demonios para que se fueran y no dañaran por cualquier razón a los hombres por más tiempo.
Pareció oportuno en nuestros tiempos revisar las normas tradicionales y las oraciones y también los modelos del título XII del Ritual Romano, a fin de que los ritos respondieran a los decretos de la Constitución Sacrosanctum Concilium de Concilio Vaticano II, y especialmente el artículo 79.
Por lo tanto este ritual de Exorcismos ha sido renovado y aprobado por el Sumo Pontífice Juan Pablo II el día 1 de Octubre de 1998, y esta Congregación lo promulga para que sustituya a las normas y modelos que hasta hoy había en el título XII del Ritual Romano.
Tan pronto vea la luz la edición la pueden utilizar todos aquellos a los que según el derecho compete usarla. No obstante cuiden las Conferencias Episcopales que las ediciones en lengua vernácula preparadas para el Ritual y adaptadas a las normas del derecho, se remitan a la Santa Sede para su aprobación.
Quedando anulado todo lo pudiese haber en contra.
De los magistrados de la Congregación del Culto Divino y Disciplina del los Sacramentos, día 22 de Noviembre de 1998, en la solemnidad de nuestro Sr. Jesucristo Rey Universal.
Georgius Card. MEDINA ESTEVEZ
Prefecto
Gerardus M. Agnelo
Archiep. A Secretis
Presentación oficial del cardenal Medina Estévez,
prefecto de la Congregación para el culto divino y la disciplina de los sacramentos
en la sala de Prensa de la Santa Sede
Martes 26 de enero de 1999
Para poder entender qué es el exorcismo, se debe partir de Jesús y de su misma praxis.
Jesucristo vino al mundo y a los hombres para anunciar e inaugurar el reino de Dios. Los hombres poseen una innata capacidad para recibir a Dios en su corazón (cf. Rm 5, 5). Sin embargo, esta capacidad para acoger a Dios es ofuscada por el pecado, y en algunas ocasiones el mal ocupa en el hombre el puesto que sólo le corresponde a Dios. Por ello, Jesucristo vino a liberar al hombre del mal y del pecado, y también de todas las formas de dominación del maligno, es decir, del diablo y de sus espíritus malignos, llamados demonios, que quieren pervertir el sentido de la vida del hombre. Por esta razón, Jesucristo expulsaba los demonios y liberaba a los hombres de la posesión de los espíritus malignos, para hallar cabida en el corazón del hombre y darle la posibilidad de conseguir la libertad ante Dios, que quiere darle su Espíritu Santo, para que se convierta en su templo vivo (cf. 1 Co 6, 19; 1 P 2, 5) y dirija sus pasos hacia el camino de la paz y de la salvación (cf. Rm 8, 1-17; 1 Co 12, 1-11; Ga 5, 16-26).
La Iglesia está llamada a seguir a Jesucristo y ha recibido, de Cristo mismo, el poder de continuar, en su nombre, su misión. De aquí que la acción de Cristo para liberar al hombre del mal se ejercita a través del servicio de la Iglesia y de sus ministros ordenados, delegados por el obispo para cumplir los ritos sagrados dirigidos a librar a los hombres de la posesión del maligno.
El exorcismo constituye una antigua y particular forma de oración que la Iglesia emplea contra el poder del diablo. He aquí cómo explica el Catecismo de la Iglesia católica en qué consiste el exorcismo y cómo se lleva a cabo: «Cuando la Iglesia pide públicamente y con autoridad, en nombre de Jesucristo, que una persona o un objeto sea protegido contra la influencia del maligno y substraído a su dominio, se habla de exorcismo. Jesús lo practicó (cf. Mc 1, 25 ss); de él deriva a la Iglesia el poder y la tarea de exorcizar (cf. Mc 3, 15; 6, 7. 13; 16, 17). De una manera simple, el exorcismo se practica durante la celebración del bautismo. El exorcismo solemne, llamado «gran exorcismo», puede ser practicado sólo por un presbítero y con el permiso del obispo. En esta materia es necesario proceder con prudencia, observando rigurosamente las normas establecidas por la Iglesia. El exorcismo tiene como objeto expulsar a los demonios o liberar de la influencia demoníaca, mediante la autoridad que Jesús ha dado a su Iglesia. Muy diferente es el caso de enfermedades, sobre todo psíquicas, cuya curación pertenece al campo de la ciencia médica. Es importante, por lo tanto, asegurarse, antes de celebrar el exorcismo, que se trate de una presencia del maligno y no de una enfermedad (cf. Código de derecho canónico, c. 1172)» (Catecismo de la Iglesia católica, n. 1673).
La sagrada Escritura nos enseña que los espíritus malignos, enemigos de Dios y del hombre, realizan su acción de modos diversos; entre éstos se señala la obsesión diabólica, llamada también posesión diabólica. Sin embargo, la obsesión diabólica no constituye la manera más frecuente como el espíritu de las tinieblas ejerce su influjo. La obsesión tiene características de espectacularidad; en ella el demonio se apropia, en cierto modo, de las fuerzas y de la actividad física de la persona que sufre la posesión. No obstante esto, el demonio no puede adueñarse de la libre voluntad del sujeto, lo que impide el compromiso de la libre voluntad del poseído, hasta el punto de hacerlo pecar. Sin embargo, la violencia física que el diablo ejerce sobre el obseso constituye un incentivo al pecado, que es lo que él quisiera obtener. El ritual del exorcismo señala diversos criterios e indicios que permiten llegar, con prudente certeza, a la convicción de que se está ante una posesión diabólica. Es solamente entonces cuando el exorcista autorizado puede realizar el solemne rito del exorcismo. Entre estos criterios indicados se encuentran: el hablar con muchas palabras de lenguas desconocidas o entenderlas; desvelar cosas escondidas o distantes; demostrar fuerzas superiores a la propia condición física, y todo ello juntamente con una aversión vehemente hacia Dios, la santísima Virgen, los santos, la cruz y las sagradas imágenes.
Se subraya que para llevar a cabo el exorcismo es necesaria la autorización del obispo diocesano. Autorización que puede ser concedida para un caso específico o de un modo general y permanente al sacerdote que ejerce en la diócesis el ministerio de exorcista.
El Ritual romano contenía, en un capítulo especial, las indicaciones y el texto litúrgico de los exorcismos. Este capítulo era el último, y había quedado sin ser revisado después del concilio Vaticano II. La redacción final del Rito de los exorcismos ha requerido muchos estudios, revisiones, renovaciones y modificaciones, consultas a las diversas Conferencias episcopales; todo ello analizado por parte de una Asamblea ordinaria de la Congregación para el culto divino. El trabajo ha costado diez años de esfuerzos, dando como resultado el texto actual, aprobado por el Sumo Pontífice, que hoy se hace público y se pone a disposición de los pastores y de los fieles de la Iglesia. Resta, no obstante, un trabajo que incumbe a las respectivas Conferencias episcopales: la traducción de este Ritual a las lenguas habladas en sus respectivos territorios. Estas traducciones deben ser exactas y fieles al original latino, y deben ser sometidas, según la norma canónica, a la recognitio de la Congregación para el culto divino.
En el Ritual que hoy presentamos se encuentra, sobre todo, el rito del exorcismo propiamente dicho, que debe realizarse sobre la persona obsesa. Siguen las oraciones que debe decir públicamente un sacerdote, con el permiso del obispo, cuando se juzga prudentemente que existe un influjo de Satanás sobre lugares, objetos o personas, sin llegar al nivel de una posesión propiamente dicha. Contiene, además, una serie de oraciones que pueden ser dichas privadamente por los fieles, cuando sospechan con fundamento que están sujetos a influjos diabólicos.
El exorcismo tiene como punto de partida la fe de la Iglesia, según la cual existen Satanás y los otros espíritus malignos, y que su actividad consiste en alejar a los hombres del camino de la salvación. La doctrina católica nos enseña que los demonios son ángeles caídos a causa del propio pecado; que son seres espirituales con gran inteligencia y poder: «El poder de Satanás, sin embargo, no es infinito. Éste no es sino una criatura, poderosa por el hecho de ser espíritu puro, pero siempre criatura: no puede impedir la edificación del reino de Dios. Aunque Satanás actúe en el mundo por odio contra Dios y su reino en Cristo Jesús, y su acción cause graves daños -de naturaleza espiritual e, indirectamente, también de naturaleza física- a cada hombre y a la sociedad, esta acción es permitida por la divina Providencia, que guía la historia del hombre y del mundo con fuerza y suavidad. La permisión por parte de Dios de la actividad diabólica constituye un misterio grande, sin embargo ianosotros sabemos que Dios dispone todas las cosas para el bien de los que lo amanlo (Rm 8, 28)» (Catecismo de la Iglesia católica, n. 395).
Quisiera subrayar que el influjo nefasto del demonio y de sus secuaces es habitualmente ejercitado a través del engaño, la mentira y la confusión. Así como Jesús es la Verdad (cf. Jn 8, 44), el diablo es el mentiroso por excelencia. Desde siempre, desde el inicio, la mentira ha sido su estrategia preferida. No hay lugar a dudas de que el diablo tiene la capacidad de atrapar a muchas personas en las redes de las mentiras, pequeñas o grandes. Engaña a los hombres haciéndoles creer que no tienen necesidad de Dios y que son autosuficientes, sin necesitar ni la gracia ni la salvación. Logra engañar a los hombres amortiguando en ellos, e incluso haciendo desaparecer, el sentido del pecado, sustituyendo la ley de Dios como criterio de moralidad por las costumbres o consensos de la mayoría. Persuade a los niños para que crean que la mentira constituye una forma adecuada para resolver diversos problemas, y de esta manera se forma entre los hombres, poco a poco, una atmósfera de desconfianza y de sospecha. Detrás de las mentiras, que llevan el sello del gran mentiroso, se desarrollan las incertidumbres, las dudas, un mundo donde ya no existe ninguna seguridad ni verdad, y en el cual reina, en cambio, el relativismo y la convicción de que la libertad consiste en hacer lo que da la gana. De esta manera no se logra entender que la verdadera libertad consiste en la identificación con la voluntad de Dios, fuente del bien y de la única felicidad posible.
La presencia del diablo y de su acción explica la advertencia del Catecismo de la Iglesia católica: «La dramática condición del mundo que "yace" todo él "bajo el poder del maligno" (1 Jn 5, 19), hace que la vida del hombre sea una lucha: "Toda la historia humana se encuentra envuelta en una tremenda lucha contra el poder de las tinieblas; lucha que comenzó ya en el origen del mundo, y que durará, como dice el Señor, hasta el último día. Inserto en esta batalla, el hombre debe combatir sin descanso para poder mantenerse unido al bien; no puede conseguir su unidad interior si no es al precio de grandes esfuerzos, con la ayuda de la gracia de Dios" (Gaudium et spes, 37, 2)» (n. 409).
La Iglesia está segura de la victoria final de Cristo y, por tanto, no se deja arrastrar por el miedo o por el pesimismo; al mismo tiempo, sin embargo, es consciente de la acción del maligno, que trata de desanimarnos y de sembrar la confusión. «Tengan confianza -dice el Señor-; yo he vencido al mundo» (Jn 8, 33). En este marco encuentran su justo lugar los exorcismos, expresión importante, pero no la única, de la lucha contra el maligno.
Card. Jorge A. MEDINA ESTÉVEZ
Prefecto
PREFACIO
En todo el curso de la historia de la salvación se encuentran seres angélicos, algunos que sirven al consejo divino y al misterio de la Iglesia y dan continuamente una potente ayuda; pero sin embargo otros caídos, y llamados diabólicos, se oponen a Dios, a su voluntad salvífica y al cumplimiento de la misión de Cristo, intentando asociar al hombre a la propia rebelión contra Dios.
En las Sagradas Escrituras, al Diablo y a los demonios se les dan diversos nombres, entre los que algunos hacen referencia a su naturaleza y otros a la actividad. El Diablo que se llama también Satanás, antigua serpiente y dragón, es el que seduce a todo el universo y lucha contra aquellos que cumplen los mandamientos de Dios y aceptan el testimonio de Jesús (cf. Apoc 12,9.17). Desde el principio se le señala como adversario de los hombres (1 Petr 5,8) y homicida (cf. Io 8,44); pues por el pecado hizo al hombre sujeto a la muerte. Por el hecho de que con sus insidias provoca al hombre para que desobedezca a Dios, este Malo se llama Tentador (cf. Mt 4,3 et 26,36-44), mentiroso y padre de la mentira (cf. Io 8,44), que obra sagaz y falsamente, como lo atestigua la seducción de nuestros primeros padres (cf.Gen 3,4.13), el intento de apartar a Jesús de la misión aceptada al Padre (cf. Mt 4,1-11; Mc 1,12; Le 4,1-13) y su transfiguración en ángel de luz (cf. 2Cor 11, 14). Se llama también príncipe de este mundo (cf. Io 12, 31:14, 30), especialmente del mundo que ha sido dominado por el Maligno (1 Io 5, 19) y no conoció la Luz verdadera (cf. Io 1, 9-10). Finalmente su poder es declarado como poder de las tinieblas (cf. Lc 22, 53; Col 1, 13), puesto que odia la Luz, que es Cristo, y lleva a los hombres a sus propias tinieblas. Los Demonios verdaderamente aquellos que con el diablo no reconocieron el principado de Dios, fueron declarados réprobos (cf. 2 Petr 2, 4) y forman la maldad espiritual (cf. Eph 6, 12), puesto que hubieran sido creados espíritus que pecaron, y los ángeles son llamados Satanás (cf. Mt 25, 41; 2Cor 12, 7; Apoc 12, 7.9), lo cual puede significar también que les fue concebida una misión especial por el príncipe maligno.
La victoria del Hijo de Dios destruyó (cf. 1 Io 3, 8) las obras de todos estos espíritus inmundos, malos y seductores (cf. Mt 10, 1; Mc 5, 8; Lc 6, 18; 11,26, Act 8,7; 1Tim 4, 1; Apoc 18, 2). Aunque “invadió la historia de todos los hombres una ardua batalla contra las potestades de las tinieblas” “que durará hasta el final de los días”, Cristo por su pascual misterio de muerte y resurrección “nos ha arrancado de la servidumbre del diablo y del pecado” rompiendo su imperio y liberando todas las cosas de los contagios malignos. Como pues la acción contraria y destructora del Diablo y de los demonios afecte a las personas, cosas, lugares y se agrupen de diverso modo, la Iglesia, siempre consciente de que “los días son malos” (Eph 5, 16), oró y ora para que los hombres sean liberados del demonio.
PRAENOTANDA
DE LA VICTORIA DE CRISTO Y LA AUTORIDAD DE LA IGLESIA CONTRA LOS DEMONIOS
1. La Iglesia cree firmemente que hay un solo y verdadero Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo, un solo principio de todas las cosas: creador de todas las cosas “visibles e invisibles.” Y además; Dios cuida y gobierna con su providencia todas las cosas que hizo (cf. Col 1, 16), y no hizo nada que no fuera bueno. Hasta “los diablos y los otros demonios fueron creados también por Dios buenos en cuanto a la naturaleza; pero ellos se hicieron malos por sí mismos.” De donde ellos hubieren sido buenos si hubiesen permanecido buenos como fueron hechos. Pero como usaron mal de su extraordinaria naturaleza, y no permanecieron en la verdad (cf. Io 8, 44), no se convirtieron en una sustancia contraria (mala), sino que se separaron del sumo Bien, al que se tenían que haber unido.
2. El hombre, pues, fue creado a imagen de Dios “en la justicia y la santidad de verdad” (Eph 4,24) y su dignidad exige que elija con libertad y según la conciencia. “Pero, con la persuasión diabólica, abusó demasiado del don de la libertad. Por el pecado de la desobediencia (cf. Gen 3; Rom 5, 12) bajo el poder del diablo, además de que le hizo volver a la muerte, fue hecho siervo del pecado. Por eso se estableció en la historia de los hombres una dura lucha cuerpo a cuerpo contra las potestades de las tinieblas, que empezada en el origen del mundo, bajo la dirección del Señor (cf. Mt 24, 13; 13, 24-30 y 36-43) durara hasta el último día”.
3. El Padre todopoderoso y misericordioso envió al mundo a su Hijo amado para sacar a los hombres de la potestad de las tinieblas, y llevarlos a su reino. (cf. Gal 4, 5; Col 1, 13). Por lo que Cristo, primogénito de toda criatura (Col 1, 15), renovando al viejo hombre, vistió la carne del pecado, para destruir por la muerte a aquel que tenía el imperio de la muerte, esto es, el diablo (Hebr 2, 14), y la herida naturaleza humana, por la Pasión y Muerte de Jesucristo, constituirla en una nueva criatura, con el don del Espíritu Santo.
4. El Señor Jesús, pues, en los días de su encarnación, habiendo vencido las tentaciones en el desierto, (cf. Mt 4, 1-11; Mc 1, 12-13; Lc. 4, 1-13), con su autoridad expulsó a Satanás y a otros demonios, imponiéndoles su divina voluntad (cf. Mt 12, 27-29; Lc 11, 19-20). Haciendo bien y sanando a todos los opresos por el diablo (cf. Act 10, 38), manifestó su obra de salvación al liberar a los hombres del pecado, de sus consecuencias y del autor del primer pecado, homicida desde el principio y padre de la mentira (Io 8, 44).
5. Cuando vino la hora de las tinieblas, el Señor, “hecho obediente hasta la muerte” (Phil 2, 8), por el poder de la Cruz repelió el novísimo ímpetu del Satanás (cf. Lc 4,13; 33, 53), triunfando de la soberbia del antiguo enemigo. Esta victoria se manifiesta con la gloriosa resurrección de Cristo, cuando Dios lo resucitó de entre los muertos y lo puso a su derecha en el cielo y todo lo sujetó debajo de sus pies (cf. Eph 1, 21-22)
6. Cristo, para el ministerio que les encomendó, les dio poder a sus Apóstoles y otros discípulos, para echar fuera a los espíritus inmundos. (cf. Mt 10, 1.8; Mc 3, 14-15; 6, 7.13; Lc 9, 1; 10, 17.18-20). Les prometió el Santo Espíritu Paráclito, que procede del Padre por medio del Hijo, que acusará al mundo de juicio, porque el príncipe de este mundo ya ha sido juzgado (cf. Io 16, 7-11). Entre las señales siguen a los creyentes , se enumera en el Evangelio el sacar los demonios (cf. Mt 16, 17).
7. De allí que la Iglesia ejerció, desde el tiempo de los apóstoles, la potestad de sacar demonios y repeler su influjo ( Act 5, 16; 8,7; 16, 18; 19, 12). Ora continua y confiadamente “en nombre de Jesús” para liberarse del Malo (cf. Mt 6, 13 ). Mandó a los demonios de varias maneras, por el mismo nombre y por la virtud del Espíritu Santo, que no impidan la obra de evangelización (cf. 1 Thess 2, 18) y le restituyan, como el Más Fuerte (cf. Lc 11, 21 22), el dominio de todo y también de cada hombre. Se llama exorcismo cuando la Iglesia públicamente y con autoridad, en nombre de Jesús, ora para que algunas personas o cosas sean protegidas contra el influjo del Maligno, y se saquen de su influjo.
DE LOS EXORCISMOS COMO TRABAJO DE SANTIFICAR LA IGLESIA
8. Por medio de la antiquísima tradición de la Iglesia conservada sin interrupción, sabemos que el camino de la iniciación cristiana se organiza de tal manera que se señala claramente la espiritual lucha cuerpo a cuerpo contra el poder del diablo ( cf. Eph 6, 12) y que la misma empiece a acontecer. Los exorcismos que hay que hacer de forma sencilla sobre los elegidos en el tiempo del catecumenado o exorcismos menores, son oraciones de la Iglesia para que estos, conocido que han sido liberados de pecado por el misterio de Cristo, se liberen de las secuelas del pecado y de los influjos del diablo, sean robustecidos en su camino espiritual y abran sus corazones para recibir los dones del Salvador. Por fin, en la celebración del Bautismo, los que se van a bautizar renuncian a Satanás y a su fuerza y poder y se oponen a él con su fe propia en Dios uno y trino. También en el bautismo de párvulos se hace una oración de exorcismo sobre los niños “inclinados a las cosas agradables de este mundo y que han de luchar contra las insidias del demonio” , para que sean fortalecidos en el camino de la vida con la gracia de Cristo. Por el bautismo, el hombre participa de la victoria de Cristo sobre el diablo y el pecado, cuando pasa de aquel estado en el que nace como hijo del primer Adán al estado de gracia y de adopción como hijo de Dios por el segundo Adán Jesucristo y es liberado de la servidumbre del pecado, con la libertad que Cristo nos liberó (cf. Gal 5, 1)
9. Los fieles, aun renacidos en Cristo, los que están en el mundo experimentan tentaciones, por lo que deben vigilar porque su adversario “el Diablo como un león rugiente da vueltas buscando a quien devorar” (cf. 1 Pet 5, 8). Al cual hay que resistir siendo fuertes en la fe, confortados por el Señor y en el poder de su virtud (Eph 6, 10) y apoyados por la Iglesia que ruega que sus hijos estén a salvo de cualquier perturbación. Por la gracia de los sacramentos y especialmente por la celebración repetitiva del de la penitencia consiguen fuerzas, hasta que lleguen a la plena libertad de los hijos de Dios (cf. Rom 88,21).
10. Pero el misterio de la piedad divina se hace para nosotros muy difícil de entender, cuando alguna vez ocurren casos de alguna especial vejación o posesión (ocupación) por parte del diablo de alguna persona agregada al pueblo de Dios y bautizado por Cristo para que como hijo de la luz caminara hacia la vida eterna. Entonces queda claro el misterio de iniquidad que se esta realizando en el mundo, aunque el demonio no pueda traspasar los límites que Dios le haya impuesto. Esta forma de potestad del demonio sobre el hombre difiere de aquella que se daba en el hombre debido al pecado original, que es pecado. Si ocurre esto, la Iglesia implora a Cristo, Señor y Salvador, confiada en su poder, le ofrece ayudas al fiel vejado o poseído para sea liberado de la vejación o posesión.
11. Entre estas ayudas sobresale el exorcismo mayor, solemne, que también se llama mayor, que es una celebración litúrgica. Por esta razón los exorcismos que intentan expulsar a los demonios o liberar del influjo demoníaco y además con la autoridad espiritual que Jesús dio a Su Iglesia es una oración de la clase de los sacramentales, por lo tanto es un signo sagrado que significa signos especialmente espirituales y que se obtienen por el mandato de la Iglesia.
12. En los exorcismos mayores la Iglesia unida suplica al Espíritu Santo que ayude nuestra debilidad para echar demonios y así no dañen a los fieles. Con aquel confiado soplo que el Hijo de Dios después de la resurrección dono el Espíritu, la Iglesia hace el exorcismo, no en nombre propio, sino únicamente en el nombre de Dios o Cristo Señor, a quien todo, también el diablo y los demonios, debe obedecer.
DEL MINISTRO Y CONDICIONES PARA UN EXORCISMO MAYOR
13. El ministerio para exorcizar a los poseídos necesita de una licencia peculiar y expresa del Ordinario del lugar que, como regla, será el mismo Obispo diocesano. Esta licencia debe concederla solo a sacerdote piadoso, datado de sabiduría, prudencian y de vida integra y también preparado muy especialmente para esto. Y el sacerdote al le hay sido encomendado el oficio de exorcista, de forma estable o para un caso determinado, ejerza este ministerio confiada y humildemente bajo la moderación del Obispo diocesano. Cuando en este libro se dice “exorcista”, debe entenderse “sacerdote exorcista”.
14. El exorcista, en el caso de alguna posesión que se dice diabólica, ante todo debe proceder con la necesaria y máxima circunspección y prudencia. En primer lugar no crea fácilmente que cualquiera esté poseído por el demonio, especialmente aquel que esté tratado por el psicólogo debido a alguna enfermedad. Así mismo en absoluto crea que hay una posesión en el que primero afirmó que estaba tentado, desolado y vejado de manera especial por el demonio; pues uno puede engañarse así mismo por la propia imaginación. Tenga también presente que no se confunda por los engaños y mentiras que utiliza el demonio para engañar al hombre, a fin de convencer al poseído para que no se sujete a exorcismos: pues su enfermedad es natural y depende de la ciencia médica. Empiece de manera igual que si verdaderamente hubiera sido vejado por el demonio, tal como ha sido afirmado.
15. Distíngase correctamente el caso de ataque del diablo de aquella credulidad por la cual algunos, incluso, que ellos eran objeto de maleficios, de una malas suertes o maldiciones, que han sido puestas por algunos sobre ellos o parientes o sobre sus bienes. A estos no se les ha de negar la ayuda espiritual, pero bajo ningún concepto se les haga un exorcismo; pues se les puede ofrecer otras oraciones acomodadas, de manera que con ellas y por ellas encuentren la paz de Dios. Así mismo hay que ofrecer ayuda espiritual a los creyentes a los que el Maligno no les toca, pero son tentados por él para hacer el mal, cuando quieren guardar fidelidad al Señor Jesús y al Evangelio. Estas oraciones pueden ser oficiadas por sacerdotes que no sean exorcistas, y hasta por un diácono, siempre que usen preces y oraciones preparadas para estos casos.
16. El exorcista no debe proceder a celebrar un oficio de exorcismo sino comprueba, con certeza moral, que realmente se va a exorcizar un poseído del demonio y que este, si es posible, del consentimiento.
Se tiene por signos de posesión del demonio, según una forma de hacer comprobada: hablar varias palabras de un lenguaje desconocido, o entender al que las habla; hacer patentes cosas distantes y ocultas; demostrar una fuerza superior a la edad o a su condición natural. Estos signos pueden ofrecer un indicio de posesión. Como estos signos no es forzoso atribuirlos al diablo, hay que fijarse en otras cosas, especialmente del orden moral y espiritual, que de otro modo manifiestan la intervención del diablo, como por ejemplo, el apartarse vehemente de Dios, Del Santísimo Nombre de Jesús, de la Bienaventurada Virgen María, de los Santos, de la Iglesia, de la Palabra de Dios, de as cosas, de los ritos, especialmente sacramentales y de las imágenes sagradas. Y finalmente alguna vez la relación de todos estos signos se ha de sopesar diligentemente en la vida espiritual cristiana con la fe y la lucha, ya que el Maligno en primer lugar es enemigo de Dios y de todas las cosas que unen a los fieles con la acción salvífica de Dios.
17. El exorcista, consultados expertos en cosas espirituales y, en cuanto sea posible expertos en ciencias médicas y psiquiátricas que tengan conocimiento de cosas espirituales, juzgará prudentemente la necesidad de usar el rito del exorcismo, a través de una diligente investigación, guardando siempre el secreto de la confesión.
18. En casos que afecten a un no católico y en otros muy difíciles, debe exponerlo al Obispo diocesano, el que puede requerir el asesoramiento de algunos expertos, antes de tomar la decisión sobre el exorcismo.
19. Hágase el exorcismo de manera que se manifiesta la fe de la Iglesia y que nadie lo pueda considerar una acción mágica o supersticiosa. Hay que cuidar que no sea un espectáculo para los presentes. Mientras se hace el exorcismo, de ninguna manera se dará paso a ningún medio de comunicación, y también antes de hacer el exorcismo y una vez hecho, ni los exorcistas ni los demás presentes divulgaran la noticia del exorcismo, guardando la debida discreción.
DEL RITO QUE HAY QUE SEGUIR
20. En el rito de exorcismo, hay que prestar una atención especial, además de a las oraciones del exorcismo, a los gestos y a los ritos, que ante todo tienen lugar y sentido por que se usan en el camino de preparación de los catecúmenos en el tiempo de purificación. Son tales como la señal de la cruz, la imposición de manos, soplar y la aspersión con agua bendita.
21. El rito empieza con la aspersión con agua bendita, puesto que vista como símbolo de purificación en el bautismo, el vejado se siente defendido de las insidias del enemigo.
Se puede bendecir el agua junto con la mezcla de sal, antes del rito o en el mismo rito antes de la aspersión, según sea oportuno.
22. Siguen unas letanías, con la que se pide para el vejado, con la intercesión de todos los santos, la misericordia de Dios.
23. Después de la letanía, el exorcista puede recitar uno o varios salmos, que imploran la protección del Altísimo y alaban la victoria de Cristo sobre el Maligno. Los salmos se leen seguidos o de modo responsorial. Terminado el salmo, el exorcista puede añadir una oración sacada del salmo.
24. Después se proclama el evangelio, como signo de la presencia de Cristo, que por medio de su propia palabra en la proclamación de la Iglesia, pone remedio a las enfermedades de los hombres.
25. Después el exorcista impone las manos sobre el atormentado, para lo que se invoca la fuerza del Espíritu Santo a fin de que el diablo salga de él, que por el Bautismo fue hecho templo de Dios. Al mismo tiempo puede también exhalar hacia la cara de atormentado.
26. Después se recita el Credo o se renueva la promesa de fe del Bautismo con la renuncia a Satanás. Sigue el Padre Nuestro, en el cual se le pide a Dios, como Padre nuestro, nos libre del Malo.
27. Acabado todo esto, el exorcista enseña al atormentado la cruz del Señor, que es fuente de bendiciones y gracias, y hace la señal de la cruz sobre él, a través de lo que se indica el poder de Cristo sobre el diablo.
28. Después dice una oración de petición, por la que ruega a Dios y una oración imperativa por la que, en nombre de Cristo, se le manda claramente al diablo que deje al atormentado. No se debe usar la oración imperativa si antes no ha sido precedida por una oración de súplica. Pero se puede la oración de petición y no hacer la oración imperativa.
29. Todas las cosas dichas antes, cuando se necesiten, se pueden repetir, o en la misma celebración, teniendo en cuenta lo que se dice en el número 34, o en otro momento, hasta que el atormentado quede completamente liberado.
30. El rito concluye con un canto de acción de gracias, una oración y la bendición.
DE COSAS ADJUNTAS Y ACOMODACIONES
31.El Exorcista no puede arrojar al genero menor de los demonios sino por medio de la oración y el ayuno; estos dos importantes remedios para pedir la ayuda divina, visto el ejemplo de los Santos Padres, deben procurar aplicarlos en cuanto fuere posible, tanto por sí como por medio de otros.
32. El fiel atormentado debe, si es posible, especialmente antes del exorcismo, orar a Dios, hacer mortificaciones, renovar frecuentemente la fe recibida en el Bautismo, y acercarse al sacramento de la penitencia para protegerse (saepius) y también fortificarse con la sagrada Eucaristía. También le pueden ayudar con la oración por caridad, los amigos, los parientes, el confesor o el director espiritual, si para estos es fácil, y la presencia de otros fieles.
33. Si es posible se harán los exorcismos en un oratorio o en otro lugar apropiado, separados de la gente (multitud), donde presida la imagen del crucificado. Hay que tener también en ese lugar una imagen de la Bienaventurada Virgen María.
34. Teniendo en cuenta las circunstancias del atormentado y de otras cosas, el exorcista use de las varias posibilidades que tenga para el rito. Guarde principalmente la estructura de la celebración, disponga el rito y las formas y seleccione las oraciones que necesita acomodándose a la singularidad de las personas que estén presentes.
A) Ante todo tenga en cuenta el estado psíquico y psicológico del atormentado y las variaciones posibles en el mismo estado según el día y la hora.
B) Cuando no haya ningún grupo de fieles, ni siquiera pequeño, que lo requiere desde la fe, la sabiduría y la prudencia, recuerde el exorcista que entre él y el fiel atormentado ya son la Iglesia y recuérdelo esto al mismo fiel atormentado.
C) Procure, que durante el tiempo que dura el exorcismo, el fiel atormentado se ordene, si fuera posible, se convierta a Dios, y le reclame con toda la humildad la liberación. Y se mantenga paciente cuanto más se sienta atormentado, no desconfiando del auxilio de Dios por medio del ministerio de la Iglesia.
35. Si se ve que hay que admitir para celebrar el exorcismo a algunos compañeros del atormentado, hay que enseñarles a hacer oraciones con mucha fuerza por el hermano atormentado, o de forma privada o de la forma que se indica en el ritual, pero absténganse de cualquier oración de exorcismo, sea de petición o imperativa, las cuales solo han de ser usadas por el exorcista.
36. Conviene que cuando el fiel quede liberado de la posesión, tanto sólo como con los familiares que le acompañan, hagan acciones de gracias a Dios por la paz recibida. Además se le guíe para que persevere en la oración, sacándola principalmente de las Sagradas Escrituras, y que frecuente el sacramento de la penitencia y de la eucaristía y también lleve una vida cristiana con obras de caridad y llena de amor fraterno con todos.
DE LAS ADAPTACIONES QUE COMPETEN A LAS CONFERENCIAS EPISCOPALES
37. Pertenece a las conferencias de los obispos:
A) Preparar el texto de las versiones, habiendo observado fidelidad e integridad al texto original.
B) Adaptar los signos y los gestos de los ritos si esto se ve necesario o útil, de acuerdo con la cultura y forma de ser de cada pueblo y con la aprobación de la Santa Sede.
38. Además de la versión de los Prenotandos, que debe ser íntegra, si la Conferencia Episcopal lo cree oportuno puede añadir un Directorio pastoral para el uso de los exorcismos mayores, por el que los exorcistas no sólo entiendan más profundamente la doctrina de los Prenotandos y comprendan mejor la significación plena de los ritos, sino que además reúnan los documentos del modo de proceder, de hablar, de interrogar, de juzgar según autores experimentados. Estos Directorios que se pueden componer con la colaboración de los sacerdotes que tengan ciencia y madura experiencia por el largo ejercicio del ministerio de exorcista en cada región y cultura, se enviarán a ser revisados por la Sede Apostólica según las normas del derecho.
Bueno, pues ésto es lo que se dice del exorcismo católico, ¿pero cual es el ritual?, aquí, os lo voy a ir dejando; es muy largo, así que, lo pondré en varios posts.
RITUAL POMANO I.
Ritual Romano
Renovado según el decreto del Sacrosanto Concilio Ecuménico Vaticano II
Promulgado por la autoridad de S.S. Juan Pablo II
RITUAL DE LOS EXORCISMOS
Congregación para el Culto Divino
y la disciplina de los Sacramentos
Prot. 1280/98/L
Notificación
El Rito de Exorcismos
La edición latina del renovado rito de Exorcismos aprobada el 1° de Octubre de 1998
por el Sumo Pontífice Juan Pablo II, fue dada a conocer en el día de ayer y, conforme al
decreto de este Dicasterio, puede ser utilizada por aquellos a quienes compete por
Derecho desde este mismo momento.
La Congregación del Culto Divino y de la Disciplina de los Sacramentos, por la peculiar
facultad otorgada a la misma por el Sumo Pontífice (cfr. Decretos de la Secretaría de
Estado n. 434.563 del día de 2 de Octubre de 1998), establece y declara lo que sigue.
Dado que compete al Obispo diocesano, en la diócesis a él confiada, la moderación de
la Sagrada Liturgia y el ejercicio de la tarea pastoral es por ello que, para aliviar
misericordiosamente a los fieles en la lucha contra el poder del diablo, examinada con
diligencia cada situación, podrá pedir a la Santa Sede que un sacerdote, a quien el cargo
de exorcista fuere confiado, pueda también emplear el rito hasta ahora usado según el
título XII de la edición de 1952 del Ritual Romano.
La Congregación del Culto Divino y de la Disciplina de los Sacramentos, atendiendo a
las peticiones de los Ordinarios, que conocen enteramente la realidad pastoral de su
jurisdicción, concede gustosamente la facultad pedida.
Dadas en la Sede de la Congregación, a los veintisiete días del mes de enero de mil
novecientos noventa y nueve.
Jorge A. Card. Medina E.
Prefecto
Mario Marini
Subsecretario
Congregación para el Culto Divino
y la disciplina de los Sacramentos
Prot. 1280/98/L
Decreto
La Iglesia, obediente a la oración dominical, cuidó misericordiosamente, desde los
tiempos antiguos a través de sacramentales, que con súplicas piadosas a Dios se
procurase que los fieles cristianos fueran librados de todos los peligros y,
especialmente, de las insidias del diablo. Así, de una manera peculiar, fueron instituidos
en la Iglesia los exorcismos, para que a través de ellos, imitando la caridad de Cristo,
fueran curados los poseídos por el Maligno, y expulsados los demonios en nombre de
Dios, de modo de evitar a las criaturas humanas todo perjuicio.
Ahora bien, actualmente parece oportuno rever las normas transmitidas y las oraciones
suplicantes, como también las fórmulas empleadas por el título XII del Ritual Romano,
para que el rito de exorcismos responda a lo decretado por la Constitución
"Sacrosanctum Concilium" del Concilio Vaticano II, especialmente en su artículo 79.
Por lo tanto, esta Congregación promulga el Rito de los Exorcismos, aprobado por el
Sumo Pontífice Juan Pablo II el día 1° de Octubre de 1998, para que se aplique en lugar
de las normas y fórmulas que, bajo el título XX del Ritual Romano, hasta ahora se
empleaban.
La edición latina, tan pronto como sea editada, puede ser utilizada por aquellos a
quienes compete según Derecho. No obstante, las Conferencias Episcopales vigilen que
las ediciones en lengua vernácula, cuidadosamente preparadas y adaptadas de acuerdo a
las normas del Derecho, sean sometidas a la confirmación de la Sede Apostólica.
Sin que obste nada en contrario, se emite este Decreto, en la Congregación del Culto
Divino y la Disciplina de los Sacramentos, en el día doce de Noviembre de mil
novecientos noventa y ocho, en la solemnidad de Nuestro Señor Jesucristo, Rey del
Universo.
Jorge Card. Medina Estévez
Prefecto
+ Gerardo M. Agnelo
Arzobispo Secretario
INTRODUCCIÓN
A lo largo de la historia de la salvación, se hacen presentes las criaturas angélicas, ya
sea prestando un servicio como mensajeros divinos, ya ayudando de manera misteriosa
en la Iglesia; también aparecen criaturas espirituales caídas, llamadas diabólicas, que,
opuestas a Dios y a su voluntad salvífica consumada en Jesucristo, se esfuerzan por
asociar al hombre en su propia rebelión contra Dios.1
En las Sagradas Escrituras, el Diablo y los demonios son llamados con varias
apelaciones, entre las cuales, algunas muestran del algún modo, su naturaleza y origen .2
El Diablo, llamado Satanás, "serpiente antigua" y "dragón", seduce él mismo a todo el
orbe y lucha contra quienes guardan los mandatos de Dios y también contra quienes dan
testimonio de Jesús (cf. Apoc. 12, 9.17). Se lo designa "adversario de los hombres" (cf.
1 Ped. 5, 8) y "homicida desde el comienzo" (cf. Jn. 8, 44), cuando por el pecado hace
al hombre sujeto a la muerte. Dado que, por sus insidias provoca al hombre para la
desobediencia a Dios, a este malvado se lo llama también "tentador" (cf. Mt. 4, 3 y 26,
36-44), "mentiroso" y "padre de la mentira" (cf . Jn. 8, 44): él obra con astucia y
falsedad, como lo atestiguan el relato de la seducción de los primeros padres (cf. Gen. 3,
4.13), el intento de desviar a Jesús de la misión aceptada del Padre (cf. Mt. 4, 1-11; Mc.
1
Cf. Catecismo de la Iglesia Católica, nn. 332, 391, 414, 2851.2
Cf. Ibidem, nn. 391-395, 397.1, 13; Lc. 4, 1-13) y su transfiguración en ángel de luz (cf. 2 Cor. 11, 14). Se lo llama,
también, "príncipe de este mundo" (cf. Jn. 12, 31 y 14, 30) en referencia a aquel ámbito
que en su totalidad fue puesto en el Maligno (cf. 1 Jn. 5, 19) y no conoció la verdadera
luz (cf. Jn. 1, 9-10), como también a aquellos que odian la Luz, que es Cristo, y
arrastran a los hombres a las tinieblas. Puede considerarse que a los demonios que, con
el diablo, no acataron el principado de Dios (cf. Jud. 6), se hicieron réprobos (cf. 2 Ped.
2, 4), constituyen los espíritus del mal (cf. Ef. 6, 12) y se los llama "ángeles de Satanás"
(Cf. Mt. 25, 41; 2 Cor. 12, 7; Apoc. 12, 7.9), les fue confiada cierta misión por su
príncipe mayor. 3
Las obras de todos los espíritus inmundos, seductores (cf. Mt. 10, 1; Mc. 5, 8; Lc. 6, 18;
11, 26; Hech. 8, 7; 1 Tim 4, 1; Apoc. 18, 2) fue disuelta por la obra de Cristo (cf. 1 Jn.
3, 8). Aunque "a la historia universal le invade la ardua lucha contra los poderes de las
tinieblas" y "hasta el último día… persistirá",4 Cristo, por su misterio pascual de muerte
y resurrección, nos "libró de la esclavitud del diablo y del pecado"5 derribando su poder
y librando todas las cosas de su influencia maligna. Con todo, dado que la dañosa y
contraria acción del Diablo y de los demonios afecta a las personas, cosas y lugares y
aparece de diversas maneras, la Iglesia, conocedora de que "estos tiempos son malos"
(Ef. 5, 16), oró y ora para que los hombres sean librados de las insidias diabólicas.
PRENOTANDOS
I
LA VICTORIA DE CRISTO Y LA POTESTAD DE LA IGLESIA CONTRA LOS
DEMONIOS
1. La Iglesia cree firmemente que uno solo es el verdadero Dios, Padre, Hijo y
Espíritu Santo, único principio de todos los seres: creador de todo lo visible e
invisible.6 Más aún, todas las cosas que Dios creó (cf. Col. 1, 16), las conserva y
gobierna con su Providencia7 y nada hizo que no fuera bueno8; también "el
diablo (…) y los otros demonios fueron creados por Dios ciertamente buenos
por naturaleza, pero ellos se hicieron malos por sí mismos"9 de donde puede
pensarse que también ellos serían buenos si, de acuerdo a cómo habían sido
creados, así hubiesen permanecido. Debido al mal uso que hicieron de su natural
excelencia y por no permanecer en la verdad (cf. Jn. 8, 44), sin transformarse en
sustancialmente distintos, fueron separados del sumo Bien, a quien debieron
adherirse.10
2. En realidad, el hombre ha sido creado a imagen de Dios "en la justicia y en la
verdadera santidad" (Ef. 4, 24) y su dignidad requiere que obre según su
conciencia y elección.11 Ahora bien, persuadido por el Maligno, el hombre
abusó del don de su libertad y por esa desobediencia fue puesto bajo la potestad
del diablo y de la muerte, convertido en siervo del pecado (cf. Gen. 3; Rom. 5,
3
Cf. Ibidem, n. 3944
Cf. Conc. Vat. II, Const. Past. "Gaudium et spes", n. 37.5
Cf. Ibidem, n. 22.6
Cf. Conc. Lateran. IV, Cap. I "De fide catholica", DS 800; Cf. Pablo VI, "Profesión de fe", AAS 60(1968) 436.
7
Cf. Conc. Vat. I, Const. Dogm. "Dei Filius de fide catholica", cap. I. "De rerum omnium creatore", DS3003.
8
Cf. S. León Magno, Epístola "Quam laudabiliter ad Turribium", c. 6, "De natura diaboli", DS 286.9
Conc. Lateran. IV, Cap. I "De FIDE católica", DS 800.10
Cf. S. León Magno, Epístola "Quam laudabiliter ad Turribium", c. 6, "De natura diaboli", DS 286.11
Cf. Conc. Vat. II, Const. "Gaudium et Spes", n. 17.12).12 Por esa razón, "en la universal historia de los hombres persiste la ardua
lucha contra el poder de las tinieblas que, comenzado en el origen del mundo,
persistirá hasta el último día, según lo dicho por el Señor (cf. Mt. 24, 13; 13, 24-
30.36-43)".13
3. El Padre omnipotente y misericordioso envió al Hijo de su amor al mundo para
que librase a los hombres de la potestad de las tinieblas y lo trasladase a su reino
(cf. Gal. 4, 5; Col. 1, 13). Por lo tanto, Jesucristo, "primogénito de toda la
creación" (Col. 1, 15), a fin de renovar al hombre viejo, vistió la carne del
pecado, "para reducir a la impotencia, mediante su muerte, a aquel que tenía el
dominio de la muerte, es decir, al demonio" (Heb. 2, 14) y, por el don del
Espíritu Santo, transformase la naturaleza humana herida en una nueva criatura
por medio de su Pasión, Muerte y Resurrección.14
4. En los días de su vida terrena, el Señor Jesús, vencedor de la tentación en el
desierto (cf. Mt. 4, 1-11; Mc. 1, 13; Lc. 4, 1-13), expulsó por propia autoridad a
Satanás y a otros demonios, imponiéndoles su divina voluntad (cf. Mt. 12, 27-
29; Lc. 11, 19-20). Haciendo el bien y sanando a todo los oprimidos por el
diablo (cf. Hech. 10. 38), manifestó la obra de su salvación, para librar a los
hombres del pecado así como del primer autor del pecado, Satanás, que es
homicida desde el comienzo y el padre de la mentira (cf. Jn. 8, 44).15
5. Al llegar la hora de las tinieblas, el Señor "obediente hasta la muerte" (Filip. 2,
8), repelió el último ataque de Satanás (cf. Lc. 4, 13; 22, 53) por el poder de la
Cruz16 y triunfó así sobre la soberbia del antiguo enemigo. Esta victoria de
Cristo fue manifestada en su gloriosa resurrección, cuando Dios lo levantó de
entre los muertos y lo colocó a su derecha en los cielos sometiendo todas las
cosas bajo sus pies (cf. Ef. 1, 21-22).
Oopart es el acrónimo en inglés de Out of Place Artifact (literalmente, Artefacto fuera de lugar). Es un término acuñado por el zoólogo americano Ivan T. Sanderson que hace referencia a objetos paleontológicos encontrados en lugares muy extraños o incluso imposibles.
El término alude a una amplia gama de objetos, principalmente aquéllos que se han encontrado en lugares donde se creía imposible por sus características o porque no haya objetos similares de la misma procedencia. También pueden ser los que no pertenecen a su época, es decir, objetos demasiado modernos o complejos pero que están datados en épocas muy antiguas que no les corresponden.
Muchas veces, los creacionistas aluden a este tipo de objetos para refutar la Teoría de la Evolución. Los oopart también sirven como base para la teoría de que la civilización humana fue fundada por alienígenas, y que las civilizaciones antiguas poseían conocimientos científicos en determinadas áreas al menos tan avanzados como los actuales.
Los escépticos dicen que los oopart responden a una malinterpretación de estos objetos.
Friki, frik o freaki (del inglés freak, que significa raro, extravagante, estrafalario, fanático), es un término usado en el habla hispana, para referirse a la persona interesada u obsesionada con un tema, afición, o hobby en concreto. El interés que presenta el friki, puede llegar en varios casos a que sea denominado de extravagante, o el integrar parte de una comunidad específica.
Hay distintos niveles de "frikismo", siendo el más extremo el llevar su afición o interés, hasta el punto de convertirlo en una forma de vida. En niveles aún más extremos, el aficionado obsesivo/compulsivo deja de ser friki y evoluciona a gosu o geek.
Normalmente se ha relacionado al friki, con la informática, los cómics, el anime, las películas y series de ciencia ficción y fantasía, pero el término puede extenderse a cualquier interés o gusto específico o desmesurado.
Al friki normalmente se le asocia un carácter introvertido o difícil de relacionarse con personas ajenas a su afición, interés, o a su indumentaria no convencional que pueda usar; aunque estas características se basan en prejuicios sociales. Abarcando actualmente el término a otros caracteres y grupos.
No hay que confundir a los denominados frikis con los notas (personas que sólo quieren llamar la atención y para ello hacen cosas o acciones extrañas).
Originalmente, la palabra freakies era usada para referirse a las personas que se distinguían por tener alguna malformación o anomalía física (mujeres barbudas, hombres elefante, o personas de estatura anormalmente alta o baja), y que eran exhibidas en los circos. Por ello, la palabra freak en inglés también conserva este significado. El guitarrista y cantante escocés Mark Knopfler (ex-líder de Dire Straits) compuso un tema sobre esta clase de "freaks" (y su exhibición en los denominados Freak Shows) llamado "Devil Baby".
Luego el término se usó para referirse, aunque en otro contexto, a personajes extravagantes en algún sentido que llegan a ser conocidos por su extravagancia a través de los programas de televisión.
Pasando los años, la palabra se usó para referirse también a las personas que se catalogaban de extravagantes, producto de tener una obsesión extrema con un tema en concreto; en el cual normalmente eran especialistas. Producto de un interés común que se presentaba entre un número de personas, muchos de los denominados freak empezaron a reunirse en grupos específicos, los que se denominaron "grupos o tipos de freak".
Debido a los medios de comunicación, el término freak se dio a conocer en otros idiomas; y con el paso de los años, la palabra freak evolucionó a friki, frik o freaki, en el idioma español.
Actualmente, en especial en el habla hispana, friki se usa para referirse a un grupo más amplio de personas; ya no sólo si es obsesionada, sino que se usa para indicar a una persona o grupo que presenta interés por un tema específico, que comúnmente domina o se especializa, y por ello puede llamar la atención de otras personas.
Identificándose los denominados friki, por presentar distintos grados de interés sobre el tema, "niveles de frikismo"; que va desde tener un simple hobby, hasta el punto de ser una forma de vida.
A partir del el 25 de mayo (en conmemoracion del estreno del Episodio IV de STAR WARS) de 2006 instauramos en España "Día de orgullo Friki" Día del orgullo Friki
(En relación a la definición de "obsesionado por una afición concreta").
Los frikis suelen centrarse en un tema, afición, o interés más o menos concreto; por lo que se suele hablar de subtipos de frikis, que reciben sus propios nombres. El "nivel de frikismo" de cada integrante de un determinado grupo, dependerá de él mismo, o de la influencia que tengan los demás integrantes sobre él.
Algunos de estos calificativos pueden tener connotaciones negativas según el contexto, al igual que las tiene la propia palabra "friki".
La siguiente es una lista de tipos de frikis que no pretende ser exhaustiva, según el tipo de afición. Muchos frikis pueden considerarse de varios tipos al tener diversas aficiones consideradas frikis:
Curiosamente, un antifriki (persona que odia o rechaza a un friki), al llevar su rechazo al extremo, o formar grupos o comunidades en contra de los friki; por definición pasa a ser o a formar parte de un tipo de friki.
También pueden entrar en la definición de un tipo de friki, las personas practicantes y aficionadas a un deporte o actividad específica, como hobby; en la que gastan una cantidad exagerada de tiempo. Como igualmente a los fanáticos de algún equipo de alguna disciplina del deporte, que son un componente importante de su vida; como los que llegan a formar barras (barristas). Sin embargo, cabe añadir como curiosidad que entre los individuos tradicionalmente considerados frikis existe una contrastada tendencia a no practicar tipo alguno de deporte
MANIFIESTO FRIKI
Porque hay Dia del Padre, de la Madre, del Trabajo, de la Mujer Trabajadora, del Orgullo Gay... comenzaremos una campaña a nivel nacional para que a los frikis (que ya somos legión) se nos tome en serio y no nos definan como "niños grandes".
Porque tenemos derecho a hacer cola por ver una película durante horas. Porque podamos ir a la juguetería, a comprar en el Corte Inglés cualquier figura de Star Wars o de McFarlein Toys, para que no nos miren raro en el metro por ir leyendo un tebeo de Spiderman...
Por eso se declara desde esta página el dia 25 de Mayo (fecha del aniversario del movimiento Friki, cuando se estrenó Star Wars) como el Día del Orgullo Friki. Ir pensando en actividades, kedadas, visionados... lo que sea para ese día, y por favor darle el máximo de publicidad posible... a ver si conseguimos salir en el telediario. Seguiremos informando.
DERECHOS IN-ALIEN-ABLES DEL FRIKI
1.-Derecho a ser más friki.
2.-Derecho a quedarse en casa.
3.-Derecho a no tener pareja y ser virgen hasta la edad que sea
----3.1- Derecho a, si tiene pareja, intentar convertirla en friki.
4.-Derecho a no gustarnos el futbol ni el deporte en general.
5.-Derecho a la asociación friki.
6.-Derecho a tener pocos amigos (o ninguno).
----6.1-Derecho a tener todos los amigos frikis que se quieran.
7.-Derecho a no ir a la moda (una camiseta de Homer es ir siempre de moda) .
8.-Derecho al sobrepeso y a la miopía.
9.-Derecho a exhibir el propio frikismo.
10.-Derecho a dominar el Mundo.
DEBERES DEL FRIKI (DE OBLIGADO CUMPLIMIENTO)
1-Ser friki, pese a todo.
2-Intentar ser más friki que otro friki.
3-Si hay alguna discusión sobre algún tema friki, entrar a dar opinión.
4-Salvaguardar todo el material friki de "personas desaconsejables" (niños pequeños, personas limpiadoras compulsivas...).
5-Hacer todo lo posible para exponer el material friki como si fuera un "Museo del Frikismo".
6-No ser friki de todo. Hay que estar especializado en algo.
7-Ir al estreno de cualquier película friki, comprar antes que nadie un libro o DVD friki.
8-Esperar cola ante un estreno friki, aunque haya posibilidad de telecompra de entradas. Y si es disfrazado, o con camiseta friki, mejor.
9-No desprenderse de nada NUNCA relativo al mundo friki, aunque sea un envoltorio arrugado.
10-Intentar dominar el mundo.
MAKE MARVEL MINE!!!!!!!!
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